lunes, 14 de mayo de 2012

SISMICIDAD EN LA RIOJA, PARAÍSO DE LA GEOLOGÍA

EL TERREMOTO DE TURRUNCÚN DEL DÍA 18 DE FEBRERO DE 1929 AFECTÓ A TODO EL CUADRANTE NORDESTE DE ESPAÑA Y SUROESTE DE FRANCIA, Y ALCANZÓ UNA INTENSIDAD DESTRUCTIVA DE VII. EN ROJO PUEDEN VERSE LAS ISOSISTAS DE V A VII, EN NARANJA IV , Y EN AMARILLO III 

La Rioja Baja: el mayor parque temático cretácico de icnitas al aire libre del mundo, es candidata a patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Los riojanos han sabido convertir esa peculiaridad geológica que les ha dado tantos disgustos en forma de terremotos destructores en una fuente de riqueza cultural, científica y económica. A través del turismo científico, deportivo, gastronómico y de la salud, la Rioja Baja ha sabido convertir sus necesidades en grandes oportunidades. Una geología singular con una tectónica compleja y activa, aguas termales, huellas de dinosaurios y fósiles de hace más de 120 millones de años, son las bases de una economía saneada y próspera. Un ejemplo de cómo rentabilizar una naturaleza a la par que violenta, original.



1. INTRODUCCIÓN: LA RIOJA BAJA, CRETÁCICO, JURÁSICO Y EL FINAL DE LA ERA TERCIARIA


No cabe duda que los movimientos que levantaron nuestras montañas al final de la Era Terciaria aún continúan, el complejo sistema de fallas que recorre la Rioja ha provocado y provoca terremotos de magnitud mayor de 4, anualmente varios de escalas pequeñas imperceptibles. En La Rioja Baja, la estructura de la corteza tiene unas características especiales que hace que se dé un mayor riesgo sísmico que en otras zonas del Norte peninsular. Las formaciones orográficas de la zona responden a plegamientos y, por lo tanto pueden tener mayor o menor actividad, pero es lo que queda del final del Terciario. Un ejemplo son los afloramientos de aguas termales en el entorno de Arnedillo, que indican que en esa zona hay todavía actividad telúrica.

El creciente desarrollo de proyectos de importantes obras de ingeniería civil ha llevado en los últimos años a una intensificación en los estudios de riesgo y peligrosi­dad sísmica. Estas investigaciones han de permitir, en ca­so de terremoto, que las acciones que en las construcciones sean solicitadas no entrañen como consecuencia peligro pa­ra la población. Por otra parte es necesario buscar el no penalizar de forma excesiva el diseño y la estructura, de tal forma que se haga viable desde el punto de vista económico la construcción.

Los estudios realizados hasta el momento en sismología evidencian, pese a los logros conseguidos, la necesidad de continuar de forma intensa el estudio del mecanismo de producción de terremotos y el comportamiento del material terrestre por el que se transmite la energía. El parámetro más crítico en los estudios de riesgo es la histo­ria sísmica de la zona, es decir, el conocimiento espacio-temporal de la sismicidad, como el relacionado con la valoración energética o capacidad destructora.

LA FALLA CABALGAMIENTO QUE AÚN FRICCIONA 


La comunidad de La Rioja ha sufrido varios terremotos destructores, sobre todo en la zona jurásica y cretácica cercana a Arnedillo. Varias veces las poblaciones cercanas vieron cómo sus viviendas fueron arrasadas o seriamente dañadas por estos fenómenos naturales. Hoy, ese potencial geológico ha sido  muy bien aprovechado y convertido en una fuente de riqueza científica, cultural, de ocio, de salud, deportivo y de esparcimiento.

La Rioja Baja, a pesar de su potencial sismogenético ha sabido transmutar esa peculiaridad en toda una fuente de riqueza económica a partir del turismo científico, cultural y de la salud. Una comunidad que es un ejemplo de resiliencia por que ha contado con la singularidad de su tierra y la ha sabido aprovechar estableciendo una relación sostenible y enriquecedora con ella, convirtiendo sus necesidades en grandes oportunidades.

ALINEACIÓN DE LOS TERREMOTOS RIOJANOS MÁS SIGNIFICACTIVOS CON EL CABALGAMIENTO C. EBRO-C. CAMEROS


El mayor terremoto en La Rioja del que se conservan registros se produjo en 1817, y tuvo su epicentro en Arnedillo. Se calcula que su intensidad fue de entre 5,6 y 6,2 en la escala de Richter, y la localidad más afectada por los daños fue Préjano, en donde el 92% de los edificios colapsaron. Le siguen en importancia el temblor ocurrido en 1929, con epicentro en Turruncún y una magnitud M de 5,1 (VII en la entonces vigente escala de Mercalli) y el que se produjo en 1961 en Aguilar del Río Alhama, cuya magnitud M fue de 4,6 pero muy dañino en las inmediaciones del epicentro (nada menos que VIII en la escala de Mercalli).

2. EL TERREMOTO DE ARNEDILLO DE 1817 (5,8-6,9-VII-VIII)


NªSª DE VICO, CONTRAFUERTE CON DOS TESTIGOS
Las consecuencias, aún visibles en las grietas del monasterio de Nuestra Señora de Vico de Arnedo, fueron especialmente graves en Préjano, cuentan las crónicas históricas que se dejó sentir desde Palencia hasta Barcelona.

El terremoto de 1817 es el más importante conocido en la región. El 18 de marzo de 1817 sacudió a la Rioja, principalmente el área de Arnedo y Préjano, extendiéndose con grado V hasta Ausejo, Calahorra y Logroño. Fue sentido, ya con menor intensidad, en la mitad Norte de España y el Sur de Francia. A través de la recopilación de las noticias publicadas entonces sobre el fenómeno en 2005, Carlos Martín Escorza, del CSIC,  pudo construir el mapa de isosistas.

Cuentan los escritos que "...el día había estado claro y sereno hasta que, casi las 10 de la mañana, las nubes hicieron su aparición, se oculto el Sol y según se relata en Arnedo, se esparció una oscuridad espantosa después de la cual pasados como quince minutos unos ruidos horrorosos acompañados de movimientos de los edificios que produjeron la caída de chimeneas y el agrietamiento de algunos de ellos..."


La iglesia de Santa Eulalia quedó inservible y su torre casi arruinada y la iglesia de Santo Tomás quedó cuarteada con su torre fuera de nivel. El convento de Nuestra Señora de Vico quedó destruido, y sus religiosos tuvieron que ser trasladados a la ciudad. El edificio quedó bastante deteriorado y en particular alguna capilla de la iglesia. Los daños pueden ser observados todavía en la actualidad. En Préjano, de sus 200 casas sólo 16 quedaron habitables. La ermita del Cristo del Canal padeció ruina casi total. 

En Arnedillo, varias casas quedaron arruinadas, cayeron peñascos desde los montes que le rodean (Govantes, 1846); los baños fueron casi destruidos y sus aguas termales dejaron de manar hasta el mes de junio en que nuevamente brotaron. Según Príncipe (1870) además se produjeron muchas grietas en el terreno, con el consiguiente susto de los habitantes, los cuales huyeron de la ciudad acampando en sus afueras.

En Calahorra, en la Catedral, se desprendieron varias piedras, por lo que se ordenó su cierre; se produjeron grietas en las paredes Norte y Sur; se dañó un arco del puente entonces existente sobre el río Cidacos; y en el Convento de los Carmelitas quedaron quebrantadas varias paredes. Aquí el suceso se sintió a las diez y media de la mañana (un antiguo problema de sincronización de relojes). No hubo muertos en Calahorra, los calahorranos, asustados, huyeron de sus casas hacia el campo en donde sintieron un nuevo temblor a las 11 horas. Pero en Ausejo, se desprendieron piedras en la Iglesia y una de ellas produjo la muerte a una mujer. Según Govantes (1846) para la reparación de esos daños se utilizaron las piedras que aún quedaban en el castillo hasta entonces existente en la cumbre del cerro en el que se asienta la villa.

En Logroño, se quebrantaron varios edificios; en la Iglesia de Santiago se movió y se desprendieron de su bóveda y cornisa muchas piedras y yesones; en la Colegiata se arruinó una de sus capillas; todos los vecinos estaban espantados y se dice que todos abandonaron sus casas; mucha gente huyó de Logroño a las afueras.

El terremoto se sintió, ya con menos intensidad en zonas de fuera de La Rioja: Navarra, País Vasco, Aragón y Cataluña. Todavía menos se sintió en Santander, Palencia, Madrid y Zaragoza. Y con rasgos muy leves se percataron de él en Cuenca y Barcelona. Ello señala de que el terremoto tenía su epicentro en el área riojana y que fue perdiendo importancia conforme se alejaba de esta zona.

PRIMER MAPA DE ISOSISTAS REALIZADO POR EL IGN EN LOS AÑOS 60 DEL SIGLO XX


INTENSIDADES DEL TERREMOTO DE ARNEDILLO DEL 18 DE MARZO DE 1817. CARLOS MARTÍN ESCORZA 2005

'Diario mercantil de Cádiz' - Número 249 (07/05/1817)' Recordemos que de 1810 a 1813 Cádiz era la capital de España y que los años posteriores aglutinaba buena parte de la emergente prensa escrita, por eso muchas de las noticias del vasto imperio español aún se recogen años después. Aquellos tres años en los que Cádiz fue capital de España, se dieron cuando España llegaba desde San Francisco a Manila, de Buenos Aires a Barcelona, de Tejas a la Isla de Pascua. Fue de 1810 a 1813, cuando la Administración y el Gobierno “de los españoles de ambos hemisferios” (como rezaría luego el texto de la Constitución que se iba a redactar en Cádiz) se refugió en el principal puerto de la Península. El poso de su actividad informativa e intelectual deja una estela histórica de décadas.


3. EL TERREMOTO DE TURRUNCÚN DE 1929 (5,1-VII)

El sismo de la Rioja Baja del 18 de febrero de 1929 con epicentro en Turruncún tuvo una magnitud de 5,1 como el de Lorca (2011) y el de Pedro Muñoz (2007), y causó destrozos en las zonas de alrededor, Alfonso Rey Pastor confeccionó un estudio de localización del epicentro y de isosistas. De aquel temblor en lo más profundo de La Rioja Baja, todavía hay testigos vivos. 

LOS DAÑOS DE LA IGLESIA DE TURRUNCÚN FUERON IRREPARABLES, HOY ESPERA ABANDONADA

"... Los efectos se notaron en muchas localidades. En Muro de Aguas, se hundieron las chimeneas y de la fuente manaba agua muy turbia...", dice Encarnación Pérez de 92 años, que entonces tenía 13 años, pero recuerda bien el suceso: "... el movimiento fue fuerte, así que se formaron unas cuantas grietas...". En el periódico del 19 de febrero (el terremoto se registró, según los boletines del Instituto Geográfico Nacional, la tarde anterior a las 18.59 horas), se deduce que el parte de bajas fue escueto: Pilar Marín Pérez, lesión de cadera, y Saturnina Ramos, herida leve en la muñeca derecha. En la hemeroteca del Diario de Navarra es donde más información sobre la noticia encontramos, especialmente fue intenso en Marcilla y Corella, incluso en la villa de los Arcos hubo alarma en la población, se cuentan escenas de desmayos, etc.


INTENSIDADES SENTIDAS EN ESPAÑA CON EL TERREMOTO DE TURRUNCÚN (5,1). ALFONSO REY PASTOR 1931

ASPECTO QUE PRESENTA TURRUNCÚN HOY DESPUÉS DE LA CATÁSTROFE Y EL ABANDONO


UN TERRENO DE ARENAS Y GRAVAS CAPAZ DE AMPLIFICAR LAS ONDAS SÍSMICAS Y UNA POSICIÓN TOPOGRÁFICA DESFAVORABLE, SE UNIERON CON UNA POBRE CALIDAD DE LAS EDIFICACIONES PARA QUE TURRUNCÚN QUEDASE GRAVEMENTE AFECTADO.

ALGUNOS RECORTES DEL DIARIO DE NAVARRA DE DÍAS POSTERIORES




El Día : diario de información defensor de los intereses de Alicante y su provincia. Año XV Número 4180 - 1929 febrero 20




4. EL TERREMOTO DE AGUILAR DEL RÍO ALHAMA DE 1961 (4,6-5,8-VIII)

Muy sentido cerca del epicentro, posiblemente debido a su superficialidad que no se pudo determinar, este terremoto se registró en Aguilar del Río Alhama (según el IGN M4,6 e intensidad VIII en la escala de Mercalli  en las zonas cercanas al epicentro y según el GSHAP 5,8 Mw). Tuvo lugar el 3 de septiembre de 1961. Cuentan que en Tarazona simultáneamente se notó un movimiento extraño de aire caliente.

José Herrero López nacido en 1932 en Aguilar, que entonces contaba 29 años, comenta que "... la gente salió despavorida de las casas, algunos no se atrevieron a entrar por miedo a otros temblores y muchas casas quedaron dañadas. Sonaron las campanas de la iglesia con el temblor, algunos muebles cayeron o se desplazaron...". Este movimiento sísmico, a pesar de su moderada magnitud de 4,6 según el IGN pero de 5,8Mw según GSHAP, se dio tan cerca de Cervera, Fitero y Aguilar y a un nivel tan superficial, que hizo un daño bastante por encima de lo que cabría esperar para un terremoto de escala 4,6. 

LA NOTICIA EN ABC EL 4 DE SEPTIEMBRE DE 1961

En el catálogo del GLOBAL SEISMIC HAZARD ASSESSMENT PROGRAM para la ONU, encontramos la siguiente información histórica que nos da las coordenadas en la parte suroeste de Aguilar. Como se puede ver, el movimiento se dio cerca de la localidad de Cigudosa, a unos 500 metros al oeste, y en este caso la magnitud considerada llega a 5,8 según este catálogo histórico del GSHAP:

Year
Month
Day
N-Latit
E-Lg 
Size
logM0
Mw  
Cat.
1961
9
3
41.9333
-2.0833
IMSK
24.7696
5.8

Spain 

EPICENTRO AL OESTE DE CIGUDOSA

Pocas son las viviendas que no fueran arregladas, y como en otras ocasiones hacer una arqueología de las grietas es tarea casi imposible, no obstante al final de la calle Mayor una vivienda abandonada muestra aún las cicatrices de aquel acontecimiento.


UNA EDIFICACIÓN DE AGUILAR ABANDONADA AÚN GUARDA LAS CICATRICES
EL MAPA DE ISOSISTAS DEL CATÁLOGO DEL IGN (VIII EN AGUILAR E INESTRILLAS)


A la salida de Aguilar, podemos disfrutar de uno de los asentamientos de población más antiguos de La Rioja, situado en la margen derecha del río Alhama, cerca de Inestrillas y Aguilar del Río Alhama, entre dos pequeños cerros está Contrebia Leukade. Los restos más antiguos corresponden a un enterramiento,  son presencias humanas de entre 4.000 y 3.000 años. En la cueva de los Lagos se encontraron restos humanos y fragmentos de cerámica del final de la Edad de Bronce. La mayor parte de la urbanización es celtibérica.

UNA PARTE DE LA CIUDAD DE CONTREBIA LEKAUDE (SIGLO XII-X A.C. HASTA IX D.C.)



5. EL CAMINO DE LA RESILIENCIA: LA MAYOR CONCENTRACIÓN DE CULTURA Y DISFRUTE GEOLÓGICO DE ESPAÑA, TECTÓNICA, AGUAS TERMALES Y DINOSAURIOS



A pesar de su riesgo potencial, La Rioja Baja ha sabido convertir su peculiar situación geológica en toda una fuente de riqueza  apostando por el turismo científico, cultural y también de la salud. La Rioja Baja es una comunidad  ejemplo de resiliencia, ha contado con la excepcionalidad de su a veces violenta geología y la ha sabido aprovechar estableciendo una relación cultural y enriquecedora con ella.

El Valle del río Cidacos es un área declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO, la localidad de Arnedillo, es la villa más emblemática, inmersa en un entorno natural que invita a disfrutar del sosiego y el descanso, se sitúa entre hayedos, bosques de pinos y rodeado de montañas que llegan a superar los mil metros. La sola vista de este bello paraje de La Rioja ya sienta bien al espíritu, aunque lo mejor está en las aguas mineromedicinales y los barros terapéuticos. A pesar de ser la más pequeña de las comunidades peninsulares, La Rioja reúne en sus poco más de 5000 kilómetros cuadrados historia, parajes naturales y delicias gastronómicas más que suficientes para complacer al viajero más exigente. Por no hablar de sus afamados vinos.

Pocas regiones pueden presumir además de llevar su historia tan lejos en el tiempo, de recoger en sus rocas las pisadas de cientos de dinosaurios. Durante el cretácico la región estaba cubierta por terreno pantanoso sensible a los pasos de aquellos fabulosos animales. 

Las especiales características geológicas del terreno hicieron el resto para garantizar hasta hoy su buena conservación. Observar ahora la pisada majestuosa de un dinosaurio tanto tiempo después de su desaparición del planeta resulta pedagógico, sorprendente, misterioso y revelador.


5.1 ARNEDILLO Y LAS AGUAS TERMALES

Miles las personas se han beneficiado de la riqueza de sus manantiales, por sus efectos relajantes y antirreumáticos las aguas de Arnedillo están especialmente indicadas para contracturas musculares, articulaciones y afecciones de las vías respiratorias. Las aplicaciones de barro termal son uno de los más característicos que se pueden ver cuando uno se acerca al lugar: tienen efecto sedante, resultan excelentes para aliviar el reuma y en la piel actúan como un poderoso hidratante y purifican. Su origen está en una falla geológica de unos 3 km de profundidad. 

En esta poza jurásica, la temperatura del interior de la Tierra alcanza unos 100 grados y se convierte en una caldera en la que hierven caudales subterráneos, agua de lluvia y componentes calizos de las rocas. La discontinuidad de la falla hace emerger el agua de nuevo tras su proceso natural de mineralización a una temperatura superior a los 50 grados, en forma de pozas, lodos y manantiales. Las aguas de Arnedillo son de mineralización muy fuerte, isotópicas y de alta radioactividad natural. 

Fluyen con un gran caudal que contribuye a concentrar sus propiedades, dando como resultado beneficios terapéuticos comprobados. Sus propiedades actúan sobre un gran número de afecciones, dependiendo del aspecto que destaquemos de sus características. Por ejemplo, por su mineralización y temperatura actúan sobre el metabolismo y los sistemas linfático, respiratorio, endocrino, digestivo y sobre la piel, por su radioactividad natural también actúan sobre la sangre, el aparato circulatorio, el sistema nervioso y disminuyen la actividad tiroidea. Y si la aplicación es por lodos o barros se potencian todos sus beneficios.


LOS FINES DE SEMANA, UNA BUENA ELECCIÓN
La tradición termal de Arnedillo viene de antiguo, ya que se dice que en tiempos de los romanos, grandes amantes de la cultura de los baños, igual que los árabes, allí había unas termas que eran muy populares por encontrarse en la vía romana que unía Calagurris (Calahorra) con Numantia (Soria). Junto a estas pozas, corre el agua "helada" del río, donde es habitual sumergirse para que el cuerpo note esos cambios de temperatura, con los que uno deja atrás toda la tensión acumulada, y consigue relajarse en un paraje natural, de noche y de día, en verano o en invierno, incluso nevando. el acceso es gratuito y a cualquier hora.


En la traza del río, donde afloran las aguas termales, hay paneles explicativos del origen de dichas aguas y los procesos geológicos de fallas y contactos mecánicos jurásicos y terciarios que las calientan y devuelven al exterior en ritmos de cientos de años. A mediados del siglo XIX se inauguró el balneario que todavía existe, el Balneario de Arnedillo, un hotel termal con mucho estilo que aún guarda solera y que ha sabido dar un servicio de lujo aprovechando esta peculiaridad geológica. Goza de muy buena fama en La Rioja y todo el Norte de España.

Una propuesta que por supuesto en todo Arnedillo se puede acompañar de una cultura gastronómica inigualable, destaco por su excelente preparado y sabor la perdiz escabechada que se puede disfrutar en los restaurantes de la villa; y cómo no, los caldos de la Rioja, que acompañan a unas exquisiteces provenientes de la rica huerta del Ebro, caza y unos ríos trucheros que serán la delicia de los amantes de la buena mesa. 

Merece la pena también visitar la imponente iglesia gótica de San Servando y San Germán. El 30 de noviembre se celebra la curiosa procesión del humo, en honor de San Andrés. Los habitantes del pueblo queman hierbas aromáticas al paso del santo en recuerdo del milagro que los salvó de la peste.

Esta tradición comenzó en 1888, al sufrir el pueblo los efectos trágicos de una epidemia de viruela negra, y su consecuencia tuvo el efecto de una gran mortandad. Sus habitantes, vencidos ante la desgracia, buscaron en la fe lo que no podía proporcionarles la ciencia de entonces. Colocaron una vela negra a cada uno de los siete Santos que por entonces poseían, con el objetivo de sacar en procesión al que estuviese junto a la última vela en apagarse. Éste fue San Andrés, al que ahora procesionan.

INTERIOR DE LA IGLESIA DE SAN SERVANDO Y SAN GERMÁN

ARNEDILLO, DONDE EL TIEMPO SE DETIENE



A unos 10 kilómetros río arriba, el centro paleontológico de Enciso nos permite una visita muy ilustrativa y didáctica antes de comenzar a pasear gracias a unos audiovisuales muy bien realizados y unas explicaciones muy claras. Allí aprenderemos cómo se alimentaban, reproducían, comportaban estos animales, nos familiarizaremos con nombres como el Iguanodón, Deinonichus, Ouranosaurus, Psitacosaurus e Hypelosaurus, y conoceremos el apasionante trabajo de los paleontólogos. Incluso se ha estudiado a través de los huesos y se ha recreado (y se oye) el sonido que emitían estos enormes lagartos, lo mejor es seguir la ruta y comenzar con el trabajo de campo.


Se pueden contratar guías para que explican todos los itinerarios a todos los niveles: infantiles, para adultos e incluso profesionales de la Geología, descubriendo las huellas fosilizadas y recreando durante la excursión el modo de vida, la actividad que el dinosaurio o dinosaurios llevaban a cabo en el momento de sellar su huella, etc. Las huellas fosilizadas reciben el nombre científico de "icnitas".


ENCISO, RIOJA CULTURA

El Centro Peleontológico de Enciso ofrece a visitante la posibilidad de conocer todos los entresijos relativos a los dinosaurios y a los restos arqueológicos encontrados en la zona. Es sin duda uno de los museos más interesantes de La Rioja.

LOS SELLOS DE UN PASADO DE MAGNITUDES SORPRENDENTES

Éste es uno de los grandes atractivos turísticos de La Rioja: está constituido por la atracción que ejercen los misterios ya desvelados y aún por descubrir de los grandes habitantes extintos de estas tierras españolas: los dinosaurios. Y es que la región pertenece a un mundo desaparecido hace más de 120 millones de años, cuando los dinosaurios habitaban el planeta. Prueba de su paso por lo que hoy conocemos como La Rioja, son sus huellas o icnitas, además de fósiles, también de plantas, raíces, troncos, hojas y algas; rizaduras de oleaje fosilizadas y formaciones de corrientes.


LOS DINOSAURIOS DE ENCISO Y SUS SONIDOS


ENCISO CUENTA CON UN MUSEO PALEONTOLÓGICO

La Ruta de los Dinosaurios que se extiende por la cuenca alta del río Cidacos, del río Linares y del río Alhama, y parte de la cuenca media del Leza, constituye uno de los yacimientos más importantes de Europa y del mundo. Durante el recorrido se puede apreciar el Cretácico e inicio de los movimientos de los continentes, además de las pisadas fósiles de los dinosaurios, huellas de gusanos, numerosos bivalos o gasterópodos, fósiles de plantas, rizaduras de oleaje fosilizadas, ripples. 




BRAQUIOSAURIO EN ENCISO, CERCA DE ARNEDILLO

El yacimiento tiene paneles explicativos y reproducciones a tamaño real, podemos ver al  Tarbosaurio (carnívoro), un grupo familiar herbívoro (dos adultos y una cría) y un Braquiosaurio (saurópodo de 23 metros de longitud). Además, el Centro Paleontológico de Enciso, enclavado en una antigua fábrica de calzado, industria que, junto a la textil, era muy importante en la zona; sus rastros más visibles son unas viejas y abandonadas construcciones muy interesantes para los amantes de la denominada arqueología industrial. 


Hay muchos yacimientos y muchas huellas por la zona, pero cerca de Enciso están los más espectaculares. A 400 metros, está el de la Virgen del Campo, con 560 pisadas, entre las que se puede observar la persecución de un carnívoro a un herbívoro, seguramente sin buenas intenciones. Otro de los yacimientos se encuentra a un kilómetro y medio de Enciso, es el de Valdecevillo, donde perduran huellas de un posible grupo familiar y existen seis reproducciones a escala. 



MUSEO PALEONTOLÓGICO DE ENCISO

Hay muchos más rastros que se pueden seguir y así de paso ir descubriendo algunos de los bellos pueblos del valle, pero hay otro lugar destacado en esta ruta, cerca de Munilla, con dos yacimientos a los que se accede por una pista en buen estado. Impresiona porque a lo lejos, en la cima de la montaña pelada, surge la enorme figura del dinosaurio, él solo dominando el paisaje, de amo y señor de estas montañas. Y al tomar la curva, un sonriente Iguanodón da la bienvenida al visitante.


TERREMOTOS MÁS SIGNIFICATIVOS EN LA RIOJA






viernes, 11 de mayo de 2012

LORCA, UN AÑO DESPUÉS



PUBLICADO EN ABC Y EN VARIOS MEDIOS

LORCA, UN AÑO DEPUÉS
Quiero compartir este artículo también desde aquí. Su publicación en varios diarios, en especial del Grupo Vocento, todavía me sorprende, la razón es que a pesar de no haber pretendido ser especialmente beligerante con nuestros dirigentes, el resultado final conlleva cierta dureza hacia ellos. Es inevitable al hablar de Lorca un año después, cuando la ciudad del Sol y sus ciudadanos han sido utilizados por nuestros maravillosos dirigentes para arrojarse reproches, recriminaciones, especular con la recaudación de sus solidarias iniciativas y ponerse medallas que no son su mérito, han sido Y SON el peor obstáculo para Lorca. Han protagonizado un año de un espectáculo sonrojante. Así hay que afirmarlo, pues edulcorar la información no está en un espíritu científico.

Y es que cada vez más, y lo digo con todo el cariño, los periodistas casi sin darse cuenta, se están convirtiendo en una suerte de mercenarios, últimamente abundan las noticias políticamente correctas al servicio de las grandes corporaciones y corrientes de opinión a las que se venden. Cada vez es más bochornoso el oir ciertas interpretaciones aderezadas de opiniones repetitivas, machaconas y verdaderamente intranscendentes en la televisión o leerlas una y otra vez en según qué periódicos. El morbo, lo retorcido, lo espeluznante copa las portadas y columnas de opinión. Las iniciativas resilientes, lo ejemplar y lo verdaderamente capaz de ir cambiando nuestro mundo hacia valores de comprensión, solidaridad, compañerismo, amor, o lo que denuncia el abuso de un poder cada vez más corrupto e insolidario asusta, se publica con sumo cuidado y muy maquillado.

Sigo a la presidenta Carmen del Riego en las redes sociales, y la seguí en la pasada manifestación en favor de la libertad de prensa y contra la crisis que sufre el mundo de la información periodística; ella afirmó que la crisis se nota mucho en la profesión. Pero la pregunta clave es: Carmen ¿no os pasó a los periodistas lo mismo que al gobierno anterior?, ¿no veíais lo que se avecinaba?, ¿no veíais la fuerza de estos blogs y de las redes sociales como twitter, facebook...? Ahora la gente quiere opinión e información que no esté al servicio de las grandes empresas, y la tiene a un "clic". A lo mejor por eso ABC está así, por eso ha cerrado Público, por eso están mal en La Razón, El Mundo, El País... En cierto modo echasteis piedras contra vuestro propio tejado.

Este artículo al final, ciertamente y sin buscarlo, ha salido duro con los políticos, lo asumo, ¡¡ pero lo es infinitamente menos de lo que ellos lo han sido con los ciudadanos !!, en especial con los lorquinos. Cuando una cosa es negra es descarnadamente negra, no es gris oscuro con tonalidades iridiscentes azabache tirando a turmalina...


La Tribuna


CRISOL 2012, YO TAMBIÉN ESTOY CON LORCA




CONFERENCIA EN LORCA SOBRE LA NORMATIVA

lunes, 7 de mayo de 2012

HACIA UNA TERCERA MODERNIDAD URBANA: EL PLANEAMIENTO URBANO EN LA CONFIGURACIÓN DE CIUDADES RESILIENTES


PAMPLONA: LA CIUDAD MEDIEVAL AMURALLADA             

Las diferentes trayectorias en que se desvinculan ya del modelo industrial dominante las sociedades occidentales cambian vertiginosamente los usos de los espacios urbanos e interurbanos, son consecuencia de un profundo cambio en las formas de pensar, las ciencias, la tecnología, las relaciones sociales, las desigualdades y las oportunidades de participación democrática y económica de los ciudadanos. Semejantes mutaciones empujan aunque permanezcan estáticos, a los políticos, dirigentes y urbanistas a repensar la ciudad, su gestión, su crecimiento, pero especialmente su significado, su función y su seguridad.

Las puertas de la tercera modernidad urbana se han abierto de la mano de la alta velocidad, los transportes low cost, un modelo de ocio estándar, facebook, twitter, tuenti, whatsapp y un sinfín de redes sociales capaces de aglomerar a miles de personas en una actividad común en ésta o en la ciudad vecina. La ciudad clásica y la ciudad industrial son sus antepasadas, hoy la sociedad debe dotarse de nuevas herramientas, pero sobre todo de una nueva forma de pensar la ciudad, hacerla útil, no alienante y mitigar sus posibles riesgos. Un nuevo urbanismo es necesario y no puede ser otro que el que se corresponda con estas nuevas formas de pensar, relacionarse y actuar: es el urbanismo de la tercera modernidad. Sus herramientas principales son la ciencia y la cultura. El desafío: una sociedad que se empeña en la individualización del espacio-tiempo y una tendencia imparable a vivir en ciudades.

1. INTRODUCCIÓN: HISTORIA, CONCIENCIA Y  URBANISMO

Lo podemos seguir por los libros de historia: la primera modernidad de la historia de la humanidad dio lugar a una verdadera revolución urbana. La ciudad medieval se convierte en ciudad clásica, en ella el poder del Estado se impone de forma prácticamente unidireccional, desde la propia concepción del Estado hacia sus creaciones a imagen y semejanza: las ciudades. 

Durante la segunda modernidad, cuyo resultado es la ciudad industrial, un nuevo urbanismo se hizo necesario sin atender o raramente atendiendo cuestiones de seguridad y riesgo, durante el siglo XIX y XX, directamente en relación con el individuo y el nivel social, el urbanismo de esos siglos traza avenidas, plazas y jardines urbanos que acaban con callejones y huertas, aleja o transforma las murallas que ya no son defensivas, redefine y segrega lo público de lo privado, los espacios interiores se transmutan, y los exteriores suelen ser públicos, se asignan funciones muy específicas y especializadas a los ámbitos de la ciudad, inventamos las aceras, las plazas concebidas para resaltar las diferencias de clases sociales, los escaparates, los hipermercados en el centro y de las afueras. Las ciudades se extienden al ritmo de su gemación: los barrios y los polígonos son consecuencia de la "especialización"
 
 PAMPLONA: EL ENSANCHE DE LA CIUDAD DE LA MANO DEL SIGLO XX.


Se aglomeran poblaciones y actividades como nunca antes se vio. La segunda revolución urbana comenzó siendo agrícola, incrementó la producción de alimentos pero expulsó del campo a buena parte de los propios agricultores de la mano del desarrollo del capitalismo industrial que ya se alzaba en protagonista de la historia. Este doble proceso provocó un enorme crecimiento demográfico casi exclusivamente en ciudades que se adaptaron o nacieron de la nada. Comienza a preocupar lo insalubre, algunas ciudades ahogan a sus ciudadanos, tanta concentración y tanta polución son el caldo de cultivo de un nuevo tipo de enfermedades de corte social.

La eficiencia demográfica hace que las familias cada vez tengan menos hijos, pero una gran mayoría supera la edad de reproducción, a principios del siglo XX pocos sobrepasaban los 15 ó 16 años, las mujeres tenían muchos hijos, un bajo porcentaje que pudiera continuar la estirpe llegaba a adulto. En 1900 la esperanza de vida en España era de 34 años, hoy es de 84. Las mujeres pueden dedicar su vida a cuestiones que no sean tener y cuidar hijos para garantizar su llegada a la edad adulta. En los años de entreguerras comienza a hablarse ya de la inversión de la pirámide poblacional y la insostenibilidad de un sistema de bienestar.

No es nada nuevo, el sistema nunca se ha caído, la actividad puede llevarse con salud plena más allá de los 60 años. A pesar de las grandes guerras del siglo XX, en las que murieron cerca de 100 millones de personas, la migración hacia las ciudades y el aumento de población fue imparable con los crecientes ritmos del siglo XX. Esa cifra es la misma que en los próximos 10 años (otros 100 millones de personas) abandonarán el campo solo en China. Aquel ritmo del siglo XX parece una caricatura de lo que será el del siglo XXI.

En aquel contexto surgieron de forma constante y casi invariable las nuevas ideas sobre la ciudad, marcadas fundamentalmente por las mismas lógicas que impulsaron a un mundo industrial dominante y arrogante en los siglos XIX y XX basado en el capitalismo o el marxismo. El urbanismo moderno de esos siglos lo copia y repite como modelo ideal, adopta los principios que establecieron los ingenieros en la industria y los plasma en las ciudades. La noción fundamental es precisamente la "especialización", ésta es el alma y el infalible dogma del cambio moderno de esos siglos pasados.

Ese urbanismo moderno pone en práctica desde finales del siglo XIX la zonificación, en España aparece el primer ensanche, luego el segundo. Le Corbusier y la Carta de Atenas llevarán esta forma de visión paradigmática a un límite que hoy ya, y en ocasiones muy claras, se ha hecho peligroso. Especialmente en las ciudades que han crecido cercanas a zonas sísmicas. Afirmar estas cuestiones aún parece una herejía para los que "diosifican" a aquellos pensadores del contexto industrial del siglo XX, pero muchas de sus proyecciones sobre nosotros son ya un gran obstáculo para el desarrollo. Especialmente el mecanismo mental que articuló su diseño de las ciudades.

SANTANDER, 1941: UNA CIUDAD QUE RESURGIÓ DE SUS CENIZAS CON CRITERIOS URBANÍSTICOS PECULIARES

La ciencia en general, pero sin duda la electricidad, tuvo el papel decisivo en las posibilidades de crecimiento de las ciudades durante los siglos XIX y XX; verticalmente con los rascacielos y ascensores y horizontalmente con las telecomunicaciones, el trolebús, el tranvía y también el automóvil cuyo reinado perdura. Los transportes urbanos constituyen el sistema circulatorio de la ciudad industrial, a la par que segregan a las personas por sectores y clases.

A cada una de las dos primeras fases de la modernización, la ciudad clásica y la industrial, correspondió una mutación profunda en las maneras de pensar, producir, utilizar y gestionar los territorios en general y las ciudades en particular, en especial la circulación de las personas y la información: el transporte colectivo, los diarios, la radio, la televisión y las telecomunicaciones. El resultado en la psicología es notorio: hay dos mundos que se miran con curiosidad o con recelo: los de ciudad y los del campo, incluso esa diferencia es objeto de una cultura y una literatura que lo remarca, quizás Miguel Delibes con "los santos inocentes" fotografió esa realidad con suma claridad. Aquel pseudocosmopolitismo de carácter urbano, ignorante del valor del patrimonio y mal entendido, es junto con la especulación, el artífice de nuestro peculiar "urbanismo bulldozer".

VIGO: EJEMPLO Y PARADIGMA DE LOS ESTRAGOS, LA ESPECULACIÓN Y EL URBANISMO BULLDOZER

Podemos decir que en Europa ya hemos conocido dos modernizaciones del urbanismo y de transformación de nuestras ciudades, pudiendo hoy observar sus capas de sedimentación de forma concéntrica como en los troncos de los árboles. A pesar del "urbanismo bulldozer" impuesto en las últimas décadas en especial en España, todavía se puede practicar una arqueología que rescate aquellos modos de vida de cuando menos del 30% de la población vivíamos en ciudades y el intercambio con el campo era de dentro hacia fuera. A pesar de semejante desgracia, España continúa manteniendo el estátus de segunda potencia mundial en cuanto a patrimonios de la humanidad (UNESCO).

Pero hoy ya somos más de siete mil millones de almas en este planeta, la tendencia a la concentración en las ciudades es imparable, para dentro de 20 años más del 60% de la población mundial viviremos en ciudades, medias, grandes o muy grandes. Muchas de ellas se han construido en muy cortos lapsos de tiempo con los criterios heredados de los planteamientos de los grandes urbanistas y arquitectos del siglo XX. La capacidad de seducción e inercia de aquellos postulados industriales siguen casi imparables. 

TASA DE URBANISMO EN ESPAÑA (1900-2010) INE.

Al iniciarse el siglo XX sólo un 30% de la población era urbana española era mantenida por la menguante población dedicada al sector primario eminentemente rural. De cada 10 personas 7 trabajaban en el campo frente a los 3 que vivían en la ciudad. Entre 1960 y 1980 la tasa de abandono del campo alcanzó el 1% de la población a nivel estatal cada año, coincidiendo con el impulso de las carreteras, pasando de poco más de la mitad en 1960 a que tres de cada cuatro españoles ya se habían mudado o vivían desde su nacimiento en una ciudad en 1980. Madrid era la mayor receptora, la mayor y más central de las mega-urbes españolas.

Fue en esa década de 1980-1990 cuando se invirtieron y consolidaron los papeles con respecto a 1900, hasta el máximo actual de 8 a 2 que ya da señales de agotamiento con la volatilidad constante y el relativamente elevado precio de la energía fósil. La única, de momento, capaz de dar respaldo al resto de tecnologías, incluidas también el resto de las energéticas (desde la proyección, construcción y mantenimiento hasta el desmantelado de centrales de energía fotovoltaica, hidroeléctrica, nuclear, eólica, refinerías o de ciclo combinado, además de la infraestructura de transporte). Pero en un momento dado, su impacto ineconómico comenzó a pesar más que la presión y contaminación sobre el medio que garantiza nuestra existencia.
 
En Europa y en España mismo, el crecimiento desmesurado sobre auténticas bombas de relojería es ya manifiesto cuanto más conocemos el medio en que vivimos. A partir del año 2020 más de 5500 millones de personas viviremos en ciudades, más que la suma de la población urbana y rural de 1990 y más de la mitad viviremos en aglomeraciones urbanas. Una nueva experiencia sobre esta Tierra que exige una nueva mentalidad urbana y urbanística en cuanto al uso, crecimiento, evolución y relaciones. 

Un terremoto, un huracán, un incendio en la Naturaleza son como la lluvia, la nieve o las estaciones, ya que por sí mismos no son peligrosos, pero con ritmos diferentes cada fenómeno natural, algunos ciertamente caprichosos no dan tiempo a despertar a su presencia, el caso de los grandes eventos sísmicos europeos, como el de Lisboa de 1755 (Mw 8,5) se produciría con ritmos de más de 200 ó 300 años. Sin embargo viviremos un siglo XXI, que seguramente será recordado por la recurrencia de grandes desavenencias en sus ciudades no resilientes. Las relaciones personales han cambiado mucho, luego veremos a grandes rasgos hacia dónde se dirigen, pero el motor de esas relaciones ya no es la cercanía física, es la elección tecnológica.


TERREMOTOS MUNDIALES Mw >7 DESDE 1973 HASTA 19-XII-2012


Casi nadie conoce a sus vecinos ya, nadie establece lazos afectivos, por lo que tampoco nadie se percata de su ausencia para indicar a los servicios de emergencia donde podrían encontrarse e ir a rescatarlos si ha habido una desgracia. De esa manera murió mucha gente bajo los escombros en ciudades japonesas, neozelandesas, chilenas o italianas, sin embargo en las comunidades rurales que sufrieron asimismo el azote sísmico, enseguida se echaba de menos a un vecino o familiar, por lo que esas personas fueron enseguida rescatadas. Trágicamente, una parte muy significativa de estas ciudades también de Europa y España están localizadas cerca de regiones de conocida (o aún no) actividad sísmica o inundable. Potenciar el encuentro y actividades colectivas entre las personas físicamente cercanas, ya se estila en Tokio y otras megalópolis mundiales.

España se ha mega-construído en muchas ocasiones sobre ramblas, llanuras de inundación, abanicos aluviales, fallas activas... Las próximas generaciones deberán adecuar las villas y ciudades a una ley del suelo como la de 2008, que aún está sin desarrollar por las Comunidades Autónomas, tan sólo Aragón ha dado algunos pasos en esa dirección después de haber sufrido catástrofes como las de Biescas.

El proceso de urbanización y de crecimiento de nuestras ciudades que acompañó a las dos primeras fases de la modernización continúa, pero ya va cambiando y lo deberá hacer con nuevos criterios. Los ciudadanos ya han cambiado sus maneras de relacionarse, familiares, vecinales, de negocio, las administraciones van mucho más lentas, no reflejan la evolución de los primeros. Bilbao, ciudad moderna, es un ejemplo de una ciudad que se preparó y reinventó para afrontar azotes naturales o económicos, para eso fueron necesarias varias desgracias y un empuje ciudadano definitivo al que poco se ha destacado a pesar de su importancia como un ejemplo para el resto de España y Europa.

BILBAO, 1983: UNA CATÁSTROFE Y UN PUNTO DE INFLEXIÓN PARA UNA CIUDAD HOY RESILIENTE


2. UNA NUEVA VISIÓN DE LA SOCIEDAD: UNA NUEVA VISIÓN DEL URBANISMO


Y es que se ha iniciado una nueva fase de la modernización, ésta ha empezado en los ciudadanos y en sus nuevas relaciones reticulares, neuronales y en las que la distancia casi no es un obstáculo: los cambios que se esbozan en el urbanismo actual van dando forma a una tercera revolución urbana basada en esos cambios adelantados por nosotros y nuestras elecciones personales. Las posibilidades de acción e interacción a distancia espacial y temporal son ahora las protagonistas, la sociedad de la información y de la interacción exige una nueva visión, más amplia también, del urbanismo. 

La imparable diversificación social transforma en una medida mayor de la que creemos las estructuras familiares y vecinales, y cada día es mayor, por lo tanto más pronto que tarde cambiarán las ciencias sociales y la configuración de las ciudades. La familia típica será en breve minoritaria en el Sur de Europa, siéndolo ya en el Norte. Las familias tradicionales están a su vez más diversificadas, un 25% son hijos con más de ocho abuelos, hermanos de otras etnias y razas, algunos medio hermanos. Los ciclos de la vida cambian y sus prioridades aparecen y desaparecen a edades no determinadas por ciclos vitales; a los 16 ó 18 años podemos ya ir a vivir fuera de casa para volver a los 40 después de haber convivido o compartido la vida con varias parejas. Los sistemas de valores entran y salen de los hogares y de las ciudades a igual velocidad que las personas; es todo un problema para las concepciones tradicionales de la vida, para los abogados, jueces, para los educadores y para los profesores de niños, adolescentes y jóvenes. Pero no lo será menos para los planificadores de las ciudades, los arquitectos y los constructores.

LA PRESIDENTA DE NAVARRA CON LOS MONJES TIBETANOS
 EN EL IV SALÓN DE ESOTERISMO CELEBRADO EN PAMPLONA
Antes, cada generación reproducía las costumbres de vivienda, comunicación, religión, valores, de las generaciones precedentes. Los gustos y costumbres de jóvenes y adolescentes de países muy alejados ya son a veces más similares a miles de kilómetros que si los contrastamos con los de la puerta de al lado, por no hablar de los progenitores. La movilidad física de las personas y de la información participa también activamente en la diferenciación social que se puede ya medir en términos de movimiento, ello es un riesgo cuando el desplazamiento físico es hacia zonas vulnerables o que no están preparadas para el riesgo, y cada vez viajamos más.

Las ciudades del siglo XXI, deben afrontar una regeneración del transporte en su sentido interno y externo, medioambiental, cultural y de servicios. La apuesta por la tecnología y la cultura son imparables, y más aún cuando hablamos de España: la segunda potencia de turismo cultural del mundo. Bilbao es un ejemplo de ciudad española que ha sabido prever la nueva constelación de relaciones y dar pasos en la dirección marcada por sus ciudadanos. Hoy es candidata al "World Design Capital 2014".

BILBAO: TRANSFORMACIÓN FASCINANTE

El movimiento es simultáneamente un instrumento y un resultado. Hace posible los contactos y los intercambios esporádicos o regulares fuera de las proximidades, incluso una nueva visión para desarrollar la amistad, el amor, el negocio. Amplía de este modo las bases sobre las que se apoyan las diferenciaciones con la misma lupa que lo hace sobre las afinidades.

Las personas somos ya, aunque no nos guste, socialmente multipertenecientes y transpertenecientes, y lo hacemos perteneciendo a grupos de índoles muy variadas, plurales y a veces deslocalizados. Entre un joven español y uno francés puede haber un par de kilómetros, y a pesar de la unión política europea, más diferencia cultural que con un joven de México o Arkansas, los cuatro se pueden alimentar de hamburguesas y juegan a los mismos videojuegos, leen (si lo hacen) y escuchan a los mismos autores. Los cuatro seguramente, acabarán hablando inglés si se conocen algún día, la cercanía física con los padres puede suponer una enorme distancia.


UN NUEVO MUNDO DE RELACIONES MOLDEA LAS CIUDADES
Volviendo a la ciudad: la imposición imparable de las aglomeraciones por densificación, está dando paso también a un crecimiento físico externo, es decir, por absorción o fagocitado de otras ciudades y pueblos cada vez más alejados hacia su zona de funcionamiento cotidiano. Los límites y las diferencias físicas y sociales entre campo y ciudad se vuelven cada vez menos precisos. La expansión de los territorios urbanos quita importancia a la proximidad en la vida cotidiana: el vecindario ha dejado de ser lugar de integración de las relaciones de amistad, familiares, profesionales. Otra vez los valores se desplazan y se esparcen.


Los vecinos son cada vez menos amigos, parientes o colegas de trabajo o profesión, si exceptuamos algunos guetos tanto de ricos como de pobres que se quieren anclar o no pueden desarrollarse. Lo local cambia de naturaleza y sentido: cada vez se elige más y la palabra lejos cambia, ya no importa su significado físico, el valor de su esencia apunta a algo mucho más espiritual que antaño. Nos desplazamos mucho más a menudo, a veces incluso a diario, y cada vez más lejos, lo cual debe acompañarse de una nueva cultura adecuada a los lugares a que acudimos, de negocios, vacaciones, por amor o por dinero. La tercera fase de la modernización se caracteriza por unos vínculos sociales más débiles y menos estables, pero mucho más numerosos y variados, pegados a unas redes múltiples de una sociedad de la información reticular y multicolor. Esto complicará el funcionamiento de la democracia representativa, cuya crisis será imparable si no se transmuta y reinventa ella también al ritmo ciudadano. 

También este nuevo cúmulo de relaciones reticulares, multicolores sin distancia, deslegitima poco a poco las concepciones estáticas y cristalizadas del mundo, organizaciones que pretenden integrar posiciones morales, éticas o filosóficas sobre las cuestiones más diversas en un mismo conjunto ideológico se van quedando fosilizadas y comienzan a ser residualmente sedimentadas. Este cambio tiene ya numerosas consecuencias que forman parte de la tercera revolución urbana: nace la ciudad de los riesgos.

LORCA: LA CIUDAD QUE NOS DESPERTÓ EN PLENO SIGLO XXI A QUE VIVIMOS EN CIUDADES CON RIESGOS

3. LA CIUDAD DE LA LIBERTAD ES LA CIUDAD DE LOS RIESGOS

La ciudad se ha erigido con el paso de los siglos en el lugar de la libertad, pero también el lugar de los peligros físicos y morales. De hecho, las ciudades siempre han sido desde el punto de vista de la seguridad muy seguras, y muy inseguras también, garantizando a un tiempo una protección que a su vez nos rodea de todo tipo de peligros. Esta doble naturaleza de la ciudad se manifiesta en la gestión del riesgo, físico, moral, económico, especulativo. Es típico de la sociedad moderna querer conocer y controlar el futuro, y para ello intenta desarrollar ciencias específicas que no suelen comunicarse unas con otras, no son holísticas, conocer y medir las probabilidades de que se produzca un acontecimiento, aprender, estudiar y tomar las decisiones necesarias para mitigarlo o hacerlo desaparecer es una prioridad imposible de abarcar con modelos del siglo XX. El riesgo es una noción típica de la modernidad, ha crecido con ella, domina en la actualidad a la ciudad y por lo tanto lo que hay en ella: todas las costumbres y relaciones sociales. Podemos afirmar que ya somos la sociedad del riesgo.

CANALES DE PARTICIPACIÓN: PREVENIR ES MEJOR QUE LAMENTAR

Los avances de la información difunden de forma inmediata o a tiempo real los sucesos de toda índole, el hecho de su divulgación tiene que ver más con la importancia que se le da y la manipulación de la información que con la trascendencia cultural, científica, lo que contribuye a dar la impresión de un mundo sobre todo urbano y lleno de peligros. Por un lado, la exigencia de seguridad aumenta y por otro, la inseguridad se incrementa de verdad, no es una cuestión de mayor capacidad de información como a veces se apunta.

El avance de la técnica ofrece nuevas posibilidades pero también acentúa los daños que podemos provocar en el medio físico, cultural y espiritual que nos arropa. La Naturaleza, que tanto nos da y nos quita, es ya una cuestión social porque la hemos hecho social, cuando decimos "patrimonio natural" expresamos una actitud profundamente moderna, pero también de apropiación de una dinámica que apenas comprendemos y menos aún podemos controlar. Nunca mejor que antes se puede percibir: cada vez más jugamos con fuego, fuego como elemento arquetípico: físico, anímico, intelectual y espiritual.

CIUDADES RESILIENTES ¿HEMOS COMENZADO A CONSTRUIRLAS?

La tercera revolución urbana moderna suscita cambios profundos en las formas de pensar, construir y gestionar nuestras ciudades. La evolución a nuevas necesidades, a nuevas formas de pensar y actuar, de los vínculos sociales, el desarrollo de nuevas ciencias y nuevas tecnologías ya presentes y el cambio de naturaleza y escala de los desafíos colectivos, dan lugar poco a poco a un nuevo urbanismo muy alejado ya de las propuestas carentes de resiliencia de aquel paleourbanismo del siglo XX que necesitaba formas de gobierno firmes, decididas y que dispusieran de poderes fuertes, para ser capaces de mantener el orden.

Esa autoridad se apoyaba en la intermediación social de un estilo de familia tradicional, de la escuela, la Iglesia, el comercio, era un tipo de gobierno protegido y centralizado que hoy vemos cómo desaparece. Hoy ni siquiera está siendo capaz de dar una respuesta contundente y satisfactoria a una desgracia natural. Es necesario un modelo interactivo Sociedad-Naturaleza que enfatice en el hecho de que ésta no acabe con aquella y viceversa. Los científicos sociales raramente se adelantan y se atreven a avanzar pautas generales y flexibles, participan en políticas de diagnosis que alimentan estudios de urbanismo, consultorías y hasta departamentos de urbanismo de universidades, con una influencia anecdótica en planes y proyectos, grandes o locales, las administraciones menos aún, no está ya en su genética el adelantarse a un conocimiento mucho más refinado, holístico y participativo del medio: LA CIENCIA y de las relaciones humanas con él, entre nosotros y nuestra herencia histórica: LA CULTURA. Los dos pilares sobre los que se debe pensar el multidisciplinar urbanismo del presente, su escenario es una sociedad que ya es capaz de individualizar el espacio-tiempo en unas ciudades que se dilatan de manera imparable.