Queridas y queridos lectores, la semana del 13 al 19 de abril (aunque por cuestiones de agenda también las siguientes) un grupo de medio centenar de personas de ciencia y humanidades estaremos por diferentes localidades del Estado impulsando el debate sobre cómo reaccionar, especialmente a escala local, frente a los retos de convivencia y acceso a recursos básicos en este contexto de policrisis y acelerada descomposición de las viejas estructuras internacionales. Desde blogs como este, medios de comunicación, prensa, radio, televisión, parlamentos, empresas o fundaciones, estos últimos años hemos intentado ofrecer un diagnóstico científico sobre lo que ya está aquí.
El declive energético, los impactos medioambientales, el avance desesperado de políticas enfocadas al sacrificio, esquilmado y vaciado de territorios enteros y el consiguiente saqueo a sus comunidades —para facilitar el beneficio de grandes corporaciones empresariales—, se ha visto acelerado por los acontecimientos que suceden a escala global.
Es hora de dar las últimas pinceladas en esta línea de divulgación que las personas de ciencia y humanidades impulsamos llegando a donde pudimos. A partir de ahora las redes que se fueron tejiendo para el cambio social (puesto que es el único resorte que podemos tocar) tomarán las riendas a través de la acción en el sector primario, los cuidados y la verdadera eficiencia basada en el apoyo mutuo. Por eso impulsamos esta iniciativa a escala estatal y, como siempre, llegaremos donde buenamente podamos.
En estos años hicimos un esfuerzo especial por comunicar a nuestros familiares, amigas, vecinas, dirigentes o compañeros que nos requerían —para contrastar sus proyectos comunitarios— cómo el camino que habíamos elegido era imposible de mantener. Colisiona frontalmente con los límites de disponibilidad de recursos geológicos que apuntalan nuestro modo de vida y sacrificaba no solo territorios, sino también capas de población que se ven expulsadas o pasaron directamente a formar parte de la globesía o nueva clase de exclusión global. Masas de población que ya no encajan ni interesan en el capitalismo fosilista terminal. También hicimos muchos enemigos que nos acusaron de estar en contra del progreso, la tecnología e incluso apoyar extrañas agendas de retardismo y otras cosas de la ultraderecha, la ultraizquierda o el ultracentro, dependiendo de cómo se levantasen ese día. La mayoría pertenecen a fundaciones satélite, financiadas directa o indirectamente por organizaciones transnacionales tan rimbombantes como Bloomberg o Rockefeller y otras que han hecho negocio con todo lo explicado arriba, pero tras una capa de pintura verde y con muchísima preocupación (absolutamente falsa) por uno de nuestros grandes problemas: el caos del clima. Lo importante son las enormes subvenciones y los beneficios a muy corto plazo que todas sufragamos. Especialmente las próximas generaciones que no pueden decidir porque o bien son personas muy pequeñas o aún no han nacido y ya heredan una deuda de recursos vitales y medioambiental impagable.
Pero desde el minuto uno denunciamos que las agendas basadas en la industrialización del campo, la implantación e intento de centralización industrializada de tecnologías de captación de energías renovables (descentralizadas por imposición termodinámica) sin el insumo de esas subvenciones que facilitaron los hidrocarburos baratos y abundantes, no era ninguna transición, como hemos visto. Más bien son negocios, a través de burbujas especulativas, con las necesidades de una sociedad que dejó hace años de avanzar en su buen vivir para permitir la especulación con su territorio, sus viviendas, con el futuro de sus hijas y nietas, con su propia salud y con su vida.
Hemos perdido muchos años, no hemos hecho las cosas como indicaba el conocimiento porque los gritos de las personas de ciencia fueron acallados para favorecer el negocio y ahora vivimos la era del avance de los totalitarismos, las guerras por los recursos, el vaciado y esquilmado del medio rural y la destrucción de las bases que garantizan la vida con la excusa de cualquier cosa pintada de verde. Pero incluso con este panorama, estamos a tiempo de recular. No todo puede ni debe ser objeto de negocio. Especialmente en lo que atañe a la alimentación, al acceso a la tierra y agua limpias y la energía.
Es la hora de las organizaciones locales, de apoyar a las personas del campo, a las redes que nos van a dar de comer, es la hora de la desglobalización forzada e innegociable que se anunciaba y de dejar atrás la anomalía histórica basada en los combustibles fósiles que nos abandonan. No fue normal. Como no es normal el despecho y el caso omiso con el que se sigue escuchando a la ciencia. Y como no será normal lo que nos espera en los años venideros en los que tendremos que dedicar una buena parte de la energía en recular y cambiar de rumbo si no queremos autodestruirnos. Se acabaron los complejos diagnósticos globales. Es la hora de la acción local.
Personalmente tengo previsto participar en estos debates abiertos para todas las personas que se quieran acercar:
Araba-Alava:
- 13 de abril. Vitoria-Gasteiz 18:00h. Local de Halabedi irratia, Bueno Monreal 16 con Araba Bizirik, Zuia Bidean eta Urkabustaiz Babeztuz.
Nafarroa-Navarra:
- 14 de abril. Iruña-Pamplona. 19:00h Zabaldi. C/Navarrería, 25 con Carlos Taibo.
- 15 de abril. Altsasu-Alsasua. Iortia Kultur Gunea/Centro Cultural Iortia. 17:30h. Travesía del frontón. Carlos Taibo y Antonio Aretxabala.
- 16 de abril. Estella-Lizarra: Casa de la Juventud 19:30h Calle Navarreria, 62. En el contexto de una charla sobre los proyectos mineros en Navarra que organiza Ekologistak Martxan.
- 21 de abril. Txantrea (Iruña-Pamplona) 18:30h. Salesianas. Con Carlos Taibo y Antonio Turiel (ver cartel al final).
Gipuzkoa-Guipúzcoa:
- 17 de abril. Donostia-San Sebastián. Uriako Lorebaratzak-Viveros de Ulia 18:30h con Martín Mantxo.
Más información:
NO ES NORMAL. No fue y no será
Zergatik aurre egin behar diogu
Planeta-mugek sistemaren kontraesanak areagotzen dituzte. Ondasun natural, komunal eta energetikoak bereganatzeko gerra inperialistak ziurgabetasun egoera batera garamatza. Klase herrikoiek gure egungo bizimodua zalantzan jarriko duten aldaketei egin behar diegu aurre. Agertoki honen aurrean, zer posizio hartuko dugu? Nola egin diezaiokegu aurre aldrebeskeria horri? Orain da unea. Antola ditzagun indarrak!
Los límites planetarios acentúan las contradicciones del sistema. La guerra imperialista por la acaparación de los bienes naturales, comunales y energéticos nos lleva a un escenario de incertidumbre. Las clases populares nos enfrentamos a cambios que van a poner en duda nuestra forma de vida actual. Ante este escenario, ¿qué posición tomamos? ¿Cómo podemos hacer frente a este desvarío? Ahora es el momento. ¡Organicemos nuestras fuerzas!
Araba Bizirik, Zuia Bidean eta Urkabustaiz Babeztuz

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