jueves, 10 de enero de 2013

LA CRISIS SÍSMICA JIENENSE Y EL ABANDONO INSTITUCIONAL

MÚSICA: SCHILLER-THE DRAGON HUNTERS, IN THE MOOD FOR IT, SLEEPINGROOM-1


PUBLICADO EN ABC Y VARIOS MEDIOS






DIARIO JAÉN

LOS VECINOS DE TORREPEROGIL Y DE SABIOTE DUERMEN MÁS TRANQUILOS

El mensaje de los científicos ha tenido un efecto tranquilizador entre los vecinos. Esta es la sensación que tienen los alcaldes de Torreperogil y de Sabiote, Jose Caballero y Luis Miguel López, de la charla que los expertos ofrecieron para descifrar la “enigmática” ola de seísmos. Los habitantes de la comarca de La Loma que, desde el pasado mes de octubre, sienten moverse la tierra bajo sus pies, un día sí y otro también, han comenzado a dejar somníferos para conciliar el sueño. 

Las explicaciones de Antonio Aretxabala, profesor de la Universidad de Navarra, y Miguel de las Doblas, geólogo del Instituto de Geociencias de Madrid, sobre las causas de los temblores y las nulas posibilidades de que se produzca un gran terremoto, como el ocurrido en Lorca, sirvieron de bálsamo para los estresados vecinos de ambas poblaciones. “La gente se marchó muy tranquila a casa. Fue un acierto contar con estos dos expertos”, ha asegurado el alcalde de Sabiote. 

La presión de las aguas subterráneas por el rápido llenado y desembalsado del pantano del Giribaile, el sondeo de pozos y el movimiento de las placas tectónicas como consecuencia de otros factores son algunas de las causas que, según señalaron los técnicos, han originado la oleada de seísmos en esta zona concreta de la comarca de La Loma. 

De todas las teorías y datos que ofrecieron los geólogos, la que quedó grabada en la conciencia de los vecinos de Torreperogil y Sabiote fue la que “descartaba por completo” una fuerte sacudida de la tierra. “Ni por antecedentes históricos ni por razones tectónicas, porque no hay grandes fallas en el subsuelo de la zona, hay por qué temer con un gran terremoto”. Pese a ello, las autoridades municipales de Torreperogil y Sabiote no descansarán hasta que los organismos oficiales confirmen las causas que han provocado la ola de terremotos.


1. INTRODUCCIÓN

No nos cansaremos de repetirlo: en España las respuestas a las crisis naturales, inundaciones, terremotos, etc., son muy deficientes, y lo peor, no parece que se esté intentando corregir semejante carencia. En el caso de la Loma de Úbeda, sería necesario un estudio multidisciplinar que revelase el origen de semejante fenómeno natural que ya se alarga por más de tres meses. Pero independientemente del origen, una población de casi 20.000 personas está abandonada institucionalmente y apenas reciben información que no sea voluntaria o por las redes sociales. El papel de filtrado de esa información comienza a ser muy complejo.

La historia española de gestión de las catástrofes es inusual y desconcertante en los últimos siglos, pero antes no fue tan dura, la complejidad administrativa actual facilita la implantación del caos también en este ámbito, en el cual nadie ha presentado todavía las cuentas. Impredecibles siempre, molestos unas veces y destructivos otras, los desastres sísmicos son muy costosos, siguen pesando sobre las economías y las sociedades afectadas por años, décadas, a veces para siempre. Lorca puede ser testigo del nivel de aberración al que se puede llegar. Nos sorprendía en la ciudad del Sol el hecho de que algo no se debe estar haciendo bien en España cuando personas que han perdido su vivienda siguen obligadas a pagar la hipoteca por un hogar inexistente.

Cada mes el banco les exige ese pago, las aseguradoras encuentran los huecos en la legislación para ser cómplices de esa diabólica sangría. Pero el colmo es cuando sin disponer ya de vivienda y al no poder hacer frente al pago, eres desahuciado y te expulsan de tu "nada", aunque eso sí, quedando una deuda impagable, la dación en pago consistiría en devolver sólo un solar, es decir, esa "nada". Así es la perversión a la que hemos sido capaces de llegar, cuando el país en que vivimos fue pionero en la resolución de catástrofes sísmicas. Un poco más de un siglo de olvido conformó la amnesia sísmica que hoy pagamos tan cara, coincidió con la implantación del hormigón armado y la ciudad contemporánea.

Ya estamos tardando demasiado, deberemos ponernos de acuerdo expertos, bancos, dirigentes y administraciones, articular procedimientos eficientes desde las instituciones, universidades, ayuntamientos, autonomías, que vayan más allá de la actución de la UME al inicio de la catástrofe, loable por cierto, pero dura unos días, deberemos implantar una filosofía de resiliencia capaz de devolver a las zonas golpeadas y a sus ciudadanos al menos a la situación anterior al golpe de la catástrofe. Los medios de comunicación juegan un papel fundamental. Algunos, perversos y soeces envían a personajes como Aida Nizar a sembrar aún más desasosiego a las zonas golpeadas, estos medios merecerían el más contundente de los boicots.

Y es que ha podido y podrá suceder en cualquier momento y en cualquier lugar, inundaciones inesperadas, seísmos fuertes, fenómenos naturales que han cambiado la vida de los individuos y las familias, cambiaron las relaciones sociales, ricos patrimonios demolidos, dañados, los edificios históricos o modernos reducidos a escombros, profundas modificaciones en las comunicaciones urbanas, rurales, daños incalculables, remarcando a veces las ruinas que quedan por el paisaje español. ¿Por qué tanto daño? ¿Quién paga un coste tan alto?

El enjambre sísmico de la Loma de Úbeda es un fenómeno conocido histórcamente en la povincia de Jaén, en la propia Loma y en la zona estudiada, aunque su persistencia e intensidad tan cerca a núcleos urbanos no había llegado nunca a los niveles actuales. La frecuencia que han alcanzado los eventos le confieren un calificativo de singular, incluso podría ser récord (algunos ciudadanos cargados de humor y paciencia ya han propuesto presentarse al Guiness World Records). El fenómeno desatado a finales de 2012 y principios de 2013 se ha producido coincidiendo con un brusco cambio en las condiciones hídricas del denominado “Acuífero de la Loma”. 

En agosto de 2012 se había alcanzado un máximo de sequía y en noviembre de 2012 las precipitaciones habían superado el 250% de lo habitual. Por lo tanto, explicar la dinámica geológica del acuífero de la Loma (que en realidad son tres intercalados) sin contar con el papel que juega el agua, es como intentar explicar la dinámica del bosque sin contar con los árboles. Una observación relevante para considerar la presencia de hidrosismicidad como desencadenante de este tipo de inestabilidades, es el hecho de que se trata de un acuífero multicapa de importancia regional, éste aflora extensamente en la loma de Úbeda entre los ríos Guadalimar y Guadalquivir, donde se concentran los sismos y donde existen abundantes manantiales (internos y externos) entre las multicapas permeables e impermeables.



2. ESTUDIO HISTÓRICO DE LA SISMICIDAD LOCAL 

En el equipo que se forme deberá haber un historiador, debería ser el punto más importante de todos los que vienen después, hay una recopilación muy pobre de datos históricos; los geógrafos e historiadores fueron pioneros en el siglo XIX y XX de la investigación sísmica e impulsaron también la instrumental, han ido abandonando, o han sido apartados, hasta ahora, del estudio específico de los terremotos de forma local (la mayor inversión de Japón para 2013-2016 será este aspecto, Italia sigue el mismo camino); así se ha producido una invasión en materias geográficas e históricas por parte de otros científicos ajenos a ese tipo de investigación; somos expertos en nuestras disciplinas pero sin buena metodología histórica, somos técnicos de la Física, Geología, Arquitectura, Ingeniería, etc; el desenlace final: grandes confusiones con muy bajo nivel en los resultados y un coste económico y social que aún está por determinar. 


3. ESTUDIO HIDROLÓGICO 

Será necesario recopilar la máxima información de la dinámica hídrica puesto que la zona ha sido ampliamente estudiada, si fuera necesario se realizarían más ensayos de campo, perfiles geofísicos y químicos a petición de las personas que dirijan los estudios. 


4. ESTUDIO GEOFÍSICO 

Hay perfiles geofísicos ya realizados en la zona que pueden dar luz sobre la existencia de fallas y discontinuidades, se propone realizar perfiles en la zona epicentral y obtener una imagen de la disposición estructural de los paquetes miocenos sobre el posible depocentro entre Torreperogil y Sabiote, intentar localizar fracturas, etc. 


5. ESTUDIO GEODÉSICO 

Se debería contemplar el movimiento vertical de la zona y obtener datos geodésicos de cambio estacional o en los momento de crisis sísmica, una serie de datos que complementan la visión estructural a la par que pueden explicar el papel del agua en la generación de distensiones. 


6. ESTUDIO ESTRUCTURAL 

Todo los anterior culminará en un estudio de geología estructural que interprete no sólo la sintomatología sísmica sino la radiografía futura para tomar decisiones respecto de la explotación, reajuste, papel de las infraestructuras como el pantano de Giribaile, etc. 

Los trabajos deberán realizarse en estrecho contacto con los ayuntamientos afectados, el IGN, las asociaciones de regantes, los propios ayuntamientos y las empresas que explotan el acuífero. Por otro lado la intervención de supervisión debería recaer en un equipo de personas especialistas en Geología Estructural, pero conscientes de la presencia de los bruscos cambios en la dinámica hídirca, a ser posible de la Universidad de Jaén por la cercanía, experiencia de campo, la disposición de datos, etc., también el estrecho contacto con el investigador del CSIC, Miguel de las Doblas que se desplazó a la zona, reconoció el escenario y aportó la primera hipótesis de trabajo en la etapa más temprana de la crisis.