Un blog abierto a la reflexión, enfocado a la cultura de mitigar desastres naturales o activados por el ser humano, potenciando una visión holística y participativa, clara y crítica. Un espacio transdisciplinar para el intercambio de ideas entre personas interesadas en salvar lecciones aprendidas y ponerlas en acción, potenciando la resiliencia o capacidad de sobreponerse, ayudando a las comunidades a salir fortalecidas con las mejores herramientas: la cultura, la ciencia y la información.
CLASIFICACIÓN DE ARTÍCULOS
miércoles, 21 de septiembre de 2022
LA FALTA DE AGUA MÁS ALLÁ DEL CAMBIO CLIMÁTICO: UNA TRAGEDIA POLÍTICA
martes, 20 de septiembre de 2022
LAS CONSECUENCIAS DE UN VERANO MUY SECO Y LOS DAÑOS DE UNA GOBERNANZA INTERESADA
"Si tenemos que tomar decisiones como sociedad ante el caos climático en marcha, hacerlo mediante un sistema repleto de elementos intermedios ineficientes y que trasmiten mal las señales como los partidos políticos, los grupos de presión económica (lobbies), los sistemas parlamentarios pseudorrepresentativos, los gobiernos estatales, las burocracias complejas, etc., nos aboca a tomar decisiones demasiado lentas y muy difíciles de corregir si se observa que son erróneas o incluso peligrosas".
Por qué la democracia directa es la clave para evitar nuestra extinción.
Casal Lodeiro. M. 2022
El abandono y la incomprensión de los señoritos
"... La anulación, y por tanto la paralización de las ayudas por 30 millones de euros, se debe a la negativa a integrarse en el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia (CABB) [...] con respecto a la extinción de que se trata en las presentes denotan cierta connotación entre el hecho de no haberse integrado el Ayuntamiento de Karrantza en el CABB y, así, bien puede entenderse que tal circunstancia no es ajena al propósito que anida en el acuerdo recurrido...”.
martes, 16 de agosto de 2022
VOLCANES Y CAMBIO CLIMÁTICO. LA EXPLOSIÓN DEL HUNGA TONGA EN ENERO DE 2022
Erupción de Hunga Tonga-Hunga Ha'apai del 15 de enero de 2022 registrada por el satélite meteorológico Himawari-8 de Japón.
Figura 1. (a) Grabación atmosférica (anomalías zonales medias de H2O en los trópicos). (b) Serie temporal de H2O casi global (60°S a 60°N) a 100 y 31 hPa. Los datos se basan en GOZCARDS (Froidevaux et al., 2015) y los del Microwave Limb Sounder. Se trata de la figura 5 del estudio citado del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA publicado en Geophysical Research Letters ISSN:1944-8007.Explosiones volcánicas que cambiaron nuestra historia
El medio exterior también influye en los volcanes
El caso de la caldera del Hunga Tonga y el vapor de agua en 2022
Antes de la explosión del 15 de enero de 2022, la caldera del Hunga Tonga-Hunga Ha'apai estaba situada a 150 m bajo el nivel del mar. La tremenda explosión se escuchó a más de 10.000 kilómetros y provocó tsunamis de agua como los conocidos hasta ahora y los de tipo Lamb (de presión atmosférica). Estas ondas de presión viajaron por la superficie de la Tierra dando cuatro vueltas al planeta en una dirección y tres veces en la dirección opuesta. Fue lo mismo que observaron los científicos en la erupción del Krakatoa de 1883.
Pero, además inyectó vapor de agua a altitudes de hasta 53 km. Usando las mediciones del Microwave Limb Sounder en el satélite Aura de la NASA (figura 1), se estimó que el exceso de vapor vendría a ser el equivalente al del 10% de la cantidad de que normalmente reside en la estratosfera.
La novedad es que este evento no enfrió la superficie de nuestro planeta, sino que la podría estar calentando. La gran cantidad de agua inyectada en la estratosfera solo fue posible porque la caldera del volcán submarino estaba a la profundidad idónea para que se produjera el fenómeno en que la relación vapor de agua/aerosoles fuese la máxima: 150 metros de profundidad. Más superficial y no habría suficiente agua sobrecalentada. Más profundo y las inmensas presiones habrían taponado o disipado la erupción.
Este vapor adicional puede estar cambiando la química atmosférica, afectando temporalmente a la capa de ozono. El volcán Tonga no inyectó grandes cantidades de cenizas y aerosoles en la estratosfera, las enormes cantidades de vapor estarían sumando su efecto de calentamiento al global antropogénico. Duraría unos pocos años hasta que ese vapor se disipe. Además, desde 2010 (hace ya 12 años), las extracciones de gas natural no convencional por métodos como la fractura hidráulica (fracking) estarían en su momento álgido de actuación como gas invernadero por el metano perdido estos años (unas 80 veces más potente que el CO2 los 12 primeros años), cuyas estimaciones oscilan entre el 10 y el 20% de escapes según diversos estudios. Al igual, los embalses construidos por el ser humano estarían emitiendo en estos momentos de altas temperaturas más de 1.000 toneladas de metano anuales (Bridget R. Deemer et al. 2017).
El efecto del volcán Tonga se disiparía cuando el vapor de agua adicional salga de la estratosfera, pero los autores creen que no sería suficiente para frenar notablemente los efectos del cambio climático. Las mediciones hechas el pasado 31 de marzo muestran aún la persistencia de la pluma de vapor en la estratosfera baja y media, al mismo tiempo que sigue rodeando el globo. La intrusión de vapor se sigue ensanchando, extendiéndose principalmente hacia el norte.
Este penacho requerirá un mayor seguimiento a medida que esta señal de la erupción se propaga hacia la estratosfera superior y hacia los polos en la Circulación Brewer-Dobson, una lenta corriente desde el hemisferio que, en fase invernal redistribuye el aire desde los trópicos a las latitudes medias. Este fenómeno parece estar siendo acelerado por el cambio climático, lo que alteraría la distribución global de la capa de ozono, favoreciendo su recuperación en latitudes altas.



