domingo, 26 de febrero de 2012

BOLNUEVO, UNA CATÁSTROFE Y UNA APUESTA POR LA HISTORIA





Desarrollar la ley del suelo de 2008 aún es una utopía, aunque se dan pasos en esa dirección; todos los años las actividades humanas ligadas a ramblas y zonas inundables dan algún disgusto en la Región de Murcia. La administración del agua no alcanza lo deseable, intereses políticos y una gestión demasiado especulativa hacen a Murcia protagonista de catástrofes, tanto por exceso como por defecto de este bien elemental.



1. LA VIRULENCIA DEL AGUA EN MURCIA: LA CATÁSTROFE DE BOLNUEVO


Bolnuevo, municipio de Mazarrón, Murcia, 1989. La "rumorología popular" dice que nunca se llegó a saber cuántas personas desaparecieron en la arroyada del 7 de septiembre de 1989 y que, supuestamente, la lista que se elaboró de los extranjeros desaparecidos se ordenó destruir.

LA RAMBLA DE LAS MORERAS

LA PLAYA DE BOLNUEVO AL DÍA SIGUIENTE
Las inundaciones son uno de los riesgos naturales más frecuentes que tienen lugar en la Región de Murcia, los cursos fluviales y redes de drenaje se caracterizan hidrológicamente por su irregularidad, alternándose enormes crecidas con inundaciones y acusados estiajes. La palabra tabú del Sureste peninsular es "rambla". Un lugar donde aún hoy encontramos construcciones.


ROGATIVAS METEOROLÓGICAS,  CONSTANTINOPLA SIGLO V
CONTROVERTIDO CARTEL: LA GESTIÓN DEL AGUA


Rogativas meteorológicas a la Virgen de la Fuensanta y demás vírgenes han sido habituales en los países mediterráneos, en Murcia también, se adoran en esta región para que llueva y también a las mismas vírgenes se le lanzan lamentos por las dañinas inundaciones, son una constante en la historia de La Región de Murcia y su infortunada relación con el líquido elemento.


Una región que en torno al agua vive en una constante tragedia, cuando no falta y se vive la angustia de la sequía, el agua es una masa asesina que arrasa. La gestión del agua murciana es en pleno siglo XXI, la gran asignatura pendiente de sus dirigentes. Se pueden contar por decenas las inundaciones sufridas solo en el siglo XX y XXI. El episodio que puso en evidencia la exposición creciente al riesgo fue el del 7 de septiembre de 1989. Esa fecha será tristemente recordada por la tragedia del camping de Bolnuevo.




"Agua para todos" es un informe de la ONU sobre la situación del agua en el mundo. Este estudio cifra en mil metros cúbicos por persona la disponibilidad mínima anual para el desarrollo de una región. España en su conjunto no está mal y triplica esta cantidad. Sin embargo, la cuenca del Segura no alcanza ni siquiera la mitad.






 

    EL AGUA PARA TODOS,   TRISTEMENTE UN ARMA
    EN  MANOS  DE  POLÍTICOS,  AÑOS  DESPUÉS  DEL 
    ESLÓGAN  TODAVÍA SIN UNA APUESTA VALIENTE.
    UN ESLÓGAN NUEVO:     CEREBRO PARA TODOS.


"Agua para todos" es más conocido por ser un lema reivindicativo, una denuncia ante una supuesta injusticia. La Región de Murcia contribuye, con un 20%, a que España sea el primer exportador de frutas y hortalizas del mundo (un 9 % de cuota), por delante de Holanda y EE.UU. Ello es posible porque Murcia dispone de un sistema productivo eficiente, una estructura comercial consolidada y una situación estratégica en la Unión Europea, con quinientos millones de consumidores. Una economía moderna que cumple sus compromisos y plazos debe sustentarse en la garantía del principal factor: el agua, cuya gestión en la zona es difícil por lo que hemos visto; las pérdidas anuales por la mala planificación, no son precisamente las mayores de España.


Son la Comunidad Valenciana y Andalucía, con mucha diferencia, las que más pérdidas nos suponen, cada una el 1.000% más que Murcia y el 60% del total español (lo cual es para "hacérselo mirar"). Las salvajes mezclas de agua y piedras de la rambla de las Moreras acabaron el 7 de septiembre de 1989 oficialmente con la vida de dos personas y el municipio sufrió pérdidas por valor de 2.500 millones de las antiguas pesetas entre viviendas, infraestructuras y agricultura; el Ayuntamiento solicitó la declaración de zona catastrófica. Durante los 80 se registraron varias inundaciones, destacando por sus infernales consecuencias las de noviembre de 1987 y las de septiembre de 1989. El tipo especial de precipitaciones y el poco avance de la investigación hidrogeológica siguen siendo las causas de una gestión discorde con el medio, que no permite a los murcianos disfrutar de este bien elemental, sino sufrirlo.


Un 60 % de la población afectada por estos fenómenos opina que la responsabilidad de que se produzcan inundaciones causantes de daños reside en la falta de previsión de las distintas administraciones. A la hora de concretar, esta imprevisión se formula, de forma mayoritaria, como inadecuación de las infraestructuras de defensa establecidas que las convierte en ineficaces. Es interesante destacar que, a este respecto, se atribuye a las administraciones municipales y autonómicas una responsabilidad dos veces superior a la del gobierno de la Nación. Es posible que ésto se deba a la extraordinaria complejidad del entramado jurídico español sobre la gestión del agua y la confusión derivada del frecuente uso de estas cuestiones en el ámbito de los enfrentamientos políticos. Sólo un 20 % cree que es culpa de los habitantes afectados.

LO QUE OPINA LA POBLACIÓN SOBRE LA RESPONSABILIDAD DE LA MALA GESTIÓN  DEL AGUA CUANDO SE PRODUCEN CATÁSTROFES, ENCUESTA HECHA SOBRE UNA MUESTRA DE 231 PERSONAS DE LA ZONA AFECTADA.

La referencia a las administraciones públicas y la visión globalmente negativa que sobre su actuación se manifiesta, viene reforzada por la confianza generalizada en el papel de las infraestructuras de defensa y el mantenimiento expedito de cauces y sistemas de desagüe. Actuaciones que, efectivamente, corresponden a aquellas y que, cuando se realizan, suelen presentarse a través de los medios de comunicación como “soluciones definitivas”, alimentando una sensación de falsa seguridad generalizada.


LOS RESTOS DEL CAMPING DE BOLNUEVO EN 1989
Según cálculos realizados por la C.H.S., por las Moreras llegó a circular un caudal punta de 1.300 metros cúbicos de una masa de agua, piedras y barro por segundo; la onda de avenida fue de varios metros de altura al estrecharse la rambla a 1,5 km en dirección al poblado de Bolnuevo, desbordó su lecho de inundación estacional y arrasó todo a su paso, edificaciones, infraestructuras urbanísticas, invernaderos agrícolas y el propio camping de Bolnuevo, que se encontraban en el lecho o en la zona de inundación de la rambla.

Es significativa en la zona la amplia pervivencia de un discurso que sitúa la preocupación por el riesgo de inundación, en cuestiones como los sistemas de predicción y los de alerta, mientras que la implantación de políticas preventivas, más acordes con los rasgos ambientales, geológicos, climáticos, del territorio, se advierten como algo difuso y valorado como limitativo de desarrollo económico.

Las actuaciones post-catástrofe se orientan mucho más hacia una exigencia de recuperación de la situación igual a la anterior que hacia la posibilidad de impulsar nuevas políticas que favorezcan la resistencia futura y la resiliencia. Cabe señalar la muy minoritaria opinión (10 %) que culpabiliza exclusivamente a los condicionantes naturales del territorio por el desencadenamiento de estas catástrofes.


ABC, 8 DE SEPTIEMBRE DE 1989

Es probable que se trate de un discurso vertical, es decir, si nuestros dirigentes insisten en este tipo de "soluciones definitivas" mucha gente (que no es especialista en estos temas) acaba adoptando esa visión como la única posible, una muestra más de la deficiencia pedagógica de nuestras instituciones y medios de comunicación de masas; en vez de divulgar soluciones resistentes y resilientes a medio y largo plazo.

Éstas estarían basadas en la prevención y en nuevas políticas del agua, pero parece que por doquier en la región se ejecutan y transmiten soluciones cortoplacistas mucho más ostentosas y grandilocuentes, fáciles de presentar en los medios de comunicación de masas como esas "soluciones definitivas". 

El problema es que realmente no lo son, por no estar basadas en un conocimiento adecuado y pragmático del medio, sino en intereses personales, especulativos o de partido.

Ejemplo claro de lo anterior, después de la catástrofe de septiembre de 1989, lo son varios episodios de lluvia no tan importantes que demuestran el grave error cometido en la construcción de la Urbanización Bahía de Puerto de Mazarrón, ésta ocupa gran parte de zona inundable, entre esos episodios destaca el de 23 de octubre de 2000.

Unas fuertes lluvias generalizadas en el litoral meridional, provocaron el enésimo anegamiento de dicho conjunto de viviendas y obligaron a evacuar a más de 600 personas.

Este hecho avivó la reacción popular hacia el consistorio mazarronero, con el fin de establecer medidas que solventasen el problema.






MAPA DE LA RED DE DRENAJE NATURAL DEL TÉRMINO MUNICIPAL DE MAZARRÓN

Hasta el momento, todas las actuaciones ejecutadas en este municipio se han concentrado en el cauce de las Moreras. Sin embargo, el aumento del número de viviendas sobre el resto de la línea de costa ha expansionado las zonas en riesgo hacia ramblas afluentes, como el cauce de los Lorentes y otras cuencas vecinas como la de Valdelentisco. Si tenemos en cuenta que este es uno de los espacios donde mayores incrementos porcentuales se han registrado, las lluvias de carácter torrencial ocasionarán a dichas poblaciones cada vez más problemas. El desarrollo de la ley del suelo de 2008 intenta evitar estos problemas que salen tan caros a la comunidad, en especial al Ayuntamiento de Mazarrón.


LOS EFECTOS DE LA FUERZA DEL AGUA
Además hay que añadir el peculiar crecimiento de las pedanías situadas entre Águilas y Mazarrón. Se trata de un ámbito espacial que estuvo considerablemente despoblado hasta el último cuarto del siglo XX. Desde entonces, se experimenta un sensible crecimiento acompasado con el desarrollo de la agricultura intensiva. Con el paso de los años, los cultivos de esta zona adquirieron un valor comercial muy notable, ello provocó la expansión de los mismos hacia tierras que habían permanecido casi intactas. 


El cambio en el uso del suelo se llevó a cabo bajo unos criterios económicos basados en la máxima rentabilización de la superficie de explotación, ignorando por completo los condicionantes ambientales que rigen ese territorio. El resultado de estas transformaciones irrespetuosas con el medio no se hizo de esperar: las lluvias acaecidas el 23 de octubre de 2000 revelaron la vulnerabilidad creciente de este sector.


2. EL DESARROLLO DE LA HISTORIA: UNA COMARCA FRONTERIZA Y MINERA


LOS RECURSOS GEOLÓGICOS SIEMPRE PRESENTES

En Mazarrón hay censados hoy cerca de 35.000 habitantes. La historia mazarronera corre de la mano de sus minas. Los fenicios ya comerciaban en la zona. Cartagineses y romanos también explotaron sus recursos. Aunque durante la Edad Media hubo un decreciemiento del aprovechamiento minero al hallarse Mazarrón en zona fronteriza, tras el final de la Reconquista se produjo un crecimiento importante que desembocó en la concesión del privilegio fundacional de villa en 1572 por Felipe II. La prosperidad minera llegará hasta el principio del siglo XX, luego vino el agotamiento de los recursos.


A partir de la segunda mitad del siglo XX el turismo es la principal fuente de recursos, el crecimiento se hace sin contar con las características peculiares que acabamos de ver, causa de las desgracias de orden hidrogeológico que habitualmente sacuden la villa.

Se llega a un punto que toca fondo con la catástrofe de Bolnuevo en 1989 y sin suponer una inversión destacable en comparación a la destinada a paliar desastres, se escala hacia una comprensión e identificación del medio en una medida mayor de lo que se había desarrollado anteriormente, o de cómo (o no) se ha realizado en otras villas cercanas, no sólo desde el punto de vista geológico y del medio físico, también se ha dado una recuperación turística mucho mejor gestionada, MÁS RESILIENTE, en la que el sol, la cerveza y la playa se complementan con una apuesta patrimonial y cultural que ya es significativa. Destaca el hecho de encontrarse en una zona que fue visitada por muchas de las antiguas culturas mediterráneas, desde romanos y bereberes hasta fenicios, cartagineses, musulmanes..., todos ellos dejaron el sello de su cultura y la reacción local plasmada en actividad industrial y estrategia guerrera.

 
 MAZARRÓN-BOLNUEVO


EL ALTAR

La Torre de los caballos en Bolnuevo, se construyó en el S. XVI, algunos años después que la Torre de la Cumbre, y con idéntica finalidad: el control de esa parte del litoral ante posibles incursiones berberiscas, que constituían para la población una preocupación constante. Su existencia garantizaba la tranquilidad en el desarrollo de las faenas pesqueras de la ensenada. Se expone el Milagro de Bolnuevo a través de cuatro paneles que van desde una de las declaraciones del milagro, hasta el desarrollo de las fiestas a lo largo de sus 500 años de historia.

LAS TORRE DE LOS CABALLOS
A mediados del s. XX se le añadió una ermita dedicada a la Purísima Concepción, en conmemoración del conocido Milagro de la Virgen, aunque antes de la construcción de la ermita ya tuvo algunas antiguas edificaciones anexas. La torre está declarada bien de interés cultural y su restauración se terminó en el año 2010. Con su recuperación se intenta completar la Ruta de las Torres Vigías Costeras de Mazarrón que incluye la Torre del Molinete, también restaurada, la torre de Bolnuevo y la torre de la Cumbre, pendiente de restaurar.



PARQUE ARQUEOLÓGICO TORRE DEL MOLINETE



El Molinete trata el tema de las torres vigías costeras del mediterráneo, pasando por las torres en la Bahía. Una serie de vitrinas muestran copias de documentos de la época y piezas aparecidas en excavaciones vinculadas a la historia de las torres vigías.







Pecio de los barcos fenicios de Mazarrón: fue descubierto en el año 1988 y fue sometido a un proceso de excavación, extracción, y restauración desde el año 1993. Contribuyó a ello el hecho de que nos encontramos en uno de los lugares de aguas más cristalinas del SE español.


El barco de Mazarrón I, es posiblemente la primera embarcación fenicia del S.VII a.C  localizada en el Mediterráneo. Este pecio nos ayuda a un mejor control arqueológico de la dinámica de colonización fenicia de las tierras del interior, al mismo tiempo que significa un punto intermedio entre dos de los enclaves feniciopúnicos litorales tradicionalmente documentados por la investigación: Ibiza y Villaricos, excesivamente lejanos entre sí.

EL BARCO FENICIO MAZARRÓN II

El barco Mazarrón II fue descubierto en 1998 y se trata del barco antiguo más completo que se han encontrado hasta el momento, pues se conserva casi completo, desde la proa hasta la popa. Tiene una eslora de 8,10 metros, una manga de 2,25 y un puntal aproximado de 1,10. En su interior conserva todas la cuadernas de higuera menos una, cosidas con fibra vegetal. Las tracas de pino que forman el casco están unidas por un sistema de espigas y se empleó una fibra vegetal para calafatear las juntas. Su estado de conservación es excelente y se mantiene casi íntegro bajo un sarcófago protector metálico en el mismo lugar donde fue encontrado. Los dos barcos fueron encontrados en la playa de la Isla del Puerto de Mazarrón gracias a la construcción de un puerto náutico que cambió las corrientes marinas de la playa y dejó al descubierto las estructuras de madera del primero de los dos barcos, el Mazarrón I.




El Castillo de los Vélez es una construcción fortificada militar, situada sobre una colina junto al núcleo urbano de Mazarrón, dominando el pueblo desde su parte más alta. Datado en los siglos XV y XVI. Está dotado de lienzos de mampostería de gran altura, y posiblemente de un segundo recinto amurallado de protección, todavía pendiente de estudio.

CASTILLO DE LOS VÉLEZ
ATARDECER EN LA BAHÍA DE MAZARRÓN
ANTIGUAS EXPLOTACIONES ROMANAS, FENICIAS...

LA PLAYA DE BOLNUEVO ¿ALBERGARÁ MÁS BARCOS FENICIOS?

VASIJAS DE LA FACTORÍA DE LOS SALAZONES



Hay que destacar como una iniciativa y apuesta original el museo de los salazones. El museo conserva parte de las estructuras de un gran complejo industrial de época romana, destinado a la fabricación de salazones y salsas de pescado.

Esta Factoría de Salazones, descubierta en 1976 al realizar la cimentación de un edificio, es una muestra de lo que en época romana eran las industrias del pescado, cuando los productos realizados en este tipo de empresas eran imprescindibles en toda la cocina del imperio romano.



UN POCO DE HISTORIA Y TURISMO EN IMÁGENES

Los orígenes de la minería de la Región de Murcia están vinculados a la minería metálica, que se ubica en la Sierra Minera de Cartagena-La Unión, Cerro de San Cristóbal (Mazarrón) y Cehegín. Haciendo un breve resumen histórico hay que señalar que los primeros pobladores-explotadores fueron los íberos, después fenicios y romanos, más tarde la industria continuó en la edad media y la edad moderna hasta nuestros días.
-->Los visigodos apenas continuaron la minería decadente que les legaron sus antecesores. Igual ocurriría con los musulmanes.

Finalmente, y tras un período de inactividad, a finales del siglo XIX comienza la expansión minera más importante de la región, puesto que las explotaciones no sólo se centran en el área minera de Cartagena-La Unión y Mazarrón, sino que se extienden a Águilas, Lorca, Cehegín y zona del NE. Ello se explica por la demanda de recursos y por los avances tecnológicos, tanto en la minería como en la metalurgia.

El extremadamente rico patrimonio geológico de la Región de Murcia es otra de las asignaturas pendientes, su cuidado, explotación y divulgación aún hoy está virgen, pocas son las localidades murcianas que han desarrollado un turismo científico y cultural aprovechando semejante riqueza natural, un potencial que todavía no se comprende o no se conoce por sus dirigentes.

2 comentarios:

Antonio Odriozola dijo...

Como siempre documentas, en las catástrofes hay imprevisiones por parte de la Administración. Con tanta vigilancia que debe haber sobre las ramblas (Seprona, Confederaciones, Ayuntamientos, etc.) se siguen ocupando cauces sin que nadie haga nada. Y, de vez en cuando, los ríos vienen con sus "escrituras de propiedad" en la mano y ocurren desgracias. ¿Seguirán éstas ocurriendo?.

Antonio Aretxabala Díez dijo...

Antonio, gracias por comentar estas cuestiones, muchas veces me he planteado hasta qué punto la falta de conocimiento del medio también es responsable de estas cosas. Creo que la población debe tener un mínimo de cultura científica del medio sobre el que vive, las administraciones no promocionan desde pequeñitos, en la escuela, un conocimiento local, las características peculiares de cada tierra. Con tantas LOEs y tantas gaitas, al final somos un país analfabeto precisamente de por dónde andamos, dónde comemos, dónde cultivamos o pescamos. Sin embargo todo el mundo tiene las suficientes neuronas para seguir la vida de Belén Estéban o de la Campanario, lo cual es muy poco útil cuando hay inundaciones, menos aún para canalizar tanta agua perdida. La cantidad de energía gastada en memorizar cosas vanas es una tarea de todos, somos culpables todos, por permitir lo que han hecho con nuestro sistema educativo, en su vertiente estatal, autonómica y local.

Un abrazo