lunes, 15 de mayo de 2017

A LA MEMORIA DE JAVIER BADA



Queridos lectores, el sector de la construcción en España y en especial toda la sociedad de Navarra, dedicamos un recuerdo especial a quien aportó con tanta generosidad, grandes dosis de inteligencia, innovación y personalidad a los procesos y a la manera de construir y edificar. Cada vez que un edificio nos acoge, un puente o una calle nos sustentan, hay mucho trabajo avalando su garantía de uso, su durabilidad y resistencia. Javier, una de esas mentes privilegiadas cuya voluntad ya se ha desligado del devenir del tiempo, continúa conduciendo y refrendando también nuestra protección. 


A LA MEMORIA DE JAVIER BADA

Nos ha dejado una gran persona, un gran amigo, un gran profesional que impulsó los mayores estándares de calidad en la construcción navarra. No hay empresa del sector, cantera, cerámica, central de hormigón o de estructuras que no conociese a Francisco Javier Bada, entregado en más de veinte años a la labor de mejorar continuamente los materiales de construcción, los elementos de la edificación y hasta a las personas que los tocamos. Él siempre nos enseñó desde la más desinteresada humildad y sabiduría. Son incontables los barrios y las calles de toda Navarra, de norte a sur y de este a oeste, tras los que su rúbrica certifica el estado óptimo de cualquier material que nos cobije.

Tuve la suerte de compartir con él esos más de veinte años en la labor de velar por la calidad y los estándares más avanzados de la construcción desde lo que fue el Laboratorio de Edificación de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra. Él era el director, ingeniero industrial, y como tal era fiel a su capacidad para crear, diseñar y hacer funcionar todo tipo de inventos y artilugios que ayudasen en las labores de investigación que demandaba el sector, pero sobre todo era un compañero entrañable, siempre dispuesto a compartir, animar cada propuesta y darle forma. Me pregunto cuántas garantías de vigor y solidez salidas de su ingenio avalan y apuntalan las miles de construcciones que supervisamos desde aquel Laboratorio y hoy acogen a tantas personas. El pasado 10 de marzo cuando Pamplona recibía un latigazo de aceleración de 0,16g en forma de sacudida sísmica, hablamos de cómo los materiales, que conocíamos bien, habían sentido cosquillas a pesar de haberse cuadruplicado las expectativas de la norma de construcción sismorresistente para la comarca de Pamplona. Algo muy bueno había aportado Javier al sector, sin duda.

Aún recuerdo las horas y días que dedicamos nuestros primeros años en optimizar la resistencia de los hormigones de nuestros edificios entre cálculo y cálculo y ensayo y ensayo, hasta dar con las fórmulas más precisas. Las canteras de la Sierra de Alaiz ponían la caliza, las empresas constructoras los cementos, el acero. La numerosa mano de obra del sector de la construcción esculpió con todos aquellos recursos geológicos, desde los huecos que hoy vemos en Alaiz, nuestros nuevos barrios, viales, centros de ocio, deportivos, de la salud, y muchas de nuestras casas. Mendillorri, San Jorge, Buztintxurri, Gorraiz, Sarriguren, Cizur…, salieron de allí. Navarra como primera referencia europea y mundial de calidad constructiva le debe mucho.

En 2013 dejó el Laboratorio para ocuparse de la dirección del servicio de mantenimiento de la universidad. Hace cerca de un año le descubrieron una grave dolencia, la que hoy se lo ha llevado. Apenas hace unas horas tuvo tiempo para charlar y enviarnos mensajes a quienes compartimos tantos años con él. Parece como si quisiera despedirse a su manera, como quien no quiere la cosa, así de repente como tantas veces. Personalmente me dirigió unas palabras tan afectuosas y entrañables por un reconocimiento profesional personal, que se emocionó, algo sospeché, pero no le di más importancia, así era él. Sin embargo consiguió hacer brotar unas lágrimas de mis ojos al describir la alegría que estaría viviendo mi madre desde el cielo al que él ya se dirigía; se lo dije desde la confianza, la admiración y el respeto que siempre le profesé: “Cabrón me has hecho llorar” y me respondió: “Es muy sano, eso nos hace más hombres. Y en estos tiempos que corren hacen falta hombres de verdad. Además a nuestra edad qué nos importa que se nos escape una lágrima”. Nos despedimos con un abrazo, un par de chistes y mucha paz, la que le deseo allá donde se encuentre. ¡Un enorme abrazo director! 

Antonio Aretxabala
Pamplona, 12 de mayo de 2017

OBITUARIO, 13 DE MAYO DE 2017 EN DIARIO DE NOTICIAS DE NAVARRA


viernes, 12 de mayo de 2017

AGRADECIMIENTO A LA FUNDACIÓN NUEVA CULTURA DEL AGUA POR SU RECONOCIMIENTO Y MENCIÓN ESPECIAL




DRAGONA IBERIA

Queridos lectores, quiero compartir con vosotr@s este reconocimiento tan entrañable: la Fundación Nueva Cultura del Agua ha decidido otorgarme una mención especial de sus premios anuales por mi trabajo en defensa de una ciencia que salvaguarde nuestros recursos (en especial el agua) de la codicia, la corrupción y la especulación. El Premio "Dragona Iberia" 2017 es una estatuilla en bronce del escultor José Antonio Barrios, una replica reducida sobre peana de piedra de Calatorao de la Dragona de 2,10 m de altura en madera que sirvió de mascarón de proa de la balsa que en el verano de 1993 descendió el río Ebro desde Reinosa hasta el Mar Mediterráneo, acompañada por un río de gente, como una llamada de atención a los proyectos anunciados en el Anteproyecto de Plan Hidrológico Nacional.

Quiero agradecer y compartir el premio con todas las asociaciones que han contado conmigo a la hora de defender esta frágil interfaz entre la atmósfera y la hidrosfera que nos da la vida. En especial con la FNCA, con Greenpeace España, Greenpeace Navarra, Sustrai Erakuntza, Zor Ekologikoa -Ekologistak Martxan, Ecologistas en Acción, Ateneo Navarro / Nafar Ateneoa, Universidad de Zaragoza y quienes comparten conmigo este año como YESA + NO Lanak gelditu y Gustavo Castro; y tantas otras que seguro se me olvidan, son cosas de la edad... En especial a mi amigo y exjefe duarante más de 20 años que hace dos días provocó que brotaran unas lágrimas de mis ojos al saber de este reconocimiento con unas palabras rebosantes de afecto y esta mañana nos ha dejado, te envío un fortísimo abrazo allá donde estés Javier.

También a todas aquellas personas que me apoyasteis en los peores momentos de mi trayectoria profesional, porque hay un sector que convive con nosostros que aún cree que defender el medio que nos da la vida conlleva algún tipo de postura ideológica; en especial a tod@s l@s que también aportáís como yo intento, granitos de arena para rescatar y defender cada soplo del aliento de esta madre común que tod@s respiramos, toda gotita del agua cada vez más escasa que nuestros labios refresque, cada miguita de tierra como el pan que nuestros cuerpos alimente y construya. Para tod@s vosotr@s guiad@s de nobles sentimientos para con nuestra Madre Tierra y Casa Común que aún sin certeza nuestras caídas, errores y tristezas guíen.

Hasta ahora sólo he hecho lo que tenía que hacer y creo que lo importante es aprender de la experiencia vivida y seguir hablando abiertamente de los problemas que creamos en el medio que garantiza nuestra propia existencia, primera disposición necesaria, pero no suficiente para solventarlos. Desde que me contrataron para defender a los desalojados y luego forzosamente expropiados vecinos de las urbanizaciones de Yesa en Navarra, pasaron muchas cosas, cuando tuve que profundizar en los problemas de la mala gestión de nuestros recursos en toda su expresión, ante la más alta institución de Navarra a mí tampoco me gustaba lo que me iba encontrando, pero era de justicia sacar a la luz y hacer público el origen del problema para poder tomar alguna decisión acertada, y era algo incómodo, pero era la realidad del origen de todo: el desastre de improvisación, palos de ciego y decisiones basadas en errores geotécnicos graves que llevaron a la primera catástrofe de 2013. Errores que por otro lado se convirtieron con el tiempo en prácticamente irresolubles.

Hice lo que tenía que hacer porque ví el peligro con los ojos de un científico y de un ciudadano al que se le otorgó la responsabilidad de informar sobre el origen, evolución y previsión futura de ese gran problema que a veces avanza "extremandamente lento" pero que de cuando en cuando se desboca, y además el tiempo nos va dando la razón a quienes fuimos tachados de alarmistas, antisitema e incluso que apoyábamos a "quienes nos ponían las bombas". La sociedad navarra ha demostrado en este episodio escasa solidaridad con los amenazados físicamente por el desastre constante que ya se alarga por años, también desde las instituciones y ciertos centros de opinión afines a los movimientos especulativos que rigen ya la mayoría de la actividad en las grandes infraestructuras tuvieron críticas violentas contra quienes plantearon soluciones mucho menos especulativas, más económicas, seguras y versátiles y tanto o más efectivas que ese recrecimiento fracasado. Y aunque no es geológico, salió a la luz que es la codicia y la especulación por nuestro elemento indispensable para la vida el impulso dominante de esa obra que parece no tener fin, porque lo que mal empieza mal acaba.

Lo que hay que rescatar ahora es que como de las malas experiencias se aprende mucho, podemos impulsar la resiliencia social y la resiliencia geológica en favor de nuestra sociedad, es decir de nosotr@s mism@s; el que estas experiencias sean bien conocidas y presentadas a la ciudadanía es un favor que nos hacemos tod@s. Si algún día se diese otra amenza sobre otros pueblos o ciudades, el resto de las comarcas no deberían actuar de manera tan egoísta e insolidaria como se ha hecho con Sangüesa. Creo que ese es un reto para el futuro y la mejor experiencia que se puede sacar de todo esto.


La entrega tendrá lugar el día 20 de mayo, no podré asistir, estaré en México, allí también se caen las laderas. El Alcalde de la ciudad de Sangüesa, D. Ángel Navallas, lo recogerá en mi nombre.

Muchas gracias a la FNCA por este grato reconocimiento. Un abrazo.
Pamplona, 12 de mayo de 2017
 Antonio Aretxabala

https://www.ivoox.com/sismologo-antonio-aretxabala-mencion-especial-los-audios-mp3_rf_18688111_1.html
ENTREVISTA EN ONDA VASCA

lunes, 10 de abril de 2017

INFORME PRELIMINAR: LA CRISIS SÍSMICA DE MARZO Y ABRIL DE 2017 AL NORTE DE PAMPLONA (#TerremotoPamplona)


Es muy probable que este artículo (informe preliminar con archivos multimedia e interactivos incluidos para el público en general) pueda verse modificado según vayan apareciendo nuevos datos o cambien los que se vayan revisando. Siéntase libre de utilizar gráficos, vídeos o el propio texto para informar de lo que crea oportuno, pudiendo si lo considera, hacer referencia al autor.

Antonio Aretxabala
Pamplona 10 de abril de 2017
(un mes de temblores)



EL TERREMOTO DE PAMPLONA DEL 10-III-2017 A LAS 8:43h RECOGIDO POR LAS CÁMARAS DE LA POLICÍA MUNICIPAL DE PAMPLONA EN LA PLAZA DE LAS MERINDADES.



La Península Ibérica no se sitúa en una de las zonas sísmicas más activas de Europa, pero tiene una peligrosidad sí­smica significativa, en especial en la zona pirenaica, donde al menos cuatro grandes terremotos han golpeado con magnitudes de 6 a 7 e intensidades VIII a X durante los últimos 650 años. El último hace más de 250 años.

Para mitigar esta peligrosidad es necesario conocer mejor las fallas activas o las aún por descubrir, sus velocidades, y los periodos de recurrencia de los terremotos que puedan generar.

El actual episodio sísmico (marzo-abril de 2017) que se vive al norte de Pamplona (cerca de 350.000 habitantes en el área metropolitana) no es la primera vez que sucede, en la primavera de 1995 esa misma zona tembló de manera similar.

Tras recopilar valores de la aceleración básica superiores a 0,16g Pamplona ha demostrado que es una ciudad configurada de manera resistente a terremotos que generen notables aceleraciones del terreno, superando todos los pronósticos en plena era instrumental.


1. INTRODUCCIÓN

Nuevamente un episodio sísmico cerca de la capital de Navarra, Pamplona, llena espacios informativos y opiniones científicas o desde el ámbito social (ver por ejemplo el hashtag #TerremotoPamplona en Twitter), también se desborda unas horas el trabajo de Protección Civil. Esta vez todo comienza por un terremoto de escala M>4 (ML 4,5 s/EMSC de Francia; Mw 4,2 s/IGN del Mº de Fomento y 4,1 mwr s/USGS de los EE.UU.); se producen 39 réplicas que se extienden durante más de un mes con 14 eventos bien sentidos por la población.

La diferencia entre este nuevo episodio y el vivido por ejemplo al sur de la capital, en 2013 en la Sierra de El Perdón, conocido como "el año de los terremotos", es que aquel fue mucho más numeroso y denso en eventos que el que hoy lo hace al norte de la capital, disipándose más energía en más de 400 terremotos pequeños de los que sólo dos alcanzaron M>4, de hecho a estas alturas (pasado un mes desde el 14 de febrero de 2013 hasta el 14 de marzo de ese mismo año) ya se habían superado la centena de impactos, varios habían sido sentidos y hasta bien pasado un mes de temblores no se dieron los sismos M>4. En aquella ocasión la componente climática fue considerada importante como se puede leer en el informe preliminar que se realizó mientras duraba el fenómeno sísmico que amainaría en el verano de 2013.

Durante este tiempo ha habido nuevos episodios de sismicidad alrededor de Pamplona, como el acontecido en octubre de 2015 también al sur de la capital, o los que se vivieron en un episodio en julio de 2016 en los alrededores de Irurtzun al oeste de donde actualmente tiembla la tierra.

Figura 1. Localización de los tres epicentos de los terremotos más importantes en el episodio vivido al norte de Pamplona durante marzo de 2017 de ML4.5, ML 3.7 y ML 3.3.


2. GEOLOGÍA Y TECTÓNICA DE LA ZONA

A grandes rasgos, la zona que genera los terremotos es en superficie un conjunto de margas, areniscas, arcillas, calcarenitas y algunas brechas de edad Eoceno Inferior, Cuisisense (figura 3). Se ubica en el sector occidental de la Zona Surpirenaica (figura 2), caracterizándose por una serie de pliegues paralelos al eje longitudinal de la cadena pirenaica, vergentes hacia el sur​ (figura 4). Su estructura resulta bastante simple si la comparamos con la de sectores próximos, en especial al oeste, en los que la presencia de cabalgamientos, diapiros o fallas de zócalo imprimen una gran complejidad estructural.

Figura 2. La Falla de Pamplona (línea gruesa en rojo) no parece ser directamente responsable de los movimientos detectados en el episodio sísmico de marzo a abril de 2017, la situación de Pamplona cerca de el sector occidental de la Zona Surpirenaica es una circunstancia responsable de que sus habitantes vivamos en una zona de moderada actividad sísmica.

Conviene señalar la proximidad de dos importantes accidentes: por un lado, al norte se localiza la prolongación occidental del cabalgamiento de Roncesvalles, en tanto que la falla de Pamplona se sitúa al oeste (figura 2); ambos accidentes han condicionado las características tectónicas de la zona que hoy tiembla. Son muy pocas las manifestaciones de la deformación frágil en superficie. Se trata de fallas normales de orientación cercana a ENE-OSO y salto poco pronunciado (ver figura 4). De entre ellas, cabe destacar por su longitud, cercana a 7 km, la falla de Sarasíbar de la que apenas tenemos información superficial (figuras 3 y 4).

Por lo que respecta a la evolución tectónica más reciente posterior al Eoceno, poco puede decirse en la zona ante la ausencia de materiales generados durante el intervalo Oligoceno-Plioceno, pero por consideraciones regionales parece probable que la compresión perdurase al menos hasta el Mioceno inferior, siendo su acción más espectacular en la región el desplazamiento de la Cuenca de Pamplona hacia el sur.

Figura 3. Mapa geológico y epicentro al NE de Olave del terremoto Mw4,2 del 10 de marzo de 2017. En naranja claro los materiales del Eoceno Inferior (Cuisisense) y con dirección diagonal NE-SO la falla de Sarasíbar (línea negra continua) que intercepta por debajo a ambos círculos del evento Mw4,2. (Mapa Geológico 1:25.000 115-IV Gobierno de Navarra).

Figura 4. Corte Geológico de la zona superior al hipocentro a 11-12 km de profundidad (ver figura 3), la formación de color naranja pálido corresponde a los niveles descritos de margas, areniscas, arcillas, calcarenitas y algunas brechas de edad Eoceno Inferior, Cuisisense. La falla situada justo encima de la zona hipocentral es conocida como Falla de Sarasibar. En los primeros momentos que nos dieron profundiades de 1 km parecía la candidata a la generación del terremoto principal, tras las revisiones por parte del EMSC (2 km) el USGS (2,6 km) y el IGN (11-12 km), no podemos derivar información sobre la fuente sismogenética, dado que a esas profundidades desconocemos qué accidentes tectónicos podrían estar actuando. (Mapa Geológico 1:25.000 115-IV Gobierno de Navarra).


3. EL TERREMOTO DEL 10 DE MARZO DE 2017 Y LAS 39 RÉPLICAS

A las 8:43 de la mañana del 10 de marzo de 2017, exactamente 114 años después del terremoto de Pamplona del 10 de marzo de 1903, comenzó una crisis sísmica al norte de Pamplona que se extendería algo más de un mes (cuando se escribe este informe preliminar). Los datos más importantes de la evolución de los 40 eventos se recogen en las siguiente figura 5 y tabla (figura 6). Como se puede ver, fueron sentidos por la población un total de 14 terremotos de los 40 sucedidos, siendo el más notorio el evento principal del día 10 de marzo a las 8:43h con intensidad IV (s/EMSC), V (s/IGN) o VI (s/USGS) que se sintió en toda la zona metropolitana de Pamplona, algo que no es de extrañar atendiendo al valor de la aceleración básica (ab = 0,16g) registrada en dirección E-W en el acelerógrafo de Pamplona situado a unos 12,4 km del epicentro (ver figuras 6, 7 y 15).

Figura 5. Evolución de las magnitudes en un mes, desde el de 10 de marzo hasta el 10 de abril de 2017 (40 eventos).
 
Figura 6. Los 40 #TerremotoPamplona sucedidos desde el día 10 de marzo hasta el día 7 de abril de 2017. En la última columna se pueden ver los registros N-S y E-W de la aceleración básica registrada por el acelerógrafo de Pamplona situado a 12,4 (NE de Olave) y 14,1 km (E de Ripa) de esos epicentros.

Este detalle es importante porque se cuadruplica la esperada ab = 0,04g de la norma de construcción sismorresistente en vigor desde 2002, NCSE02 (figuras 7 y 10) y casi duplica su actualización de 2015 que aunque no es de obligado cumplimiento, debería serlo a la luz de todos estos datos (ab = 0,09g). Recordemos que en Lorca se triplicó la expectativa de 0,12g a 0,36g. En Pamplona, a más del doble de distancia desde el acelerógrafo hasta el epicentro, ésta se cuadruplicó. Es por lo tanto esperable que en la zona epicentral se hayan alcanzado aceleraciones cercanas o superiores a 0,2g (ver figuras 6, 7 y 15).

Se explica ahora, que las grietas de las que se habla por parte de los vecinos en Olave, Egüés, Ripa, Orikain..., o las caídas de cuadros, portafotos, libros y los estrenduosos crujidos en muchas viviendas de Pamplona, como en San Jorge o Santa Lucía por ejemplo, con caídas de copas y frascos, rotura de algunos jarrones, etc., se deban a semejante latigazo. Recordemos que es precisamente 0,16g como aceleración de cálculo ac y no básica ab (se puede alcanzar desde menos por efectos geotécnicos como en Lorca), el umbral desde el cual deberían comenzar a tomarse medidas especiales según se indica en la norma de construcción sismorresistente NCSE02, atados en cimentación, estribos, nudos, etc. Pamplona disfruta, sin duda, de una construcción de elevada calidad.

Figura 7. Comparativa entre los dos terremotos de Lorca de mayo de 2011 con aceleraciones pico de 0,27g para el evento M4,5 y 0,36g para el M5,1 y los del día 10 de marzo en Pamplona 0,16g para el M4,2 y 0,03g para el M3,4. Las distancias del epicentro al acelerógrafo son más del doble en el caso de Pamplona, lo que hace suponer que pudieron darse valores mayores en la zona epicentral.

Se reportan movimientos en Zaragoza capital, Logroño, Bilbao, Baracaldo y por supuesto San Sebastián que vuelve a cumplir el patrón de foco repetidor perférico que ya hemos estudiado y presentado en otras ocasiones. En la siguiente figura 8 puede verse una conversión internacional propuesta para intensidad sísmica según Mercalli y aceleración básica (ab) del terreno según entre otros estamentos el USGS (Servicio Geológico de los EE.UU.).




Figura 8. Intensidad expresada en la escala de Mercalli y aceleración sísmica (recomendaciones internacionales). Obsérvense los datos para una intensidad V (0,039g-0,092g) y la real registrada de ab > 0,16g que correspondería a la intensidad que adjudica el Servicio Geológico de los EE.UU. (USGS) al terremoto de Pamplona del 10 de marzo de 2017: VI (0,092g-0,18g).

Se puede considerar que toda la serie ha dispersado una energía equivalente a la de un terremoto de escala ML = 4,6. El parámetro b que se extrae de la Ley de Gutenberg-Richter (aunque con muy pocos datos) o la pendiente de la relación que representa la proporción entre el número de sismos grandes y pequeños en la zona, a partir de la cual se puede estimar la tasa anual de terremotos que superarían una magnitud o intensidad de referencia, es b = 0,98, lo que indica que estaríamos ante una fuente sismogenética cuya relación de terremotos mayores con respecto a los más pequeños tendría una muy leve tendencia a que fuesen más protagonistas los terremotos mayores en relación a los de menos energía (figura 9).

Figura 9. Ley de Gutenberg Richter para #TerremotoPamplona; magnitud en escala logarítmica frente a número de eventos registrados (N) en un mes (10 de marzo a 10 de abril).

4. CONSIDERACIONES FINALES, LECCIONES APRENDIDAS

Lo que está sucediendo el norte de Pamplona no es la primera vez que ocurre (ver figuras 11 y 12), cada vez tenemos más datos provenientes de la ciudadanía a través de las redes sociales, que han servido para poder hacer mucho mejor los mapas de intensidad o evaluar el impacto en algunas zonas de manera inmediata, también una tecnología cada vez más precisa y moderna nos muestra que hay una sismicidad de fondo muy habitual en la zona considerada (figura 11) y que puede superar el umbral (lo hemos situado en M>2,5 esta vez, aunque hay llamativas excepciones) de lo soterrado para ser sentido por la población.


4.1 SOBRE LA ACELERACIÓN BÁSICA MEDIDA EN EL ACELERÓGRAFO DE PAMPLONA

En este episodio es de destacar el valor de la aceleración pico dirección E-W registrado en Pamplona a unos 12 km del epicentro con el terremoto principal Mw4,2, valor de la aceleración básica (ab = 0,16g) que supera en 4 veces la esperada ab = 0,04g de la norma de construcción sismorresietente en vigor desde 2002 (NCSE02) y casi duplica su actualización de 2015 (ab = 0,09g). También es destacable por sorpresivo el valor de ab = 0,11g en dirección N-S. Algo que desde la Geohistoria venimos adelantando gracias precisamente a los nuevos conocimientos históricos y mediciones cada vez más numerosas, conocimientos por otro lado que deberán permear y formar parte de los proyectos más ambiciosos de nuestra comunidad y que no se tuvieron en cuenta a la hora de proyectar algunas grandes obras (ver figuras 6, 7, 10, 12, 13 y 15).

Figura 10. Mapa de aceleración básica del terreno para construcción según la aún normativa vigente NCSE02. Obsérvese Pamplona con ab 0,04g.

Como vemos, un terremoto más bien pequeño, con magnitud momento 4,2 ha sido capaz de generar desde 12 km de profundidad una aceleración básica pico muy superior a lo esperado (la ha cuadruplicado, como se ha medido desde un acelerógrafo situado del epicentro a 12,4 km) en una zona metropolitana de casi 350.000 habitantes. Las fallas de la zona y la geohistoria apuntan que esa magnitud puede ser bien sobrepasada (ver figuras 12 y 13) por ello una revisión de la normativa para la Cuenca de Pamplona se hace cada vez más necesaria.

Pero no sólo en Pamplona, otras zonas de Navarra se encuentran en una situación bastante más vulnerable, tal sería el ya conocido caso de Yesa y Sangüesa del que se ha subestimado este fenómeno hoy evidenciado en Pamplona, y en algunos casos en más de un 1.600% como se puede ver en el informe encargado a la Universidad de Navarra por el Ayutamiento de Sangüesa (ver figuras 6, 7, 10, 12, 13 y 15).


4.2 SOBRE EL FAVORABLE COMPORTAMIENTO DE LAS EDFICACIONES (ASPECTOS GEOTÉCNICOS Y ESTRUCTURALES)

El terreno de Pamplona tiene en general una respuesta bastante positiva, pues las Margas de Pamplona (localmente conocidas como tufas) son un substrato competente que no suele originar efectos adversos como amplificaciones o colapsos. Hemos visto que la cercana Vitoria, con un substrato de margas aún más competentes (las localmente denominadas cayuelas) ni siquiera es sensible a terremotos generados en Navarra; es el polo opuesto a San Sebastián que sí amplifica las ondas y por ende los terremotos navarros allí son más violentos. En el caso de Yesa y Sangüesa habría que añadir unos terrenos mucho menos favorables, con comportamientos históricos conocidos menos benévolos que en la Cuenca de Pamplona o Vitoria, en el caso especial de Yesa habría que contar la autotrituración que se ha generado provocada por las obras de ampliación.

Por lo tanto, Pamplona ha demostrado que es una ciudad configurada de manera resistente a terremotos que generen aceleraciones del terreno que superan todos los pronósticos, incluso los peores, pero ello también debe ponernos en guardia por el hecho de que un terremoto Mw4,2 es bastante más habitual de lo que creemos, y terremotos de hasta M5,5 son posibles y ya se han dado (ver figura 12). Así, para una ciudad como Pamplona la vulnerabilidad sísmica, de hecho, dependerá, como en toda ciudad contemporánea de al menos cuatro factores.

En efecto, cuatro al menos, son los factores que van a determinar la amenaza sísmica repartida en el tiempo en un determinado lugar y para una ciudad concreta, es fundamental el diálogo con los historiadores, también tener estudios de paleosismicidad, conocer la recurrencia temporal del fenómeno sísmico debe ser parte de la cultura de las poblaciones englobadas en zonas sísmicas, pero también de las que no lo son. En la zona pirenaica, al menos cuatro grandes terremotos han golpeado con magnitudes de 6 a 7 e intensidades VIII a X durante los últimos 650 años. El último hace más de 250 años.

1. La actividad sísmica local, es la más importante de las cuestiones a considerar.

2. Las características del terreno que acogerá las ondas, la geología, la topografía, las formaciones cuaternarias locales y la interacción terreno-cimiento.

3. La posibilidad de ocurrencia de sismos a determinada distancia de la ciudad, es decir, la presencia de accidentes tectónicos destacables cerca de los núcleos englobados en su zona de acción, los cuales en interacción con los terrenos que acojan las ondas con características dinámicas determinadas, pueden amplificar la aceleración en superficie.

4. La educación sísmica de la población, una cultura que salva vidas.

La amenaza y la vulnerabilidad son por lo tanto variables que dependen la una de la otra. Los terremotos y las tipologías de suelos o rocas, por sí mismos no tienen por qué ser una amenaza para la ciudad. Las tormentas, las nevadas, el viento, son también fenómenos naturales que de por sí no son dañinos, hemos aprendido a convivir con ellos.

Para que se produzca una desgracia tienen que darse cita una serie de componentes físicos y sociales que se mantengan expuestos y que no se hayan identificado. Un edifico o un barrio puede ser vulnerable a un tipo de terremoto mediano, pero a otro de mayor magnitud y diferente manera de propagación no tiene por qué serlo.

Una de las mejores herramientas para evaluar y actuar en consecuencia es la zonificación geotécnica-sísmica; es un pronóstico basado en los accidentes tectónicos, el estudio de la historia y las características dinámicas de los terrenos, una división que puede hacerse por barrios, manzanas, etc., que nos permite conocer el medio sobre el que construimos nuestras casas, nuestro hábitat.

La confección de mapas de riesgo sísmico locales o microzonificación sísmica ha demostrado ser la mejor de las armas para adelantarse a semejantes embates de la Naturaleza, también que su uso salva vidas y supone un importante ahorro para los estados está más que demostrado en los países de nuestro entorno que ya los tienen. El reto del futuro urbanismo, por tanto, deberá ser el cambio de perspectiva histórica, abandonar los postulados post-industriales del siglo XX y abrirse a este urbano siglo XXI regido por la ciencia, la cultura y las nuevas tecnologías (figura 14).

Aparte de la revisión y actualización del plan especial de riesgo sísmico en Navarra (SISNA), sobre todo en su aspecto histórico (figura 12), varios retos quedan establecidos para la sociedad navarra del siglo XXI:

I) Análisis de riesgos que pudieran incrementar la vulnerabilidad y aumentar considerablemente el daño (aludes, desprendimientos de laderas, inundaciones, casos como Yesa o las laderas caídas tras el enjambre de 2013 en toda la Cuenca...).

II) Análisis de vulnerabilidad y daños estimados en la actividad económica (contempla catastro y el uso). No sólo bienes inmuebles, también negocios comerciales.

III) En referencia a la guía de actuación se tendría que introducir un curso de formación de profesionales (arquitectos, arquitectos técnicos e ingenieros, esto se puede coordinar con los colegios y organizar cursos, se acreditan técnicos) para la evaluación rápida de daños tal y como se ha realizado en otras comunidades del Estado.

IV) Una vez formados los profesionales en evaluación rápida de daños hay que facilitarles una herramienta que les permita la coordinación para la evaluación dotándoles de la información que ya tenemos en el SIG de catastro, e incluso de la vulnerabilidad. Cuanto más información mejor podrán hacer su trabajo y menos riesgos correrán ellos y toda la sociedad navarra. 

Figura 11. Comparación entre el episodio de abril de 1995 y el de marzo abril de 2017. La sismicidad de fondo a partir de 2002 está presente por una cuestión técnica, comenzaron a instalarse más aparatos de medida y a medirse con mejor precisión cada vez menores magnitudes.

Figura 12. Terremotos históricos que han afectado a Pamplona en los últimos 200 años (1817-2017) En rojo y círculos más grandes M5,5-6,0. En naranja y círculos medianos M5,0-5,5 y en gris con círculo más pequeños M4,5-5,0.

Figura 13. Zonas sismogenéticas asociadas a los Pirineos Occidentales donde la mayor zona urbana potencialmente afectada por un sismo violento es la Cuenca de Pamplona (350.000 habitantes) y potencial magnitud que podrían llegar a generar (MAPA TECTÓNICO DE ESPAÑA E.1:1.000.000 IGME). La zona denominada Surpirenaica (Pamplona) con el número de bloque cortical 7 podría generar terremotos de hasta Mw 6,5.

Figura 14. Página 55 del SISNA donde se enumera que por cuestiones arquitectónicas, sociales, históricas y urbanas, la zona del casco viejo de Pamplona y la Chantrea serían las más vulnerables.

Figura 15. Valores de la aceleración básica registrada en el acelerógrafo de Pamplona en el #TerremotoPamplona. Vertical (V) Norte-Sur (N-S) y Este-Oeste (E-W) a 17,3 km del hipocentro (Fuente: IGN).


viernes, 3 de marzo de 2017

NAVARRA, EL CAMBIO Y LOS DEL NO A TODO ¿O ES QUE HAY MUCHOS SÍES?

 
Figura 1. Vallas colocadas en varios lugares de los accesos a Pamplona visibles desde autopistas y carreteras entrantes y salientes, en euskera y en castellano. El mensaje: el TAV/TAP nos mata.

Asistimos a un momento histórico apasionante, deberemos dirigir la información de manera muy directa y sin edulcorar desde las comunidades hacia las instituciones y viceversa.

Hay muchos "síes", pero esperan a ser escuchados; la mayoría de ellos rompen esquemas, precisamente lo que demandan los tiempos.  


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 1. GRANDES INFRAESTRUCTURAS, EMPOBRECIMIENTO Y CAMBIO

En la sociedad española y en especial la navarra vivimos momentos históricos que no son ajenos al resto del mundo. Y cuando decimos históricos es porque lo son. Coincidiendo con la llamativa campaña de Sustrai Erakuntza: ¿Por qué hemos tenido que hacer esta campaña? (ver figura 1) se reabre el debate tan ligado a estas tierras de "ya están los del no a todo" pero con una novedad como detalle: en Navarra ahora gobierna el llamado "Gobierno del cambio".

Pues bien, el discurso vertical sigue siendo el mismo y las actuaciones las mismas, el caso es que no hay cambio en los objetivos y sí en la imagen o los medios para alcanzar los mismos objetivos. La cuestión fundamental es si los otra vez etiquetados en este nuevo contexto como "los del no a todo" tienen algún "sí", y la respuesta es afirmativa, especialmente estos "síes" se hacen más notorios porque quienes ahora ostentan o apoyan al nuevo Gobierno del Cambio, en su momento también fueron etiquetados con esa marca negativa (de negación y peyorativa).

El TAV, el Canal de Navarra con Itoiz, Yesa, líneas de alta tensión, centrales energéticas ilegales, circuito de alta velocidad, Navarra Arena..., son según el Tribunal de Cuentas más antiguo y veterano de España, la Cámara de Comptos, una colección de obras e infraestructuras ruinosas económicamente, que no sólo son ya insostenibles, inservibles o extremadamente caras de mantener, sino que ennegrecen el futuro de las generaciones venideras. El bolsillo de todos se hace cargo, no hay problema; pero la cuerda no se puede tensar más, ¿o sí?

Calibrando desde un rotundo "sí" que nos llega a través de las más altas instituciones internacionales, como si éstas se empeñasen por primera vez en poner un freno al desarrollismo capitalista más radical que precisamente desde ellas se impulsó y que son su misma esencia, la OCDE, la lógica parece abundar en la calle y ausentarse de las más altas instituciones locales.

¿Cómo es posible que "los del no a todo" estén más en sintonía con la OCDE y hayan comprendido e interiorizado mejor su mensaje que cualquier impulso empresarial o gobierno autodenominado de "el cambio"? O estamos asistiendo a cosas muy extrañas en la historia de este planeta y de este trocito de él llamado Navarra, o algo gordo sucede. La respuesta es que algo gordo sucede y la OCDE advierte qué es.


 2. SE ACABÓ LA FIESTA

En efecto, se acabó la fiesta. La economía, por si alguien no lo sabía, no se mueve impulsada por el dinero, sino como todo en este mundo físico y finito, por el trabajo, por la energía (figuras 3, 4 y 5). La OCDE no lo puede decir más alto ni más claro. Seguir el itinerario de sus informes anuales "World Energy Outlook" dirigidos a los gobiernos de todo el planeta y publicados desde la Agencia Internacional de la Energía (AIE) que es su órgano asesor, trazan una historia muy reciente que se resume así:

El año 2005 fue el año del pico del crudo según los estudios de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y supuso entre otras cosas, un vapuleo a las economías mundiales que en 2008 provocó el colapso de unos mercados desvinculados de una economía física real. En 2010 pasamos un ecuador en nuestra evolución como seres supuestamente inteligentes que habitan la Tierra: más de la mitad de la población estamos viviendo ya en ciudades, comenzó así una nueva experiencia para la vida en el planeta.

La ciudad se convirtió entonces en la unidad estructural de una civilización que crecía y crecía consumiendo los recursos accesibles y almacenando desechos como nunca antes se vio. Es justamente en este contexto cuando, primero la ruina del biodiesel, luego la del fracking (o fractura hidráulica), la quema de arenas bituminosas, la exploración de los pequeños almacenes geológicos profundos de pésima calidad, y otros movimientos desesperados comienzan a expandirse y a formar burbujas que siempre explotan; ahora toca especular con las llamadas "renovables"; estas burbujas cada vez duran menos y cada vez suponen una merma mayor para el desarrollo de las sociedades y un alimento para los nuevos basureros usados, pero que son los que garantizan nuestra propia existencia: la atmósfera, los océanos, ríos, montes... Se trata de un recorrido que durará unos cinco años hasta llegar al máximo de producción. El año 2015 supone que esas arriesgadas y contaminantes extracciones no convencionales, ahora en decadencia, tocaron un techo: el que nuestra tecnología pudo acometer.

Desde entonces, la OCDE a través de su órgano asesor, la AIE, nos ha advertido que ya no se puede crecer más. O lo que es lo mismo, el crecimiento no es sinónimo de desarrollo. Nos vemos obligados a gastar mucha más energía que en las ya históricamente dominantes extracciones convencionales para hacer que esos recursos energéticos puedan ser consumidos y reviertan en el desarrollo de las sociedades, es decir hay que quemar más, y por lo tanto producir más desechos para obtener una energía neta bastante menor.

Desde 2005 todo está en decadencia, desde 2008 se acelera el problema a pesar de maquillar el indicador: el PIB. Desde 2010 nos agarramos a clavos ardiendo, desde 2015 ya no podemos extraer más de nada, sino menos. A partir de 2017 el declive es imparable, en 2018-2020, presumiblemente la demanda supere a la oferta y los precios ya muy volátiles acaben sufriendo una ligera pero nefasta subida que a zonas como Navarra les supondrá una frenada económica de tal calibre que habrá que replantearse muchos proyectos.
 
La OCDE prevé una seria escasez de petróleo en pocos años. El inevitable declive de la producción es clave para prever escenarios realistas. Pero la geología que es quien manda, no está siendo considerada para las previsiones económicas de algunos gobiernos. Son los mercados financieros los que están guiando a los inversores, el barril continuará bajo en los próximos meses. Los mercados no visualizan que en unos tres años habrá una escasez severa de petróleo (ver figura 2).

El porcentaje de declive es de alrededor de un 4-6% anual, lo que implica la ausencia en la producción de al menos 4 millones de barriles diarios cada año por venir (figura 2). Si prevemos que el aumento anual de la demanda, para cumplir con el mandamiento del "crecimiento económico sostenido", debería ser de al menos el 2% con el objetivo de crear empleo, evitar la pobreza , etc., necesitaríamos añadir un mínimo de 2 millones de barriles diarios; eficiencia, tecnología y ahorro incluidos. Se precisarían pues alrededor de 6 millones de barriles diarios en una desbocada producción nunca antes vista. Pasados tres años se necesitarían unos 18 millones de barriles al día, lo que supondría la quema de ingentes cantidades de petróleo adicional para poder extraerlos, todos sabemos cuáles son los efectos sobre la atmósfera o la hidrosfera, nuestros basureros favoritos, si queremos evitarlos sólo podremos hacerlo añadiendo un poco más de energía (quemando más) para capturar tanto desecho nocivo y almacenarlo.

Y ahí está la advertencia y preocupación de la AIE (OCDE): todas las grandes petroleras están reduciendo drásticamente sus inversiones dada la escasa rentabilidad de un barril a 50$, que sumado a las deudas y quiebras dejadas por la ruina del fracking hunden el sector, pero sobre todo, debido a que cada día es más costosa la extracción de crudo de buena calidad. Dado que el problema es puramente geológico, y no será hoy, sino que el impacto más notable será hacia 2020 (figura 2), de momento, los mercados no alcanzan a incluir la componente geológica innegociable en el precio final del barril, algo que pagaremos caro si no se toman medidas inmediatas tocando el resorte que sí se puede negociar: la organización social.

No se es consciente en la clase dirigente del hecho científico inevitable, concretamente geológico, absolutamente innegociable, de que partes vitales de nuestra compleja sociedad, van a dejar de funcionar rápidamente a medida que el petróleo escasee. Idea por otra parte que no consigue entrar en las mentes esculpidas y formadas en un mundo en constante expansión y crecimiento y moldeadas con la modernidad industrial, pero un mundo abocado a esta inapelable descomplejización que ya vivimos, fenómeno social que incluso provoca un rechazo irracional y violento (ver figura 6). El peligro consiste en meterse en callejones sin salida que habrá que desandar como sociedad con el costoso gasto de energía adicional que ello conllevará. Pero aún más peligroso será el enorme descontento y frustración social, caldo de cultivo para legitimar la vuelta de regímenes de extrema derecha en la falsa promesa de volver a un pasado lleno de optimismo, aunque ello conlleve la privación de los recursos más básicos o de derechos humanos elementales para amplias bolsas de población.


Figura 2. Según la AIE la oferta de energía primaria que somos capaces de poner en el mercado en forma líquida comenzó en 2015 un ligero declive (es probable que fuese en la segunda mitad de 2014). Hacia el año 2018 la demanda sobrepasará a la oferta. Como hay una tremenda falta de inversión que parece alargar su sombra durante 2017 y más allá ya que no es rentable invertir en petróleo a 50 $/barril, extrayendo de lugares cada vez más costosos y de peor calidad, se produciría un repunte de precios que sólo podría ser compensado por un aumento de la producción o una caída de la demanda. En la AIE dan por supuesto que se producirá un aumento de la demanda y que ésta llevará a un aumento de la inversión que estimularía al petróleo de fracking en un nuevo auge, aunque ya sabemos que esta ruinosa técnica decae a ritmos de entre el 5% y el 10% anual en los mejores yacimientos norteamericanos, sobre todo desde 2015, por ejemplo Bakken se ha vuelto un escenario de quiebras en cadena. La AIE (OCDE) muestra la solución del problema: cuando los precios del petróleo vuelvan a ser altos entre 2018 y 2020 se producirá una caída de la demanda por el único itinerario que conocen los países occidentales no productores de petróleo: la destrucción de la actividad económica y su consiguiente recesión, nada nuevo que no conozcamos en casa cuando el precio del petróleo sube. Es decir, la propia OCDE está preparando a los gobiernos del cambio o de lo de siempre para afrontar una recesión que no tiene por otro lado, nada que no se conozca y que ni siquiera el problema energético podría disparar, sino que antes puede hacerlo la crisis de deuda. La respuesta local siempre ha sido la misma, con o sin cambio: destrucción de empleo y recortes en sanidad, cultura, educación, atención social, etc., (ver figura 6).


3. ESPAÑA Y NAVARRA ANTE EL DECLIVE ENERGÉTICO

En España las cosas son un reflejo de lo mismo y en Navarra exactamente igual con el agravante de que quienes finalmente más se resienten son las clases necesitadas: paradas, jubiladas, mayores, niñas, enfermas... No obstante, la energia (y por tanto la economía) desviadas al objeto de paliar desastres debidos a las audacias humanas en forma de grandes infraestructuras ruinosas económicamente, o a los eventos extremos derivados del imparable cambio climático que las hacen menos resistentes, son cada vez mayores.

Es verdad que ello (arreglar y mantener) computa en el PIB puesto que la puesta en marcha de maquinaria, movilización de materiales de construcción, transporte, energía, etc., para arreglar "desaguisados" no deja de ser actividad económica, pero en realidad no hay crecimiento (desarrollo) alguno. Se trataría de un crecimiento ineconómico. Se están parcheando destrozos para volverlos a un estado anterior o similar (a veces incluso en peores condiciones) a la catástrofe, el mejor ejemplo que se muestra en las Escuelas de Ingeniería del Estado es el embalse de Yesa. Así, la ausencia de resiliencia mortifica toda eficiencia.

El ciudadano paga sin tregua por algo que no le revierte ningún beneficio, éste se va a poderosos presidentes de equipos de fútbol y empresas del sector del hormigón, la energía o la obra pública. En España el modelo siempre es el mismo, con o sin cambio las ganancias son liberales para los "amiguetes" de quien toque. Las ruinas, proyectos inservibles y costosas chapuzas, se someten al principio más elemental del comunismo: son de todas. Las amenazas como Yesa se quedan aquí y así: la costosa y abundante energía necesaria para, primero su desestabilización, luego intentos fallidos de estabilización y finalmente mantenimiento, deberá ser costeada por todas las comunidades.

Recordemos que durante la década de 1995 a 2005 en plena euforia de crecimiento ilimitado, Navarra se llenó de parques eólicos que iban a suponer la promesa de una abundancia de energía con un abaratamiento importante de la misma y un gancho para inversores y accionistas. Buena parte de las máquinas instaladas, de escasa potencia, han sido ya descatalogadas del mercado. El parque más antiguo, el de El Perdón, cuenta con 37 molinos de 500 kW instalados en 1994, en total, la energía eólica cuenta con más de 1200 aerogeneradores repartidos por los montes navarros en 40 parques eólicos, suministran casi 1000 MW, algo así como dos centrales nucleares tipo Garoña. Los montes privatizados o regalados, con sus parques eólicos, derivan buenos beneficios a quienes los explotan y hoy los ciudadanos pagamos la factura de luz más cara de la historia, incluso la pobreza energética que entonces era una desconocida, afecta ya a cerca de 45.000 hogares navarros. Si la apuesta va a seguir siendo la misma, va a ser muy difícil que este tipo de proyectos cuenten con un amplio apoyo de la ciudadanía porque las expectativas desafortunadamente, son aún peores.

Y es que la OCDE lo viene advirtiendo hace años: la energía no es una mercancía o servicio más que se compra y se vende sometida a las "violables" (como hemos visto) leyes de la oferta y la demanda, la energía es un precursor de la actividad económica y sin la primera no se puede desenvolver la segunda. El panorama español se muestra similar al internacional (figura 3) y el navarro refleja también el modelo fractal (figura 4). El consejo principal que nos dan desde la AIE es muy lógico: una apuesta fuerte y decidida por las renovables. Pero éstas tienen muchos problemas técnicos y de efectividad, jamás sustituirán al nunca mejor llamado oro negro.

Los ritmos de implantación y sustitución de energías renovables avanzan más lentos de lo que decaen las fósiles y de lo que sería deseable, son pasos mucho menores que los del declive fósil (figuras 3, 4 y 5) y prácticamente su cometido podría restringirse a la producción de electricidad, es decir tan sólo un 20% de la energía consumida por nuestra sociedad tecnológica industrial. La batalla del transporte por ejemplo ya está perdida, no supimos reaccionar a tiempo cuando debimos hacerlo y hoy podríamos estar utilizando los últimos combustibles fósiles de buena calidad y accesibles para impulsar el inevitable itinerario hacia las llamadas energías renovables (que no lo son tanto porque desafortunadamente dependen de las fósiles) para su implantación.

Todavía no conocemos el asfalto eólico para las carreteras de acceso a los aerogeneradores, o la grúa y el camión eléctrico solar fotovoltaico que instale las aspas de plásticos derivados de la clorofila. Ningún aerogenerador del mundo ha sido instalado todavía con energía eólica, lo mismo para la solar o la hidroeléctrica. Todo proceso de recambio va a pasar por el consumo de ingentes cantidades de energía fósil a la que ya se le está planificando su destino: grandes obras ya catalogadas por organismos de análisis de viabilidad económica y social como la Cámara de Comptos de Navarra como deficitarias, pero es peor el panorama si lo miramos de manera cristalina, sin prejuicios, porque a su vez consumirán ingentes cantidades de energía en mantenimiento y seguridad. Obviamente esos recursos saldrán de alguna parte y ni que decir tiene que ya estamos viviendo esa realidad (ver la figura 6 porque es muy significativa de hacia dónde están dirigiéndose actualmente los flujos de riqueza).

No podemos sustituir el transporte con energía renovable, quizás otros procesos y sectores sí aunque en menor cuantía. No podemos organizar una transición energética en un siglo lo mismo que en una década; no obstante estamos tan apurados que sólo tendremos esos diez años de maniobra, con o sin cambio. La presión a la que las compañías energéticas someten a la AIE es ya muy fuerte, las tentativas de desvío de atención tanto de la AIE como de los gobiernos que no quieren ver "LA CRUDA REALIDAD" y prefieren mantener su infundado optimismo, son cada vez más escasas, estrechas y muy visibles para una ciudadanía que no es tonta.

Figura 3. CONSUMO DE ENERGÍA PRIMARIA EN ESPAÑA (ktep o miles de toneladas de equivalente de petroleo entre los años 1990-2014) DISTRIBUIDO POR FUENTES. (MINISTERIO DE INDUSTRIA, ENERGÍA Y TURISMO, GOBIERNO DE ESPAÑA, LA ENERGÍA EN ESPAÑA 2014). Obsérvese la caída en el período 2007-2014 de cerca de un 22%, la tendencia ha seguido. Con los datos suministrados por la AIE (OCDE) en el WEO 2016 la tendencia de los próximos años va a ser aún más acentuada.
Figura 4. CONSUMO DE ENERGÍA PRIMARIA EN NAVARRA (TEP, 1995-2015) DISTRIBUIDO POR FUENTES. (BALANCE ENERGÉTICO DE NAVARRA, DICIEMBRE DE 2016. GOBIERNO DE NAVARRA). Obsérvese la misma tendencia nacional e internacional con el pequeño aumento 2014-2015 en el consumo de petróleo (en marrón) y sus derivados debido a la fuerte caída de los precios desde la segunda mitad de 2014 hasta hoy, algo similar a lo sucedido en 2000-2002. Con los datos suministrados por la AIE (OCDE) en el WEO 2016 la tendencia de los próximos años va a ser aún más acentuada, no se trata en absoluto de la tan presentada a bombo y platillo como recuperación económica. En los años de "vacas gordas" en especial desde 2000 a 2007 muchos proyectos se iniciaron contando con una proyección futura creciente, todos ellos tanto finalizados como ya trazados o en ejecución, o algunos parados a ver si cambian las cosas, pertenecen a un antes que ya no va a volver. Todos los proyectos del sumidero energético que es el TAV/TAP en Navarra, por ejemplo, como también el de la eliminación del bucle ferroviario en la Comarca de Pamplona y su estación y urbanización en Etxabakoitz, están caducados y obsoletos. La propuesta técnica, ubicación, contexto social y económico y en general la definición de este proyecto tiene más de veinte años, época en que el crecimiento económico se veía infinito. De hecho la aprobación inicial de los mismos, y su puesta en exposición pública fue realizada en noviembre de 2001, tal y como se puede comprobar en el Boletín Oficial de Navarra número 134, de 5 de noviembre de 2001. No es de extrañar que haya un amplio sector de la ciudadanía que se haya parado a reflexionar sobre la viabilidad del proyecto en unos contextos internacional, nacional y regional que ya no existen.


5. LA LÓGICA DEL SÍ Y DEL NO

Lo que se transmite en este artículo es una realidad que impregna la vida de las personas del planeta (figuras 5 y 6). España y Navarra incluidas. Con ello se quiere hacer ver que "los del no a todo" que atravesaron transversalmente la sociedad navarra en diferentes épocas tienen sus "síes", y que éstos son muy lógicos, tanto o más que las políticas ultradesarrollistas de inicios del siglo XXI acordes con escenarios económicos y sociales que se percibieron como favorables pero que ya no existen; los resortes que apuntalaban la economía internacional y local, en especial la energía fósil, ya no van a estar presentes para apuntalar un sistema que vivió holgadamente derrochando recursos y energía.

Como nos indican desde la OCDE el problema es gordo, no podemos hacer lo mismo que hacíamos en 2001 ó 2006. ¡No Podemos! Son nuestros dirigentes quienes deben llevar estas ideas a los parlamentos, discutirlas, sopesarlas y planificar en consecuencia, no hacerlo desde los seductores deseos de las grandes corporaciones cuyas últimas esperanzas de beneficios económicos se posan sobre los menguantes y desvalijados recursos públicos. La propia AIE (OCDE) avisa que si se sigue incidiendo en lo mismo, los más desfavorecidos serán los primeros en ser sacrificados.

Si la razón predomina sobre la cabezonería, que ya ha demostrado en contextos incluso de alta energía disponible, que siempre pierde, ¡qué no podría suceder cuando ésta sea más cara y difícil de obtener! El crecimiento continuo e infinito no es posible en un planeta limitado, intentar alcanzarlo no sólo provoca cada vez más inestabilidad desde el punto de vista biofísico y tecnológico, también desde el termodinámico, por lo tanto es cada vez más inestable desde el punto de vista social. Esta es la manera más científica que tenemos para explicar el inevitable creciente rechazo a un crecimiento imposible que supone sólo un flujo de riqueza desde las conquistas sociales a las grandes empresas transnacionales y sus faraónicos, inservibles e inviables proyectos, algo que la ciencia popular, por cierto muy llena de sentido común y sin entregarse a intereses sectoriales, ha percibido bastante bien y bastante antes que las instituciones a las que sustenta.

Esta es la manera en que fuimos inflando un globo que ya se deshincha, asumirlo es el primer paso necesario para gestionarlo; parar esas pérdidas no es negociable. Llegamos a unos niveles de producción tan altos que costó un esfuerzo enorme mantenerse en ellos, aguantamos lo que pudimos hasta que la cosa empezó a no dar más de sí. Ahora le toca a nuestros jóvenes y sobradamente preparados dirigentes tomar las medidas adecuadas a los tiempos que nos toca vivir. Está claro lo que "No Podemos". Es el primer paso para tocar los resortes de lo que "Sí Podemos", replantear nuestro "tren de vida" no es una opción sino una necesidad; reconstruir los flujos de riqueza acordes con el nuevo organismo social es un reto del que toda ciudadana deberá participar. Pero para ello hace falta también mucha pedagogía, y son precisamente las instituciones más elevadas las que deben comunicar la verdad a los ciudadanos con todos sus medios, no al revés.

Las épocas paternalistas se esfumaron con el siglo. Asistimos a un momento histórico apasionante, deberemos dirigir la información de manera muy directa y sin edulcorar desde las comunidades hacia las instituciones y viceversa. Hay muchos "síes", pero esperan a ser escuchados; la mayoría de ellos rompen esquemas, precisamente lo que demandan los tiempos.

Figura 5: DE GAIL TVERBERG: NUESTRO MUNDO FINITO
Figura 6. La pirámide de nuestras conquistas sociales (flecha verde de la izquierda y lectura de abajo arriba dentro de la pirámide): éstas fueron cada vez más complejas gracias a la disponibilidad de una energía accesible y poco costosa (especialmente el nunca mejor llamado "oro negro") pero este estado, aunque muchos científicos no se hayan dado cuenta, no es eterno y en términos de energía neta (TRE, tasa de retorno energético, relación entre la energía que se invierte para obtener energía y la conseguida, hace 50 años era de 1/100, es decir con una unidad de energía obteníamos 100, con 1 barril obteníamos 100, hoy estamos en 1/18 y en cuanto pasemos la cercana barrera de 1/10 seremos incapaces de mantener una sociedad industrial tecnológica como la conocemos actualmente en un mundo capitalista) ya está cayendo como consecuencia de haber extraído la energía más fácil y accesible durante los últimos 150 años. Toda la arquitectura de nuestros sistemas sociales basados en la disponibilidad de energía barata y accesible se ven afectados (flecha roja). Apelar al tecno-optimismo o el tecno-narcisismo para mirar a otro lado y pensar que más capas tecnológicas servirán para salir de esta crisis, es una falta de rigor intelectual indigna de ningún colectivo que busque explicar la realidad desde un marco científico. El tiempo apremia, las soluciones parche o las iatrogenias no sólo no nos van a salvar, sino que están acentuando un gran problema cuya factura económica, social y medioambiental no deja de apuntar hacia un abismo cada vez más cercano.





"En esta misma década, para poder reaccionar frente al pico del petróleo, vamos a tener que emplear herramientas de todo tipo: sociales, económicas, políticas, etc., medidas que casan muy mal con nuestra economía de mercado y que van a requerir importantes niveles de conciencia ciudadana y voluntad política.

La crisis energética es uno de los problemas más importantes a los que nos enfrentamos y no podemos esperar a que la escasez de energía sea evidente para empezar a solucionarlo. Si esperamos unos años hasta estar completamente seguros de que las predicciones de los geólogos se cumplen, nos encontraremos en un escenario de energía escasa, crisis económica y conflictos por los recursos en el cual será muy complicado invertir en tecnología y emprender medidas colectivas. Debemos empezar la transición energética ahora. Al fin y al cabo, si nos adelantamos y realmente hubiera más energía fósil de lo que los científicos decimos, es muy poco lo que perdemos; pero, si llegamos tarde, el resultado será, sin duda, catastrófico".