lunes, 28 de enero de 2013

LA SISMICIDAD: ALGO MÁS QUE UNA TRANSFERENCIA DE ESFUERZOS


Solfatara

DENN WER LIEBT (SEHNSUCHT)

Denn wer liebt, der ist voller Sehnsucht
Und findet nie den Schlaf
Sondern zählt die ganze Nacht hindurch
Die Tage, die da kommen und gehen
Sehnsucht!

Porque el que ama está lleno de nostalgia
Y nunca va a dormir
Cuenta toda la noche
Pero los días vienen y van
¡Nostalgia!


  • Todas las teorías científicas sobre las causas de los sucesos sísmicos, volcánicos y tectónicos, se han concebido como si el movimiento espacial de la materia mineral fuera el único acontecimiento a tener en cuenta. No es de extrañar que ninguna de las teorías, hasta ahora, haya resultado realmente satisfactoria incluso para el pensamiento de orientación más mecanicista. En realidad, lo que sucede por ejemplo en Solfatara no son fenómenos de un tipo muy diferente al relacionado con la actividad sísmica de la Tierra, y éstos deberían ser tomados en cuenta por igual.

  • Newton nos explicó el proceso mecánico por el cual cae la manzana, pero nunca pensó, utilizando sus propias y famosas leyes, en explicarnos algo mucho más complejo: el cómo la manzana subió hasta allí.

  • Podemos intentar comprender el tipo de impulsos que genera una erupción o la sismicidad, como fenómenos originados desde el polo opuesto de la gravedad, "la levedad"; sería algo como ese polo opuesto a por ejemplo una violenta avalancha. Ésta puede ser provocada por un fragmento de piedra que se suelta, y en su descenso arrastra y suma masas de nieve y roca en constante acumulación. 

  • Los también violentos procesos de "levedad", podrían verse como un polo opuesto a esta demostración de la gravedad, sería la producción de una creciente y poderosa "avalancha negativa" afectando a una zona amplia por una aspiración muy local relativamente débil, ésta podría tener su origen en una pequeña succión de (por ejemplo) una llama. Veamos algunos casos.




1. SOLFATARA Y LA LEVEDAD


La primera enseñanza sistemática sobre los cuatro constituyentes elementales de la naturaleza, tierra, agua, aire y fuego, aparece en Empédocles en el siglo V a.C. Fue posteriormente elaborada por Aristóteles. Esta manera de mirar al mundo era altamente didáctica y sirvió para orientar la observación natural a través de más de dos mil años, hasta la época de Van Helmont. Durante los cambios en la conciencia del ser humano, está claro que los cuatro términos, "tierra", "agua", "aire", "fuego", deben haber significado cosas diferentes en cada época. 

Hoy el "agua" no significaba más que una apariencia física, que en la química moderna se define por la fórmula H2O, ni era el "aire" la mezcla de gases característicos de la atmósfera de la Tierra. El Hombre en aquellos días, en razón de su particular relación con la Naturaleza, se impresionó en primer lugar por las diversas condiciones dinámicas, en número de cuatro, que encontró prevaleciendo tanto en su entorno natural como en su propio organismo. Con esos conceptos elementales trató de expresar, por lo tanto, las cuatro condiciones básicas de lo experimentado en el mundo y por él mismo. Vio sustancias físicas que podían subir y otras que no podían nada más que bajar. Movimientos que tampoco debieron significar nada relacionado con las leyes de Newton.

Solfatara es una especie de cráter rodeado de montículos montañosos, su suave fondo como una cacerola, cubierto con piedra pómez y arena blanquecina, convive con la violencia de cráteres que contienen barro hirviendo y humeante; el fango es famoso por sus propiedades curativas. Todo allí, en torno a los humos sulfurosos que salen por las grietas de las rocas, revela su incesante actividad subterránea: arena y barro de todos los colores rezuman como un líquido hirviendo desde las profundidades. 

La región en su conjunto da la impresión de estar en un estado de equilibrio inestable. Cuánto de cierto es, resulta evidente si se dejan caer trozos de papel ardiendo por aquí y por allá sobre la tierra: inmediatamente una nube de humo y vapor se eleva. El efecto es incluso más intenso si movemos una antorcha sobre más de uno de los agujeros de fango en ebullición. A continuación, las respuestas desde la profundidad son instantáneas: una intensificación extraordinaria del proceso de ebullición. El barro caliente parece estar sumido en un caos violento, emitiendo nubes de vapor, que pronto envuelven por completo al espectador.


SOLFATARA Y LAS FUERZAS DE "LEVEDAD" PARA TURISTAS


La mente científica, en primera instancia es propensa a ver en este fenómeno el efecto mecánico de reducción de presión de aire, debido a las temperaturas más altas por encima de la superficie del lodo hirviente, aunque se plantea las inevitables dudas derivadas de la inusual intensidad de la reacción. La sensación de que la explicación física es inadecuada se fortalece cuando los vapores han disminuido y uno se sorprende al ver que cada grieta en Solfatara, muestra signos de mayor actividad.

Ciertamente, esto no puede ser explicado por un nexo de causa y efecto del tipo que se encuentra en el ámbito de la causalidad mecánica, donde se propaga un efecto de un punto a otro y el efecto total es la suma de un número de efectos parciales. Parece más bien como si el pequeño impulso aplicado en un punto habría apelado a un mayor impulso actuando sobre Solfatara como un todo.

Como observadores que estamos tratando de comprender los fenómenos naturales mediante el reconocimiento de su importancia al modo de letras en una escritura de la Naturaleza, debemos mirar ahora por otros fenómenos que se pueden unir con éste para formar la correspondiente "palabra" que nos hemos propuesto descifrar.

Todas las teorías científicas sobre las causas de los sucesos sísmicos, volcánicos y tectónicos, se han concebido como si el movimiento espacial de la materia mineral fuera el único acontecimiento a tener en cuenta. No es de extrañar que ninguna de las teorías hasta ahora, haya resultado realmente satisfactoria incluso para el pensamiento de orientación más mecanicista. En realidad, lo que sucede en Solfatara no son fenómenos de un tipo muy diferente al relacionado con la actividad sísmica de la Tierra, y éstos debrían ser tomados en cuenta por igual.

2. GOETHE Y LA SISMICIDAD PREMONITORIA

Se ha subestimado el hecho de que los animales suelen mostrar una premonición ante las perturbaciones volcánicas o tectónicas. Se vuelven inquietos y tienden a esconderse, o bien, en el hogar, buscan la protección del hombre. Aparentemente, reaccionan de esta manera a los cambios en la Naturaleza que preceden a unos eventos descritos como puramente mecánicos que el ser humano registra como ocurrencia sísmica.

Un fenómeno muy llamativo y ya objeto de tratados científicos serios es el llamado "terremoto celeste, luces de terremoto, nube de terremoto, etc". Se trata de una peculiar, casi aterradora, decoloración intensa del cielo y, para aquellos familiarizados con ello, es un signo seguro de un terremoto inminente en algún lugar cercano. Este fenómeno nos enseña que un cambio en las condiciones de la Tierra, se traducen en movimientos violentos de su corteza, afectando a una región de muchas más formas que haciéndolo sólo sobre las capas subterráneas donde se suelen dar las causas de los eventos puramente mecánicos. Ya son muchos los testimonos al respecto, youtube está lleno de ellos.

El ser humano no se excluye de experimentar directamente la naturaleza supra-espacial de los movimientos sísmicos; en la vida de Goethe hay un claro ejemplo de esa intuición. El escritor y científico germano lo manifestó con el terremoto de Messina de 1783, de ello informó su secretario Eckermann, quien se enteró de la historia por un anciano que había sido ayudante de cámara de Goethe en aquel momento. Su extensa obra científica incluye tratados de botánica, geología, mineralogía, etología, anatomía, etc. 

Esto es lo que el anciano, a quien conoció Eckermann por accidente un día cerca de Weimar, le dijo:

  "...Una vez Goethe me llamó en medio de la noche y cuando entré en su habitación vi que había arrastrado su cama de hierro a la ventana y estaba acostado allí, contemplando el cielo me preguntó: ¿no has visto nada en el cielo? y cuando contesté "No", me rogó que corriera a través de la ronda y preguntara al hombre de guardia si había visto algo. No se había dado cuenta de nada, y cuando volví me encontré al maestro que seguía en la misma posición, mirando al cielo. Escucha, dijo, este es un momento importante, ahora está habiendo un terremoto, o enseguida va a tener lugar uno. 

Entonces él me hizo sentar en la cama y me mostró en el cielo por qué signos sabía esto. Cuando le pregunté, acerca de las condiciones meteorológicas, Goethe dijo: ha sido un día muy soleado, muy tranquilo y bochornoso. Hay que creer en Goethe, para él sólo era una cuestión del tiempo, porque al final las cosas siempre ocurrían como él decía que lo harían...". 

Al día siguiente Goethe relató sus observaciones en la corte, algunas mujeres y hombres murmuraban sobre lo que llamaban "los sueños de Goethe", pero el duque y otros presentes le creyeron. Unas semanas más tarde la noticia llegó a Weimar, en esa noche (5 de abril de 1783) parte de Messina había sido destruida por un terremoto..."

No hay ningún registro por el propio Goethe sobre la naturaleza del fenómeno percibido por él durante aquella noche, a excepción de un breve comentario en una carta a la señora Stein, escrita al día siguiente, en ella afirma haber visto una luz "en el norte del sureste de un carácter extraordinario", lo que le hizo temer que "un terremoto habría tenido lugar en alguna parte".

Los informes posteriores de sus biógrafos, nos llegaron como que posiblemente no habría habido ningún fenómeno exterior perceptible; en absoluto, lo que Goethe debió creer que estaba viendo con sus ojos corporales fue además la proyección de una experiencia puramente suprasensible, intuitiva, pero no por ello, como está testificado, menos objetiva.

JOHANN WOLFGANG VON GOETHE FUE UN GRAN CIENTÍFICO


3. LA SISMICIDAD NO ES SÓLO UNA CUESTIÓN DE ESFUERZOS

En la imagen que nos hacemos los científicos en cada época de las actividades sísmicas de la Tierra, y que implica la existencia de fenómenos de este tipo, los efectos volcánicos o tectónicos no pueden atribuirse hoy a causas puramente locales y exclusivamente a la transferencia de esfuerzos. El ámbito meteorológico está también involucrado, los seres vivos, incluidos los seres humanos, reaccionan a veces de la manera descrita. Es evidente que debemos buscar el origen de las perturbaciones totales no sólo en el interior de la Tierra, sino en la expansión y la dinámica del espacio circundante.

En efecto, el fenómeno mismo de Solfatara, si se considera en este sentido, nos puede revelar que al menos los movimientos volcánicos de la corteza terrestre no son causados sólo por la presión desde dentro, sino por succión desde el exterior, un excepcional impulso de "levedad". Del mismo modo, la hidrosismicidad, cada día más considerada por la comunidad científica, explica no pocos de los enjambres sísmicos debidos a cambios en la presión de poros del agua entre las rocas. Recientemente National Geographic ha publicado un estudio sobre las fuertes lluvias, capaces de provocar grandes terremotos. Muchos son ya los estudios sobre el tema.

Cierto es que las fuerzas isostáticas, la erosión o el levantamiento cortical juegan un papel fundamental, y tarde o temprano la transferencia de esfuerzos de Coulomb se reparte entre las piezas del sistema, pero no es menos verdad que un pequeño cambio en la presión de poros de agua, debida a cambios meteorológicos, puede modificar esa transferencia de esfuerzos, lo cual supone que el agua juega un papel primordial en la configuración espacial y temporal de la sismicidad.

Cuando Alfonso Rey Pastor estudió el terremoto de Martes (Huesca) se hizo eco de forma brillante de fenómenos secundarios, meteorológicos y geodésicos asociados a la sismicidad, hoy los conocemos como fenómenos de ionización, terremotos celestes y otros nombres, algunos como fenómenos HAARP y sus asociadas teorías conspirativas, etc. Los fenómenos de ionización, levedad, etc., han sido conocidos desde siempre y ya los griegos y romanos los testifican en sus escritos, especialmente son famosos los visitables que se realizan con antorchas como se ha visto en Solfatara; youtube tiene varios videos que muestran el fenómeno a pequeña escala en ese parque geológico cuando la actividad telúrica no es especialmente intensa. Un estudio completo, muy didáctico y revelador lo hizo Ernst Lehrs en su obra "Man or Matter", que es la base que ha servido para escribir este artículo.

DESCRIPCIÓN DE FENÓMENOS METEOROLÓGICOS Y GEOLÓGICOS ASOCIADOS A LA SISMICIDAD. UNA INTERPRETACIÓN EN EL MARCO CIENTÍFICO DE PRINCIPIOS DEL SIGLO XX REALIZADA POR ALFONSO REY PASTOR EN EL ESTUDIO DE 1931 SOBRE EL TERREMOTO DE MARTES (HUESCA)


Recordamos el hecho de que todo el fenómeno de Solfatara tiene su origen en una llama que se balancea sobre uno de los agujeros o grietas con fango hirviente. Aunque sigue siendo cierto que la succión resultante de la presión de aire se reduce inmediatamente sobre el agujero o grieta, no se puede explicar el aumento intenso de ebullición en el propio agujero, por no hablar de la participación de toda la región en este aumento.

Se ha constatado el hecho de que se puede generar el fenómeno a gran escala con una simple e individual succión. Toda producción local de calor, interfiere con las condiciones de gravedad en ese lugar, inclinando la balanza hacia el lado de la "levedad". La respuesta en un lugar como Solfatara es lo que hemos visto: el resultado de una extraordinaria inestabilidad en el equilibrio entre la gravedad y la levedad, una característica perteneciente al vulcanismo terrestre y a la sismicidad en general.

Para las personas que viven cerca de Solfatara es bien sabido que hay momentos en que esta inestabilidad es tan grande que la más mínima perturbación local atmosférica o del tipo que hemos descrito, puede provocar erupciones destructivas de grandes masas de barro subterráneo, normalmente  se evacua la zona y ¡en esos episodios el acceso a Solfatara queda terminantemente prohibido!
DEDICADO A J.K. COSTAIN

Antonio, gracias por esta dedicación. Como bien sabes, he sugerido que sólo hay dos tipos de sismicidad natural: (1) la relacionada con la dinámica de la tectónica de placas, y (2) la relacionada con la dinámica del ciclo hidrológico ("hidrosismicidad"). Esta última incluye cambios transitorios en la superficie que separa la atmósfera de las aguas subterráneas, e incluye cambios en la capa freática, pero también se da en ciclones y temporales. 

Los resultados de los más de 30 estudios en todo el mundo (Costain y Bollinger, 2010) de las correlaciones entre la lluvia y los terremotos, que hemos publicado durante los últimos 25 años, se llevaron a cabo en ambos ambientes, tanto en los intraplaca como en ambientes marginales de placa, en los cinco continentes; en conjunto proporcionan un fuerte apoyo para la hipótesis de la hidrosismicidad como una explicación satisfactoria para los terremotos intraplaca; produciéndose a través de la variación de la presión de poros, independientemente del régimen tectónico.

Son nuestras hipótesis de trabajo, debemos reconocer que todos vivimos en un área frágil entre la atmósfera y la Tierra. Tiene mucho sentido el intentar entender qué es lo que provoca los terremotos intraplaca en ambientes de todo el mundo. Comprendemos mejor los terremotos interplaca, como la falla de San Andrés en mi país, pero aún no hay un acuerdo general sobre lo que provoca los terremotos intraplaca. En pocas palabras, creo que es el clima, o tal vez mejor dicho: el ciclo hidrológico.

El público en general ha aceptado el hecho de que no podemos hacer nada frente a los terremotos asociados con la tectónica de placas. Además, creo que el público aceptará siempre la realidad de que no podemos hacer nada tampoco con respecto al clima. Pero en mi país hemos respondido bien, estableciendo normas de construcción sismorresistente en ambientes interplaca. 

Sin embargo, no hemos tomado las mismas precauciones en ambientes intraplaca. Tenemos que pensarlo cuanto antes y planificar en consecuencia. Ya no podemos asumir más que no se derivará daño alguno con la reducción y cambios de la capa freática, pensando de esa manera seguir con esas prácticas sin tomar medidas que se incluyan en las normas de construcción.

Espero que con el tiempo los gobiernos reconozcan que el daño antropogénico puede convertirse en una realidad; y peor si seguimos evitando aportar fondos de investigación que deberíamos dedicar a la comprensión de la frágil interfaz en la que vivimos. Gracias por tus traducciones al español, especialmete la palabra "hidrosismicidad".
John K. Costain

viernes, 25 de enero de 2013

LA FUERZA DEL AGUA, TEMPORALES E INUNDACIONES, UNA PEQUEÑA DEMOSTRACIÓN DE PODER DE LA NATURALEZA


Ruhe, das höchste Glück auf Erden,
kommt sehr oft nur durch Einsamkeit in das Herz.


El descanso, la mayor felicidad en la Tierra,
a menudo viene sólo a través de la soledad del corazón.


PUBLICADO EN VARIOS MEDIOS

DEDICADO A J.K. COSTAIN

Antonio, gracias por esta dedicación. Como bien sabes, he sugerido que sólo hay dos tipos de sismicidad natural: (1) la relacionada con la dinámica de la tectónica de placas, y (2) la relacionada con la dinámica del ciclo hidrológico ("hidrosismicidad"). Esta última incluye cambios transitorios en la superficie que separa la atmósfera de las aguas subterráneas, e incluye cambios en la capa freática, pero también se da en ciclones y temporales. 

Los resultados de los más de 30 estudios en todo el mundo (Costain y Bollinger, 2010) de las correlaciones entre la lluvia y los terremotos, que hemos publicado durante los últimos 25 años, se llevaron a cabo en ambos ambientes, tanto en los intraplaca como en ambientes marginales de placa, en los cinco continentes; en conjunto proporcionan un fuerte apoyo para la hipótesis de la hidrosismicidad como una explicación satisfactoria para los terremotos intraplaca; produciéndose a través de la variación de la presión de poros, independientemente del régimen tectónico.

Son nuestras hipótesis de trabajo, debemos reconocer que todos vivimos en un área frágil entre la atmósfera y la Tierra. Tiene mucho sentido el intentar entender qué es lo que provoca los terremotos intraplaca en ambientes de todo el mundo. Comprendemos mejor los terremotos interplaca, como la falla de San Andrés en mi país, pero aún no hay un acuerdo general sobre lo que provoca los terremotos intraplaca. En pocas palabras, creo que es el clima, o tal vez mejor dicho: el ciclo hidrológico.

El público en general ha aceptado el hecho de que no podemos hacer nada frente a los terremotos asociados con la tectónica de placas. Además, creo que el público aceptará siempre la realidad de que no podemos hacer nada tampoco con respecto al clima. Pero en mi país hemos respondido bien, estableciendo normas de construcción sismorresistente en ambientes interplaca. 

Sin embargo, no hemos tomado las mismas precauciones en ambientes intraplaca. Tenemos que pensarlo cuanto antes y planificar en consecuencia. Ya no podemos asumir más que no se derivará daño alguno con la reducción y cambios de la capa freática, pensando de esa manera seguir con esas prácticas sin tomar medidas que se incluyan en las normas de construcción.

Espero que con el tiempo los gobiernos reconozcan que el daño antropogénico puede convertirse en una realidad; y peor si seguimos evitando aportar fondos de investigación que deberíamos dedicar a la comprensión de la frágil interfaz en la que vivimos. Gracias por tus traducciones al español, especialmete la palabra "hidrosismicidad".

De un "perro verde" a otro.
John K. Costain



UN DISCURRIR LIBRE, VIGOROSO Y PERMEABLE DEL PENSAR
ANTONIO ARETXABALA (UN), MIGUEL DE LAS DOBLAS (CSIC)

1. EL PODER DEL AGUA

El 22 de marzo de 2013 será el oficialmente día mundial del agua (ONU). Mientras tanto, enero de 2013 ya pasará a las crónicas como unos de los meses más lluviosos de la historia de muchas comarcas españolas; ciclogénesis explosivas, inundaciones, acuíferos y pantanos ya llenos son algunos de sus regalos, pero nunca llueve a gusto de todos. Lo peor: se nos ha llevado varias vidas, y aún no se han contabilizado las pérdidas, aunque hablar de cientos de millones de euros, quién sabe si se compensará con el atesorar tan preciado elemento en nuestras reservas externas y subterráneas. ¿Qué nos pasa con el agua en España?

El agua tiene un poder y una fuerza de los que muchas veces no somos conscientes. Por ejemplo, el papel fundamental de la erosión del agua sobre la cadena montañosa Hercínica del oeste de España, alcanzaba unas alturas similares al Himalaya en Castilla; hoy aparece como una meseta levemente abombada con rocas profundas de la antigua cadena, se encontraban originalmente a varias decenas de kilómetros de profundidad. He ahí una muestra del poder que tanto se le subestima a esa parte que esculpe incluso un 60% de nuestros cuerpos. Muchos especialistas en tectónica ni se lo plantean.

El levantamiento de las cadenas de montañas tiene un efecto innegable en el cambio climático del planeta. William F. Ruddiman es un pionero y vivaz observador que habla de cómo a su vez el levantamiento tectónico de una cadena de montañas y su posterior erosión la vuelve a levantar por rebote isostático, lo cual convierte la tenacidad del líquido elemento en un factor decisivo en el cambio climático del planeta, así como en el detonante de una dinámica violenta: la sismicidad intraplaca. El Himalaya ha cambiado el clima de toda la Tierra, el tesón del agua ha sido su motor. Desde que Edmund Hilary culminara la cima del planeta por primera vez en 1953, ya se ha movido casi un metro; millones de toneladas de rocas han sido arrancadas del coloso de la Tierra, todo ese peso perdido propicia su levantamiento. Identificar el esculpido del agua con la tendencia al aplanado es un error, hay mucho más en este mundo vivo.

INUNDACIONES Y ANEGACIONES EN GÉNAVE, JAÉN (FOTO: IDEAL DE JAÉN)

Los movimientos isostáticos, empujes, levantamientos, también se dan a escala local, las dinámicas piezas que componen la Tierra también nos traen disgustos, sorpresas, inseguridad; sentimos esa dinámica como algo muy superior a nosotros, el agua puede ser mansa, inofensiva, refrescante, higiénica, pero también puede hacer gala de su vasto poder. Los habitantes de la Loma de Úbeda sufren desde octubre ese despliegue de autoridad bajo sus pies, y es que más de un millar y medio de terremotos les recuerdan cada día, cada minuto quién manda en el continuo modelado del mundo, desde arriba y desde abajo, desde el principio, ahora y para siempre.

Un mundo que a su vez crece, en tamaño y en población, cada año hasta 100.000 toneladas de materia estelar caen sobre la corteza, la atmósfera o los océanos, nuestra ventana al universo, la ionosfera, casi siempre se encarga de entregárnosla digerida, la radiación solar es tan poderosa ahí arriba como aquí lo es el agua, allí se rompen hasta las moléculas, algunas de las cuales orbitan saturadas o desnudas de electrones, lo que contribuye así a una dinámica enigmática cuyo adicional aporte de materia abre un fascinante debate.

¿Y la población? Cada año somos unos 80 millones de almas más, casi dos veces el total de españoles sobre la Tierra, nuestra necesidad de agua potable es de 64 mil millones de metros cúbicos más cada año. Los espacios de encuentro sin embargo son cada vez más estrechos, lo que hace que la brecha entre los que la disfrutan y los que no, que son la inmensa mayoría, se convierta en abismo; ya se habla de guerras por el agua, otra faceta de su poder sobre el ser humano. Y cómo no, también a escala local sucede lo mismo.

MOVIMIENTO DEL AGUA BAJO LA LOMA DE ÚBEDA (JAÉN) DESDE EL PANTANO DE GIRIBAILE HACIA EL GUADALQUIVIR, ENTRE FALLAS Y TERRENOS CON SALES SOLUBLES Y OQUEDADES; TRES ACUÍFEROS GUARDAN TAN PRECIADO Y VIGOROSO TESORO.



2. ESPAÑA Y SU TORMENTOSA RELACIÓN CON EL AGUA

En España no nos llevamos del todo bien con el agua, la última ciclogénesis explosiva de enero de 2013 ya nos ha costado varias vidas, pérdidas cuantiosas, inundaciones, desprendimientos, anegaciones, miles de incidencias se pueden contabilizar en las últimas semanas. ¿Cómo vive la población afectada por inundaciones, desprendimientos y demás, las demostraciones de fuerza del agua? 

Hace unos años un estudio concluyó que un 60% de la población española golpeada por estos fenómenos cree que la responsabilidad de que se produzcan inundaciones dañinas reside en la falta de previsión de las administraciones; a la hora de concretar, esta imprevisión se percibe como una inadecuación de las infraestructuras de defensa, lo que las convierte en ineficaces. Es interesante destacar el que se atribuya a las administraciones municipales y autonómicas una responsabilidad del doble que a la del gobierno de la Nación. La extraordinaria complejidad del entramado jurídico español sobre la gestión del agua y la confusión derivada de su frecuente uso en el ámbito de los enfrentamientos políticos son responsables, mucho más que su desequilibrado reparto. Tan sólo un 20 % cree que es culpa de los habitantes afectados.

Es posible que España tenga que replantearse muchas cuestiones concernientes a la gestión, la convivencia y el poder del agua. La implantación de políticas preventivas y optimizadoras, acordes con los rasgos ambientales, geológicos, climáticos, y de distribución del territorio, se advierten aún como algo difuso y limitativo de desarrollo económico. Las actuaciones post-catástrofe se orientan mucho más hacia una exigencia de recuperación de la situación igual a la anterior que hacia la posibilidad de impulsar nuevas políticas para impulsar la resistencia futura y la resiliencia. Una muy minoritaria opinión, menos del 10%, culpabiliza a los condicionantes naturales del territorio.

Está claro que sobre el agua hay bastante desinformación, pues se trata de un discurso vertical, si nuestros dirigentes insisten en sus grandilocuentes "soluciones definitivas" mucha gente acaba adoptando esa visión como la única posible, una muestra más de la deficiencia pedagógica de nuestras instituciones y medios de comunicación de masas; no se divulgan soluciones resistentes y resilientes a medio y largo plazo, se resalta lo inmediato, lo catastrófico, aunque el agua ha demostrado siempre que ante la inmediatez es indiferente.

EL AGUA Y EL SER HUMANO: DOS FUERZAS DE LA NATURALEZA CUYO PODER SE SUMA Y AMPLIFICA EN EL ESCULPIDO SUPERFICIAL Y SUBTERRÁNEO DE LA CORTEZA (CUEVAS DE GIRIBAILE EN JAÉN EN LA ROCA DISUELTA). BAJO LA LOMA DE ÚBEDA ESE MISMO PAISAJE APARECE SOBRE 1 km DE PROFUNDIDAD, ES EL PRINCIPAL ACUÍFERO EXPLOTADO, Y ES KÁRSTICO, ES DECIR SE TRATA DE UNA ESPONJA, LAS OSCILACIONES QUE PROVOCAN TANTO SU EXPLOTACIÓN COMO SU RECARGA NATURAL PROVOCAN CAMBIOS EN LA PRESIÓN DE POROS DEL SISTEMA, ÉSA ES UNA DE LAS MANERAS CONOCIDAS DE DISPARAR LA SISMICIDAD. HASTA QUÉ PUNTO EL FENÓMENO FÍSICO DERIVADO ES RESPONSABLE DE LAS SERIES SÍSMICAS  VIVIDAS EN LOS ÚLTIMOS AÑOS ES UNA INVESTIGACIÓN NECESARIA, TODO UN RETO PARA LA COMUNIDAD CIENTÍFICA, PERO MUCHO MÁS PARA EL INTERÉS DE CERCA DE 80.000 PERSONAS QUE VIVEN SOBRE LA LOMA.

lunes, 21 de enero de 2013

SISMOS Y PATRIMONIO, UNA LECCIÓN DE HUMILDAD DE LA MANO DE UN NEUROCIRUJANO


Nos corresponde ser respetuosos con los elementos sobre los que hay que intervenir, contener la soberbia de un conocimiento reciente, observar la historia de toda la construcción de la humanidad con templanza, humildad y ojos analíticamente observadores.


UNA REFLEXIÓN DE MANUEL FORTEA

FOTOGRAFÍA DE UNA COLUMNA VERTEBRAL QUE FUE REPARADA. SE PUEDE OBSERVAR LA PRÓTESIS QUE HA ROTO ANTES QUE EL HUESO, ÉSE ES EL TEMA DE REFLEXIÓN: EL PORQUÉ DE ESA ROTURA, QUE NO SE HA DADO POR CASUALIDAD, SINO QUE ERA LO QUE SE BUSCABA ANTE UN ESFUERZO CRÍTICO. LAS REPARACIONES DE EDIFICIOS HISTÓRICOS CON REFUERZOS CUYA RESISTENCIA ES LA MÁXIMA POSIBLE HAN PERJUDICADO A DICHOS EDIFICIOS EN UNA MEDIDA MAYOR DE LA QUE SE PUDO PREVER.


Los modelos biológicos, individuales y colectivos son todos arquetípicos, se han mostrado siempre como los ejemplos más cercanos a la perfección para ser imitados por la ingeniería, la física o la misma filosofía en la búsqueda de mecanismos o voluntades subyacentes a los fenómenos, y esas maneras de ver la Naturaleza han creado escuela en muchas ocasiones, especialmente en el idealismo alemán e incluso durante el siglo XVIII al XX, cuando las ciencias fueron siendo cortadas en trocitos con vida propia que se separaban de un tronco común. 

Manuel Fortea nos muestra en estas sencillas reflexiones el daño que la falta de humildad puede hacer en nuestros cuerpos y en nuestro patrimonio. La ética se presenta en sus palabras como una necesidad vital en nuestros tiempos; y quien dice ética dice humildad, por eso he creído oportuno incluir sus sabias reflexiones en esta página divulgativa de temas geológicos, sísmicos, científicos y culturales, sobre la recuperación de comunidades golpeadas por catástrofes.


La palabra "Geología" por ejemplo fue utilizada por primera vez por Jean-André Deluc en 1778 e introducido como un término establecido por Horace-Bénédict de Saussure en 1779, aparece entonces como una disciplina científica ya desligada del tronco de las ciencias naturales y con identidad propia. Pero ya había piedras y montañas, glaciares y volcanes. Más tarde la cristalografía, la geotecnia, la sedimentología, la sismología, la mecánica de suelos, la bio-ingeniería, hacen lo mismo, y se encuentran en su actividad de forma tangente o secante con otras provenientes de campos como la ingeniería, las matemáticas, la biología o la física. La ingeniería sísmica y la Arquitectura se encuentran, desde hace muchas décadas y cada vez más, pero mantienen cierto recelo, en lo posible se evitan desde que se encontraron.


Desde finales del siglo XIX y principios del XX, aparecen sin embargo una serie de disciplinas que siguen el camino contrario a ellas, integran, en vez de desintegrar; tal es el caso por ejemplo de la ecología que aglutina palabras como Biosfera; concepto que debemos a Vladímir Vernadsky, también enseguida adoptada por Teihard de Chardin, hablan de ello como una esfera física geométrica a la par que no pierde la partícula "bio" referente a la vida, es más, Teilhard ya habla de "noosfera", un término aún más desgarrador por la fuerza física y espiritual que encierra una esfera del conocimiento inherente a la vida más consciente: la humana. También así se dan la mano la ingeniería sísmica y la neurocirugía, es lo que nos muestra Manuel Fortea, ¿pero ellas lo saben?

La tercera revolución urbana, empresarial, social, cultural, artística, ¿climatica?, deberá ser ética, se nos va la vida en ello y nos lo dicen los sabios.  Algunas cosas se hacen reales, presentes, evidentes, no por su presencia, sino por su ausencia, por el hueco, por el vacío que dejan. Es el caso de la muerte de un ser querido, o el negativo de un fósil, que nos permite desvelar detalles de su existencia, cuestiones sobre la movilidad, el alimento, las características físicas, reproductivas, ambientales, del ser que quedó plasmado en el barro, hoy roca. Tal es el caso de la ética en nuestro mundo global. 

Este nuevo paso holístico no será algo aparte, no será una nueva disciplina, sino un compendio de reglas de sentido común que nadie, como el respirar o el comer, verá como un adorno u obligación, sino como una nueva parte del mundo o del ser humano, dos entidades a las que cada vez es más difícil separar y poner límite o frontera. Ese nuevo impulso ético impregnará la vida como lo hace la atmósfera, palabra usada por vez primera en 1677 por Scheele a partir de los experimentos de Torricelli que desde 1644 realizaba. Fueron "sus descubridores", lo cual no quiere decir que los seres humanos antes de Torricelli no respiráramos.

Antonio Aretxabala Díez        




1. INTRODUCCIÓN: LAS PRÓTESIS ÓSEAS Y LA INGENIERÍA BIOMECÁNICA


UNA ROTURA DE PRÓTESIS LUMBAR



Las prótesis óseas que se implantan en el cuerpo humano están fabricadas, desde el punto de vista biomecánico, con una limitación intencionada de su máxima capacidad de trabajo tensional.

Es la consecuencia de haber priorizado los intereses del paciente por delante de la potencia mecánica de la pieza a implantar.

Es preferible que ante un esfuerzo excepcional rompa la prótesis antes que el hueso del paciente. La pieza artificial se puede reponer nuevamente, el hueso no.

El ingeniero biomecánico de prótesis óseas tiene una visión global del problema a resolver proponiendo la instalación de una pieza para mejorar el comportamiento estructural del cuerpo humano, considerando las consecuencias de situaciones excepcionales.




La humildad de este ingeniero le lleva a estar dispuesto a sacrificar su propia pieza en beneficio del paciente. Está conscientemente preparado para soportar que le acusen de fabricar una pieza endeble, porque contestará con satisfacción que es preferible que se rompa la pieza a que colapse el hueso insustituible del paciente.


2. LA INGENIERÍA CIVIL Y LA OBSESIÓN POR GARANTIZAR LA MÁXIMA DE LAS RESISTENCIAS, EL EJEMPLO DE LA IGLESIA DE SANTIAGO DE LORCA


El ingeniero civil, en su obsesión por garantizar la estabilidad de los edificios y construcciones, prefiere utilizar materiales y piezas cuya capacidad de trabajo sea la máxima posible sin limitación alguna. Este planteamiento puede ser aceptable cuando se construye “ex novo”, pero cuando se trata de una reparación o restauración el asunto es diferente. 

Estamos en una situación similar a la del ingeniero biomecánico con sus prótesis óseas. Intervenir en una estructura existente, implementándole prótesis nuevas.

Las estructuras de fábrica (ladrillo o piedra), sin prótesis extrañas tienen un comportamiento muy noble y muy predecible. En las fotos se ven los contrafuertes de la misma iglesia (sin añadidos extraños), los de la fachada sur y los de la fachada norte. Todos han roto igual.
SE RESTAURÓ CUBIERTA E INTERIOR 1994-95




La primera garantía de éxito en ambos casos es garantizar la compatibilidad, pues de lo contrario cualquier elemento (cuerpo humano o construcción) tiende a desprenderse de cualquier cuerpo extraño, rechazándolo violentamente.

Los terremotos ocurridos recientemente en España e Italia han evidenciado con suma crudeza este hecho.

Nos corresponde a los ingenieros civiles aprender de los biomecánicos, a ser respetuosos con los elementos sobre los que hay que intervenir, a contener la soberbia de un conocimiento reciente, a observar la historia de toda la construcción de la humanidad con templanza, humildad y ojos analíticamente observadores.







En esta fotografía se puede ver la plancha de hormigón armado colocada sobre la tablazón de madera antigua. La superrigidez de esta pieza, sumada a su excesivo peso ha sido la causa principal de un colapso tan extenso y completo. Recordemos que ésta fue la única iglesia que colapsó en Lorca.

En esta línea estoy trabajando sobre las estructuras de fábrica. Repararlas y reforzarlas con materiales y técnicas “compatibles”. Ya es una evidencia que las prótesis “superresistentes” implantadas en edificios históricos han ocasionado más perjuicios que beneficios.

A la luz de estas reflexiones surge un producto elaborado por Kimia en Italia, con las indicaciones o sugerencias que les hice, basadas en dichas observaciones. Se trata de un mortero de cal hidráulica natural con unas características similares a las fábricas, tanto mecánicas (resistencia y densidad) como químicas (ausencia de cemento y otros compuestos elaborados).

 Manuel Fortea    

EL DOCTOR JOSE MANUEL CABEZUDO ARTERO EN ACCIÓN