domingo, 24 de noviembre de 2019

NAVARRA: NUEVOS MODELOS ECONÓMICOS SOSTENIBLES Y TRANSICIÓN GLOBAL HACIA UN NUEVO MODELO ENERGÉTICO #PamplonaForum19


NAVARRA: NUEVOS MODELOS ECONÓMICOS SOSTENIBLES Y TRANSICIÓN GLOBAL HACIA UN NUEVO MODELO ENERGÉTICO #PamplonaForum19


1. Introducción

Queridos lectores, durante los días 21 y 22 de noviembre de 2019 se presentaron en Navarra, concretamente en Pamplona, en CIVICAN y en el edificio del Colegio de Médicos, dos eventos que merecen una consideración especial porque suponen el trazado de un futuro que ya hemos comenzado a transitar, tal y como venimos anunciando en el blog desde hace años. Voy a presentar mis impresiones en un solo bloque porque creo que son temas complementarios y prácticamente inseparables, de hecho hacen referencia a la misma transición, y aunque nuestros dirigentes aún no lo vean, algo que como voy a relatar, ha quedado de manifiesto, la economía, la energía y la geología son tan indisolubles que a veces ese detalle pasa desapercibido. Es algo así como lo que le sucede al pez, no es consciente del agua porque no la experimenta y si despierta a su existencia, es cuando muere fuera de ella.

De hecho en la segunda jornada (la del día 22N en el Colegio de Médicos de la que podréis encontar información desde el hashtag #PamplonaForum19) pudimos observar ese detalle tan arriesgado históricamente de intentar separarlas. Se trata de una prolijidad acarreada desde la rotura de la relación circular que vivimos con los recursos minerales del planeta, especialmente con los hidrocarburos. Se volvió más acentuado aún durante la gran aceleración de mediados del siglo XX gracias a los hidrocarburos más versátiles, abundantes y baratos que apuntalaron pero ya no apuntalan nuestras dinámicas económicas y sociales.

Y desde esa inconsciencia es desde la que se trata a la energía como una mercancía o un servicio más, sometido a leyes de oferta y demanda, algo así como la sustancia material (gas, carbón, petróleo) pero no su mágico contenido, la energía encerrada, el nunca mejor llamado oro negro cuyas leyes inviolables consisten en ni crearse ni destruirse, sino en transformarse y hacerlo en una sola dirección: de disponible a no disponible. La energía es el precursor necesario de la actividad económica, la determina.

Pues bien, la palabra "competitividad" que marcó la agenda, apareció desde el principio con la charla inaugural del consejero de energía del Gobierno de Navarra, Manu Ayerdi (ver figura 8) e incluso desde antes de comenzar, lo que da idea de la mentalidad vigente en los círculos que ahora y con una emergencia que roza el histerismo, apuestan por la transición justa, la economía circular o la necesidad de paliar el caos climático sin saber muy bien el alcance de lo que apenas comprendemos los estudiosos pero menos aún podemos controlar. Las desigualdades o la pobreza, su inexorable conexión con el declive energético o las tasas de retorno energético (TRE) decrecientes de todos los recursos energéticos, renovables o no renovables, de momento no tienen una solución técnica, sino como bien se apunta desde la UE, ésta es social y creen, necesita ser puesto en valor e incluso regulado, por eso el dictamen SC/048.

El profesor de economía de la UPNA que me acompañó al #PamplonaForum19, amigo y otro comprometido activista de ATTAC NavarraJoan Josep Bosch, me ayudó a contabilizar la cantidad de veces que se repitió esa palabra "competitividad"; apareció 24 veces. Puntualicemos que la energía contenida tanto en la biomasa como en los procesos solares, geológicos y atmosféricos susceptibles de ser captados, tanto actuales como fósiles de hace millones de años (hablamos de energía solar capturada en la biomasa, enterrada, cocida, fosilizada y devuelta a coste cero que consumimos a un ritmo de dos millones de años del trabajo de la tectónica de placas cada año), es un precursor de la actividad económica.

Por tanto, el tratarla como mercancía o servicio fue posible aunque de manera abstracta a partir del momento de la rotura de la economía circular con fuentes renovables, desde fuentes no renovables hace unos dos siglos. Las primeras (biomasa, aire y sol) nos acompañaron en nuestra historia de miles de años hasta la rotura de esa relación circular con la entrada de las segundas como energía no renovable (energía solar fósil) hace menos de un par de siglos.

Fue entonces cuando además por primera vez, la biosfera, una dimensión del planeta de miles de millones de años posterior a la formación del núcleo metálico, el manto, la corteza, la atmósfera, la hidrosfera, se enfrenta a un nuevo elemento previamente inexistente: el desecho, prácticamente seguido de la noosfera (esfera del conocimiento) desde la que hoy analizamos esta evolución y finalmente la urbanosfera (desde 2010 más de la mitad de la población mundial vivimos en ciudades, una nueva experiencia para la vida sobre el planeta) red de unidades estructurales las ciudades que estructuran, vertebran y conectan nuestra civilización tecnológica-industrial. Este tema fue tratado y está ampliado aquí.

Figura 1. La IEA, AIE en español (Agencia Internacional de la Energía, órgano asesor en esta materia de la OCDE de la que España es miembro) nos muestra cómo el crecimiento de la economía global y las emisiones de CO2 están estrechamente vinculadas y cómo colapsa el sistema financiero en 2008; desde 2010 hay un desajuste significativo en ambas tendencias. Nunca antes en la historia se había visto algo similar. Vemos también que hasta 2016 se produjo una leve caída en las emisiones globales, sin embargo en 2017 éstas aumentan y en 2018 se baten todos los récords históricos, alcanzando la concentración de CO2 en la atmósfera las 412 ppm en momentos puntuales (ver figura 9). A pesar de ello la economía mundial está entrando en una fase de estancamiento e incluso decrecimiento. Cada vez quemamos más combustibles fósiles para extraer combustibles fósiles, no para revertir en el crecimiento de nuestras sociedades. IEA, Press Room 2017. Téngase en cuenta que desde 2010 más de la mitad de la población mundial vivimos en ciudades, toda una nueva experiencia para la vida en el planeta.


2. Navarra ante las nuevas economías y la transición energética global, una visión apremiante

Seguramente ha llegado tarde el momento de afrontar de una manera racional la transición, puesto que ésta ya comenzó hace tiempo aunque hablemos de crisis, era simplemente algo innegociable como todo aquello que se fundamenta sobre recursos no renovables y finitos. No obstante, como estaba previsto llegó. La ventaja de Navarra ante el reto de las nuevas economías y la transición energética en el marco de los 17 objetivos para el desarrollo sostenible (ODS) de la ONU de 2015, son un camino que aunque haya comenzado con criterios muy alejados de los propios ODS y no sólo no se cumplen, sino que se está transitando por el camino opuesto, al menos ha comenzado.

Otras comunidades aún no han despertado a esta imposición planetaria (absolutamente innegociable) que trae de la mano una urgencia climática, económica, ambiental, y que está llevando al desmoronamiento de los viejos modelos económicos y al caos social, pero lo peor de todo: a la destrucción del medio que garantiza nuestra propia existencia. Aunque el paso es positivo, ahora como es habitual en nuestra manera de operar, han tomado un cariz de emergencia, y no es porque hace unos cuantos años, cuando gritábamos ante la sordera institucional, no lo fuese.

Ahora se notan esas prisas, pero es porque ya aprietan demasiado al bolsillo de las grandes corporaciones, tal y como fue previsto y tan claramente se vio el día 22 en el Colegio de Médicos de Navarra. Son las mismas corporaciones que nos trajeron a esta situación empujando a nuestros dirigentes contra los intereses de la ciudadanía, incluso matando a los mensajeros. Es manifiesta la celeridad que de repente muestran las administraciones y las empresas públicas y privadas ante cuestiones previamente expuestas en público, jornadas abiertas e incluso en el Parlamento, o en comisiones parlamentarias sobre el declive energético, el cambio climático, la inestabilidad física y económica de grandes proyectos e infraestructuras o el aumento de las desigualdades y la pobreza.

Sin embargo allá por los años de mayor actividad, 2012-2018 no merecieron otra cosa que indiferencia, en el mejor de los casos fueron cuestiones tachadas de exóticas y en el peor nos trajeron descalificaciones o críticas violentas en las que no faltaron los calificativos de alarmistas, agoreros o apocalípticos además de "estar en contra del progreso" y cosas peores sobre bandas armadas que el lector se puede imaginar (y no, no estoy exagerando).

Sin embargo hoy, de repente y de manera aparentemente bastante poco racional, pero apremiante, se muestran como el pilar sobre el que fundamentar nuestro futuro. Quizás esa sea la única cuestión en la que realmente aciertan en esta historia o crónica sobre ambos eventos que voy a relatar. Una historia de dos días con más sombras que luces.

Comencemos por la base: el PIB está íntimamente ligado al consumo de energía y no existe ningún ejemplo histórico de desacoplamiento. En la figura 1 vemos la realidad, y es que cada vez somos más ineficientes, la causa es la caída de las TRE globales que se explica aquí. En la figura 2 de abajo podemos ver el recorrido del PIB mundial en relación al consumo de energía primaria entre 1969 y 2013 (Gail Tverg, Our Finite World 2015).

Figura 2. Relación entre el PIB (GDP) mundial en billones de dólares norteamericanos de 2010 y el consumo de energía en miles de millones de toneladas equivalentes de petróleo entre 1969 y 2013. Gail Tverg, Our Finite World 2015.

El día 21 de noviembre de 2019 en CIVICAN se abarcó el reto de los "Nuevos modelos económicos SOStenibles" (las mayúsculas son mías) y el día 22 en el Colegio de Médicos la "Transición Global hacia un nuevo modelo energético". Ambas contaron con la presencia de diferentes administraciones y empresas públicas y la segunda sesión de empresas privadas del sector energético fue patrocinada por Laboral Kutxa y contó con la colaboración de medios de comunicación como Diario de Navarra o Navarra Capital.

En la del día 21 se mostró la voluntad desde las administraciones en cumplir el dictamen SC/048 en el marco de los 17 objetivos para el desarrollo sostenible de la ONU (ODS). De hecho esa fue la presentación de Carlos Trías con el objetivo de dar a conocer el dictamen SC/048 “Nuevos Modelos Económicos Sostenibles” del Consejo Económico y Social Europeo (CESE). Es de suponer este dictamen intenta sentar las bases para afrontar los desafíos sociales, medioambientales, políticos y empresariales que se plantean en la UE. El Gobierno de Navarra busca con esta presentación a la que acudimos unas 40 ó 50 personas, la mayoría de las propia administración y muy poca representación de la vida civil, la complicidad con entidades y ciudadanía para la implantación real de este cambio de paradigma.

Ann Westmann Consejera Económica de la UE en España nos ofreció la visión europea y tras hablarnos del desarrollo sostenible y los ODS, pasó a hablar incluso del "crecimiento sostenible" (como si tal oxímoron no hubiese sido objeto de análisis y profundas reprobaciones desde prácticamente todas las asociaciones de carácter social que desde hace años trabajamos en los nuevos modelos económicos circulares). El crecimiento continuado no es posible ni en las comunidades de bacterias ni en las organizaciones sociales en entornos finitos. Ningún crecimiento es sostenible a no ser que quiera colapsar o generar la quiebra o ruptura necesaria de cualquier sistema de carácter biológico o social.

También la representante de la Unión Europea nos dejó una sentencia que no es sino otra trampa que nos hacemos con respecto a las emisiones de CO2 y el crecimiento de la economía en Europa. Volvió a afirmar que la economía europea es más eficiente porque el PIB se desacopla de las emisiones de CO2 contradiciendo a la propia OCDE (figuras 1 y 2), algo que insistimos es una falta de rigor con respecto a la realidad y ha sido mil veces desmontado como hicimos en el apartado 4 aquí. Seguir engañándonos y confundir externalizar o llevarse los procesos industriales y desechos a otros lugares del planeta mientras lubricamos la pérdida de nuestra clase media a la que hundimos en la pobreza con deuda, se quiere llamar eficiencia y competitividad, llamemos a las cosas por su nombre: se trata de llevar la mierda (lo siento, hay que comenzar a llamar a las cosas por su nombre a ver si espabilamos) y los procesos que la producen a otro lugar. Ojos que no ven corazón que no siente.

Más tarde este aspecto extraño en una propuesta oficial fue matizado no sin contradicciones por el gerente de la red Kaleidos de municipios José Ramón Sobrón quien afirmó que él no estaba ni a favor ni en contra del crecimiento ni del decrecimiento, algo que me recordó al chiste de cero grados: ni frío ni calor. Sin embargo en su ponencia se vio cómo precisamente uno de los puntos de los ODS, concretamente el número 8: "trabajo decente y crecimiento económico" convive en la interpretación de la misma propuesta con su contrario: decrecimiento como se puede ver en la captura que hice de ese momento de su ponencia:

Figura 3. Nuevas economías. NESI, Red Kaleidos. Ni crecimiento económico ni decrecimiento, sino todo lo contrario, aunque paradójicamente aparezcan juntas. ODS nº8.

La palabra decrecimiento no se pronunció en el #PamplonaForum19 ni una sola vez. Sigue dando urticaria a pesar de haber comenzado ya ese camino como intentamos mostrar aquí y a pesar también del maquillaje a que sometemos a las cifras para contentarnos mientras la exclusión sigue su aplastante camino.

Agurtzane Martínez Ortigosa, directora general de innovación del Gobierno de Navarra, nos mostró un futuro basado en la acostumbrada tecnolatría a la que ya el mismo Jeremy Rifkin se ha referido como un sueño. Industria 4.0, una red de prosumidores, 5G, internet de las cosas, coches eléctricos, etc. Que sin duda existirán pero que ni por asomo van a sustituir o igualar nuestro nivel de consumo de energía actual simplemente porque es imposible electrificar todos los procesos de la sociedad actual. Por ejemplo el transporte ya es una batalla perdida. El necesario cambio de diseño de las ciudades lleva a repensar la propia ciudad como un espacio que se difumina con el entorno interurbano y rural, tal y como se está experimentando por parte de la UE en ciudades de tamaño medio. Un ejemplo interesante es lo que se está llevando a cabo en Lugo, una iniciativa que tratamos en este programa de Radio Euskadi.

María del Carmen Maeztu Villafranca, consejera de derechos sociales del Gobierno de Navarra y la también consejera de Economía y Hacienda, Elma Saiz Delgado participaron en la jornada del día 21 con sendas lecturas en las que se manifiestaron las intenciones del Gobierno de Navarra que ha decidido dar un paso adelante e implantar los nuevos modelos económicos sostenibles en el territorio. Su objetivo es ser espacio de colaboración en la consecución de los inminentes desafíos sociales y medioambientales de Europa, además de convertirse en referente para el resto de regiones que conforman la UE, algo que surgió una vez más en el #PamplonaForum19 tal y como estamos habituados en Navarra a ser ese ombligo planetario que aglutina a tanta población como el barrio de Vallecas.

3. Transicionar o transicionar, esa es la cuestión

Este SC/048 presenta diez recomendaciones que afrontar, son modelos como la economía circular, la colaborativa, la economía del bien común, la social o solidaria, la funcional y de finanzas responsables (sic.), los crecientes retos sociales, económicos y medioambientales que se plantean en Europa. "Asimismo, orienta sobre la creación de grupos de trabajo entre las partes interesadas, el apoyo a la innovación, el acceso a la financiación a aquellos proyectos que incorporen esta visión y la realización de proyectos público-privados que permitan crear valor compartido. Se trata, por tanto, de una guía irrenunciable para Navarra en su propósito de ser una referencia de las Nuevas Economías en Europa".

En cuanto a la transición energética global que es el motor de todo lo anterior, las empresas que se dieron cita en el #PamplonaForum19 y que no vamos a nombrar una detrás de otra pero se pueden consultar aquí, remarcaron en varias ocasiones que ellas "no venían aquí a vender su libro" que es realmente a lo que fueron. Desde el principio, la energía producida, la energía transportada (había un representante de Red Eléctrica Española) la energía instalada, consumida, disipada..., se trató como un producto, dando la sensación de que la realidad de la energía, como precursor de la actividad económica estaba completamente ausente.

Tras la presentación de Manu Ayerdi y su viaje a China en el que comprobó cómo la mitad de los paneles fotovoltaicos allí fabricados (el 90% mundial) se quedan en casa a pesar del incremento del consumo de carbón, vino la conferencia inaugural: «Aspectos sociales e industriales de la promoción de proyectos de generación de energía renovable: oportunidades y riesgos» ofrecida por Carlos Beracierto, subdirector de KREAN Property & Structuring, fue realmente brillante y quizás la que más cautivó a los participantes, es la sensación que me quedó por los comentarios que intercambiamos con diferentes asistentes. Es también la que quizás hizo más hincapié en el aspecto "competitividad" resaltando como es habitual la bajada de costos de producción para competir con las energías fósiles.

Recordemos que en Navarra hubo fábrica de paneles solares que fue competitiva en su momento hasta que China se lanzó a la fabricación y exportación más barata, a pesar de bajar los salarios, optimizar los procesos y otras "mejoras" las empresas españolas acabaron cerrando y enviando a miles de trabajadores al paro al externalizar los procesos industriales y las emisiones de CO2 que se siguen mostrando como un adelanto y algo lleno de prosperidad en pro de la "competitividad". Una de sus tajantes afirmaciones: “tengo la certera sensación de que volvemos a estar en una burbuja, el mundo viene de una experiencia previa, que ya generó mucha frustración y que puede volver a ocurrir”. Comentó que actualmente se está produciendo un incremento exponencial de los generadores, de modo que "deberán ser más competitivos y bajar los costes", lo mismo que sucede con las comercializadoras. Los cambios normativos van a generar frustración. Esto ya ocurrió y habría que evitarlo.

Como todo el mundo sabe, que en vez de en Navarra, los paneles se fabriquen en China, supone que sean ellos los culpables de las emisiones de gases de efecto invernadero, no nosotros, lo cual evitará la caída prevista en los caudales de los ríos navarros de más de un 20% y se quede el déficit de agua en el Río Amarillo, los eventos extremos como los de Tafalla de julio se los chupen en Sichuán, o las sequías prolongadas se las coman con arroz tres delicias, y todo gracias a las fronteras atmosféricas que crearemos en el futuro con energía solar de sol 100% navarro.

Enfatizó sobre los ingresos de Hacienda por los impuestos en hidrocarburos recordándonos que en Navarra hay entre 300 y 400 millones de euros que dependen del petróleo. “Si no hay recaudación, se acabó la foralidad. Si quito todo ese ingreso, ¿cómo lo sustituyo? La única solución es que esa energía se genere en Navarra. Yo me plantearía buscar fórmulas. Estamos en una carrera y no debemos perder el tren”.

Es de destacar el error tan extendido y que el mismo moderador Xabier Barón de SIG quiso subrayar a pesar de los infalibles datos en contra que presenta la Agencia Internacional de la Energía (AIE), órgano de la OCDE que asesora a gobiernos y grandes corporaciones en materia de energía, de que hay combustibles fósiles de sobra pero como somos tan mirados por el medio ambiente y queremos cuidar el planeta vamos a sustituirlos por renovables, el mismo Javier Zardoya, gerente del Operador Energético del Ayuntamiento de Pamplona afirmó que de momento en la ciudad suponen un 1% de la energía final, algo a todas luces muy por debajo de la realidad.

Quien quiera conocer de cerca el problema de la extracción cada vez más difícil y de peor calidad de los hidrocarburos tanto desde la perspectiva energética como de impacto ambiental, puede consultar aquí el problema de las tasas de retorno energético (TRE) decrecientes, o aquí, o aquí; realmente hay referencias en cualquier parte de este blog. Pero desde luego en España tenemos la suerte de disponer de una de las mejores fuentes de información mundiales y que no es otra que el blog de Antonio Turiel "The Oil Crash", además en castellano. Si se quiere conocer de primera mano y de manera pedagógica, tiene ya masticado el porqué del declive de las energías fósiles.

Por otro lado, sí que me gustaría remarcar que el declive de la extracción de hidrocarburos convencionales (el crudo de toda la vida) se está compensando con la introducción de líquidos a los que se llama petróleo o gas licuado que vienen sobre todo de EE.UU. con el fracking o de las arenas bituminosas de Canadá, también las arenas asfálticas pesadas de la franja del Orinoco de Venezuela que introducen materiales de muy baja densidad y calidad energética que además son una ruina económica como ya adelantamos hace años al hablar de la rentabilidad del fracking o en 2014 tras la primera ley estatal antifracking de Cantabria en la que tuve la suerte de participar en debates abiertos previa a la segunda que fue la de Navarra.

Además, la historia nos muestra que nunca jamás ninguna fuente de energía sustituyó a la anterior como tampoco están haciendo las actuales modernas renovables (ver figura 4).

Figura 4. Gráfica de la evolución del consumo mundial de energía de la humanidad desde 1800 a 2017. En cada transición energética, un nuevo tipo de energía no sustituye al anterior, solo se agrega para satisfacer las crecientes necesidades. Es un error afirmar que la humanidad pasó de la esclavitud y la madera al aceite de ballena y luego al carbón, o que la humanidad pasó del carbón al petróleo y al gas. La forma correcta de expresar la realidad es decir que la humanidad dispuso de esclavos (hoy más que nunca gracias a nuestra última organización social) y madera y agregó aceite de ballena, carbón, petróleo, gas, nuclear y renovables.


Actualmente se habla de electrificar la economía como se puso de manifiesto en ambas jornadas. Sin embargo la electricidad supone todavía un 20% de nuestro consumo de energía primaria y más de la mitad se genera desde fuentes sucias. En el mundo el 14% de la energía consumida es renovable frente al 86% fósil o no renovable. Durante 2018 la solar fotovoltaica y la eólica supusieron menos del 7% del total mundial. Además de que nunca vinieron a sustituir a ninguna energía fósil (figura 4) sino a ser añadidas a nuestra insaciable dependencia energética, son desafortunadamente fósil-dependientes. Nunca jamás un aerogenerador o captador de energía del viento ha sido construido con energía eólica, lo mismo para el panel solar.

Detrás de cada instalación individual o parque eólico o solar hay una minería cada vez más costosa por la dispersión de las menas de neodimio, cobalto, níquel, litio..., en la que la maquinaria no es eléctrica sino que funciona con fósiles. Luego un transporte con gasoil (su caída sigue sin freno ya que los nuevos líquidos comentados más arriba no son adecuados para refinar gasoil) y una construcción de infraestructuras, carreteras, grúas, aspas de plásticos, altos hornos de gas y carbón para el hormigón, la torre, etc. Por tanto lo que llamamos energías limpias tienen una huella de carbono que depende de si se considera o no, nos dan unas cifras u otras, además la externalización de los procesos industriales y tecnológicos supone no sólo un engaño en cuanto a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) sino tambien en lo que atañe a sus bajas tasas de retorno energético (TRE).

En la jornada del 21 y sobre todo en la del día 22 en el #PamplonaForum19 se habló también de almacenamiento: grandes baterías de litio cuya minería y ensamblaje también es fósil-dependiente, o la experiencia de la isla de El Hierro que a partir de los sobrantes y picos de energía se trasladaban en forma de saltos de agua a zonas altas. Realmente no hay litio para que todas las personas del planeta que disponen de vehículo individual (unos 1.300 millones de vehículos actualmente en el planeta) sino que no queda otro remedio que apostar por el transporte colectivo y el consumo de cercanía, algo que como vemos está aún lejos de ser comprendido por las instituciones navarras como dejamos de manifiesto tras las campañas de Sustrai Erakuntza de 2017 que toda Navarra pudo ver en paneles contra el AVE, TAV, TAP y en favor de un tren público y social.

Klaus Kuhnke catedrático en la Universidad de Osnabruck en una de sus muchas visitas a Pamplona, ya que es profesor colaborador en la UPNA, me comentaba un día tomando unas cañas que la minería del litio es tan limitada que seguramente nunca lleguemos ni al 5% de ese número de vehículos individuales y que si hay que hacer una transición energética, ésta será una transición justa, o no será.

En eso estoy muy de acuerdo con el profesor. La denominada transición energética y a otros nuevos modelos económicos que ha dado lugar al Ministerio para la Transición Ecológica será justa o no será y por lo que estamos viendo la dirección tomada por los acontecimientos son opuestos a los 17 ODS de la ONU. En Navara también vemos como cada vez más familias avanzan hacia una economía de subsistencia tal y como pusimos de manifiesto en varias ocasiones. Yo siempre pongo como ejemplo el declive manifiesto de la Calle Olite de Pamplona, con sus cines y sus negocios abandonados, parking subterráneo y servicios de todo tipo que han ido desapareciendo; hoy el paisaje de una de las calles más animadas de Pamplona hace una década, es una casa de apuestas, tres bares, una frutería y unos multicines abandonados que sirven de cobijo a personas sin hogar a unos escasos 30 m del portal donde vive una expresidenta de Navarra.

La tan cacareada cifra mágica de que nuestras opulentas sociedades convierten en desechos un tercio de los alimentos es verdad, está certificado por concienzudos estudios de diferentes organismos investigadores y cifra arriba o cifra abajo, hablar de que una tercera parte de nuestro consumo alimentario se desperdicia, es real. Nuestros abuelos prácticamente no llegaban a una décima parte, mientras nuestros hijos rozan la mitad. Eso quiere decir que del territorio que utilizamos para procurarnos alimentos (el 37% de la superficie terrestre emergida) un tercio (más de un 12%) se labra, rotura, cultiva, se prepara, se fertiliza, se riega, para nada. Una tercera parte de la energía utilizada se disipa en la atmósfera para nada, una tercera parte del agua y la energía derivada para regadío (el 80% del uso de agua en España) se utiliza para nada y finalmente uno de cada tres productos terminados transportados, envasados, almacenados, distribuidos, comprados, refrigerados, congelados, cocinados (o no), van a los basureros.

Creo además, que la mayor muestra de delirio tecnólatra que vimos en la jornada del #PamplonaForum19 fue la propuesta vista en la conferencia de cierre: «Electrificación y transición energética» donde José Donoso, director general Unión Española Fotovoltaica y presidente del Consejo Global Solar presentó la siguiente gráfica (figura 5) que demuestra que desde algunos estamentos la realidad choca con las cifras finales de producción. Quizás ese "querer y no poder" que nos embriaga no oculte otra cosa que impotencia, pero una cosa son los gigavatios instalados y otra los producidos. Para José Donoso es necesaria la estabilidad en la regulación y en la cantidad de megavatios que se van a incorporar al mercado. Así que habría que lanzar una “señal adecuada a los señores de la industria para que inviertan no solo en plantas, sino también en capacidad productiva, y así se generen I+D y empleo en España”.

Pero tampoco olvidemos las diferencias obvias naturales en el salto del vatio al gigavatio, del kilo a la gigatonelada y del byte al terabyte. Algunas cosas en la virtualidad pueden dar saltos en el orden de magnitud de diez elevado a doce en los modelos informáticos sin despeinarse, pero el mundo del que comemos, respiramos y llenamos de desechos necesita ingentes cantidades de energía para saltar de un grado de magnitud al siguiente porque existen cosas como el peso, la masa, la gravedad, el rozamiento, una fuerza limitada y un espacio inabarcable que supondria llenar la tercera parte de los territorios de España, incluidos los de cultivo, de paneles solares para los que no hay minería ni energía fósil ninguna que garantice esa transición. ¿Dos, tres o cuatro veces la superficie de las autopistas que vertebran Iberia sería suficiente?

Figura 5. ¿A partir del año 2020 será esta la instalación de capacidad PV (fotovoltaica) en España sin contar con la incertidumbre de los mercados de materias primas? Esto es la definición gráfica de "querer y no poder".

4. Conclusiones y felicitaciones

Siento mucho presentar una realidad tan tozuda como cruda (recomiendo ver el documental "la cruda realidad" de Aitor Iruzkieta Ortúzar que parece adquirir plena actualidad tras ser presentado en Bermeo en 2016) pero los acontecimientos actuales y los venideros no son precisamente para organizar foros en los que las grandes corporaciones que han llevado a la ruina más absoluta a tantas familias se presenten como la salvación porque se pasan al negocio de las energías renovables, menos aún ante la cómica afirmación de "no hemos venido a vender nuestro libro" cuando es eso lo que se les propicia; hemos visto que las energías fósiles ya no son interesantes ni tan rentables como fueron.

Esa es la cruda realidad, el medio ambiente nunca importó un carajo (otra vez pido perdón), los estudios sobre el problema del diesel, los NOx y el cáncer o las cifras de muertes por la contaminación del aire en grandes ciudades son conocidos desde hace décadas, salen a relucir ahora cuando la producción de diesel decae y hay conflictos en Francia, Chequia, Colombia, México, Chile, Irán, Ecuador, Bolivia con el precio directo o indirecto, y en casa... Una cuestión: los índices crecientes de pobreza y desigualdad que van en la dirección opuesta a los objetivos para el desarrollo sostenible (ODS) de la ONU de 2015 en España ya son similares a los de Chile. Este dato sí fue comentado en la jornada del día 21 en CIVICAN. Ahí queda.

LA CRUDA REALIDAD, UN DOCUMENTAL DE AITOR IRUZKIETA ORTÚZAR


Tras los actuales acontecimientos que vemos en los cinco continentes subyace (incluida la Antártida) un grave declive energético que no es bien comprendido y por tanto susceptible de engaño por partes con intereses cortoplacistas que no hacen otra cosa que amplificar un problema de todas y todos. Además seguir apostando por tecnologías desesperadas de extracción, es bien sabido que supone otra ruina para muchas empresas; también cada vez suponen una mayor destrucción de la vida y los ecosistemas que la sostienen, incluidas las nuestras. Incluso para las entidades financieras que fueron en su momento las mayores ejecutoras hipotecarias de desahucios y cierres de empresas, tras ver venir una crisis cuyas bases geológicas y biofísicas no son visibles sólo si no se quiere (o quizás aún lo sean para negacionistas o necios), se les ofrece "vender su libro".

Obviamente desde las administraciones y esas grandes empresas como ha venido siendo habitual, se subestima la capacidad crítica, ciencia, cultura y experiencia comunicativa y divulgativa del público al que se dirigen, no al que creen dirigirse. Nadie habló de corrupción, puertas giratorias ni tramas de delincuencia organizada, algo en lo que se podría haber aportado amplia experiencia desde alguna de las empresas representadas (figura 7) que afecta de manera transversal a prácticamente todas las representaciones políticas y empresariales presentes el día 22N. La organización evitó la participación del público y no se pudieron poner sobre la mesa cuestiones interesantes que hubiesen dejado claros algunos de los errores o manipulaciones interesadas aquí relatadas.

Finalmente sí que me gustaría felicitar al Gobierno de Navarra y a la organización por la necesaria iniciativa, me gustaría asimismo incidir en lo necesario de este nuevo punto de vista que está tomando forma a pesar de la inercia de la maquinaria pesada que supuso la gran aceleración del siglo XX. La transición energética, ecológica y hacia nuevos modelos económicos es una realidad y ya se está produciendo, además se va a culminar sí o sí, nos guste o no y no porque seamos "guais" y dejemos de quemar la sangre geológica que movió este sistema para cuidar el planeta, sino porque no podemos seguir haciéndolo sin colapsar económicamente, sin multiplicar las desigualdades, la pobreza y envenenar y llenar de cancerígenos nuestro territorios y nuestras venas.


Figura 6. El primer semestre de 2019
marcó un récord en la factura de la luz.
Vamos a decrecer nos guste o no, es más, probablemente ya estamos decreciendo aunque manipulemos cifras del PIB o juguemos a hacernos trampas al solitario con emisiones de GEI y economías circulares. Sólo habría que pedir a las administraciones que consideren que su público sí tiene una visión holística de los mecanismos y dinámicas de transición. 

Es precisamente la sociedad, la ciudadanía a la que tanto se apela en estos foros la que menos está representada y a la que nunca se le facilita un foro aún siendo siempre el por y el para quien se trabaja desde las instituciones, quizás porque su libro a vender se titula "no llego a fin de mes" y me juraron y perjuraron que llenando Navarra de "molinos" mi factura energética iba a tender a cero por prosumidor.

La realidad ha querido ir por otros derroteros (figura 6). Si no tomamos medidas técnicas adecuadas, pero sobre todo sociales, la expansión acelerada de la pobreza será el mayor quebradero de cabeza (ODS Nº1) de nuestros dirigentes y de la propia sociedad en general. Por lo tanto la tarea urgente es reescribir la economía para adaptarla al mundo real que sigue evolucionando.



El extendido tabú de ya tan larga duración en contra de hablar de los límites del crecimiento tanto de las sociedades como de las economías humanas, está comenzando a desmoronarse, incluso dentro de los grandes medios de comunicación convencionales se comienzan a ver tímidos movimientos decrecentistas. El mes pasado, el Financial Times publicó un artículo de Simon Kuper, "El mito del crecimiento verde", en el que afirma que "el crecimiento verde probablemente no existe" o Juan Manuel de Prada hace unas semanas en XL semanal en "Economía virtuosa". Rex Weyler hoy mismo habla de "El fin del crecimiento infinito".

A medida que construimos nuestras infraestructuras de energías renovables, algo que vamos realizar nos guste o no, necesitaremos contraer simultáneamente nuestras economías y consumir menos materiales y energía al mismo tiempo que deberemos acabar con la corrupción en el sistema energético (figura 7). Algo que obviamente es lógico, no ideológico. Decrecer y limpiar no es una opción más, es una imposición del planeta.

Figura 7. La corrupción a través de las puertas giratorias supone un cáncer en la mismísima sangre del sistema que hemos elegido como nuestra última organización social.

5. Esto va en serio, de verdad. Tómenlo en serio señoras y señores

Estamos rediseñando nuestros conceptos de valor y prosperidad, de ética y solidaridad; precisamente para reconstruir nuestras sociedades con miras a ir adaptándolas a esta extraordinaria era de transición en la que la pobreza a nuestro alrededor se va a convertir en una compañera habitual si no tomamos medidas urgentes, técnicas y sociales. Lo que sí podemos saber con certeza es que la era del crecimiento económico ilimitado, el que es la característica definitoria del capitalismo financiero neoliberal, globalizado, fosilista, tal cual lo conocemos, ha terminado de verdad

Esta transición global con su desglobalización, descentralización, desjerarquización y descomplejización de todo resquicio de la organización social se va a hacer sin opción a no hacerla, vamos a intentar tener un buen diagnóstico de la situación para planificar un futuro brillante y no pegar una frenada cuando ya hayamos sobrepasado la última línea del precipicio. Nuestro futuro puede ser brillante sí, pero lo será con menos dependencia de los combustibles fósiles, con más inteligencia y abnegación, con muchos más lazos prácticos, afectivos y más recursos espirituales, históricos y locales como los mostrados en CIVICAN el día 21N en el marco de los 17 ODS de la ONU y el dictamen SC/048.

Figura 8. Preparación de la jornada del día 22N #PamplonaForum19. Las y los ponentes se saludan unas a otras y posan ante la prensa y los asistentes. En primer plano Manu Ayerdi, consejero de energía del Gobierno de Navarra. Tras él Carlos Beracierto, representante de la Corporación Mondragón del que la mayoría destacó la brillantez de su exposición centrada en la competitividad: «Aspectos sociales e industriales de la promoción de proyectos de generación de energía renovable: oportunidades y riesgos». 

La alarma ecológica (figura 9) por tanto nos obliga a racionalizar consumo y producción y la alarma social nos obliga a intentar hacer viable la continuidad de la vida humana civilizada. El mensaje de la contención y de un decrecimiento sin negociación posible es indigesto, impopular, parece una broma de mal gusto para una sociedad adicta a la opulencia, al individualismo, productos asimismo anómalos de una pequeña época anómala donde más de la mitad de la humanidad vive en la más absoluta miseria. No se es consciente en la clase dirigente del hecho científico inevitable, concretamente geológico, absolutamente innegociable, de que partes vitales de nuestra compleja sociedad, van a dejar de funcionar rápidamente a medida que el petróleo escasee. 

Esta idea, lo hemos visto sobre todo en la jornada del día 22N en el #PamplonaForum19, no consigue entrar en las mentes esculpidas y formadas en un mundo en constante expansión y crecimiento gracias a la ingente quema de combustibles fósiles hasta que éstos disminuyeron en calidad y cantidad, mentes moldeadas con la modernidad industrial del capitalismo fosilista, una anomalía histórica tras la que viene un mundo abocado a esta inapelable descomplejización que ya vivimos, fenómeno social que incluso provoca un rechazo irracional y violento, antes que un análisis científico, histórico, sosegado. Este camino lo vamos a transitar, nos guste o no, por las buenas o por las malas, pero lo vamos a realizar, sería deseable que fuese trazado desde la lógica y la generosidad porque si no es así, viviremos tiempos oscuros.

El mayor peligro consiste ahora en meterse en callejones sin salida que habrá que desandar como sociedad, con el costoso gasto de energía adicional que ello conllevará (grandes inversiones inservibles o amenazas que hay que abandonar tras convertirse en ruinas o bombas de relojería). Pero aún más peligroso será el enorme descontento y frustración social, caldo de cultivo para legitimar la vuelta de regímenes de extrema derecha (incluso de carácter ecofascista) en la falsa promesa de volver a un pasado lleno de optimismo, aunque ello conlleve la privación de los recursos más básicos o de derechos humanos elementales para amplias bolsas de población.


Figura 9. Actualización 25-11-2019. El índice anual muestra que entre 1990 y 2018 el forzamiento radiativo –el calor proveniente del Sol que no puede escapar tras rebotar en la corteza terrestre– causado por los gases de efecto invernadero de larga duración aumentó un 43%, habiendo contribuido el CO2 a ese aumento casi en un 80%. La concentración de CO2 se ha situado ya en las 407,8 partes por millón (ppm). Un indicador claro sobre la escalada del origen de la crisis climática. El umbral de las 400 ppm se ha asentado desde hace pocos años, según las mediciones. Unos niveles no vistos en el planeta desde hace millones de años. Fuente: eldiario.es


EN LA MECÁNICA DEL CARACOL
DE RADIO EUSKADI

EN CRÓNICA NAVARRA DE RNE
Antonio Aretxabala
Pamplona, 25 de noviembre de 2019

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